05 Ciberia

Vicenç Batalla

 

Vicenç Batalla

“Soy Vicenç Batalla, periodista generalista reconvertido a ratos en periodista cultural. Me metí en los años noventa en la escena electrónica para vivir una juventud que había invertido en el periodismo local, y para afrontar mi miedo ancestral a la tecnología. En el Exótica Club vallesano era prácticamente el único que no hacía música, y en el festival Freestyle terrasense me dejé los pocos ahorros de que disponía. Entonces fue el momento para tomar distancias, geográfica y temáticamente. Desde Francia he vuelto poco a poco a un circuito del que nunca me fui del todo, y que ahora vivo de forma menos sectaria. Será la edad”.


¿Qué hacías en 1995?

Me metía de cabeza en la música electrónica, tras años de periodismo 'serio'.

¿Y actualmente?

Trabajo en el servicio de economía de la televisión Euronews para la lengua española, pero he extendido mis colaboraciones a todo tipo de información cultural.

¿Qué planes de futuro tienes?

No perder nunca de vista la información cultural para contrarrestar la económica.

¿Cómo ves tu pasado?

Como una declaración de intenciones/amor a todos aquellos que subvierten las reglas en vigor, asumiendo el exceso de idealismo e ingenuidad.

¿Qué escuchabas en 1995?

Todo lo que aparecía de música electrónica esperando que el rock y el resto de músicas me volvieran a estimular.

¿Y ahora?

Todo tipo de músicas, y no necesariamente todo lo que aparece de electrónica.

¿Cuál fue tu primer disco de electrónica que escuchaste/compraste?

Computer World de Kraftwerk, aunque antes había escuchado los cassettes de las cajas de ahorro desaparecidas con música disco de los setenta.

¿Y el último?

En tienda, Doris de Earl Switsheart y Racine Carré de Stromae. En Spotify, lo último de Actress, Julia Holter, James Holden, Mount Kimbie, John Hopkins, Tim Hecker, The Asphodels...

¿Prefieres live o sesion?

¿Se puede seguir distinguiendo? Depende del artista.

¿Músico o dj?

Dependerá también de lo que cada cual sepa hacer mejor. Hay buenos djs que son malos músicos, hay buenos músicos que son malos djs, hay quien es buen dj y buen músico, y hay quien no es ninguna de las dos cosas.

¿Qué concierto/sesión destacas en estos últimos 19 años?

Björk + Goldie (Zeleste, 1995), Autechre (Sónar, 1996), Aphex Twin (Doctor Music, 1997), M.I.A. (Sónar, 2005), Konono nº 1 (Sónar, 2009) y The Major Lazer (Sónar, 2013).

¿Un grupo?

Daft Punk.

¿Un dj?

Derrick May.

¿Un disco?

Burial, Untrue (Hyperdub, 2007)

¿Un club/sala de conciertos?

Nitsa, Moog, Fellini, Syndicate (Terrassa).

¿Un sello discográfico?

Warp, Hyperdub, Honest Jon’s.

¿Tu tienda de discos?

Antes de que desaparecieran, La Casa y CD Drome.

¿Tu estilo musical?

Soy infiel y no me gustaría pensar que tengo un estilo musical.

¿Qué opinas del dance?

El antídoto contra los snobs.

¿Vinilo, cd o mp3?

Streaming, y luego, en formato físico, una selección de lo mejor.

¿Qué medios musicales leías/lees?

Self, A Barna, Disco 2000, Go, Rock De Lux, Les Inrockuptibles, Wire.

¿Te interesa la literatura que ha generado la música electrónica?

Cada vez más si está bien escrita.

¿Vas a algún festival?

Sónar, Transmusicales de Rennes, La Route Du Rock de Saint Malo, Les Nuits Sonores de Lyon.

¿Qué opinas de la escena electrónica nacional del 95?

Nos creíamos en el centro del mundo, aunque no fuera verdad, pero mereció la pena.

¿Y de la de 2014?

Las comparaciones son odiosas. Yo no soy la misma persona, por edad, ubicación geográfica e intereses. Subjetivamente, alguien encontrará que ahora es más interesante o no. Personalmente, creo que la música electrónica se ha hecho en general mayor. A mí me estimula menos.

¿Qué opinas de la 'crisis' de la industria musical y su incierto futuro?

Nunca se había hecho y escuchado tanta música. Y nunca habíamos tenido tantos monopolios digitales. La industria y los hábitos están en plena mutación. ¿Pero ha existido realmente una industria musical electrónica en España más allá de los festivales? ¿Se compraba antes la gente discos de músicos de aquí? John Talabot es una excepción.

¿Qué destacarías en el mundo de la música en estos últimos 19 años?

La patada de la música electrónica a la escena del rock empezando por la mákina; la vuelta al minimalismo; la pérdida de prejuicios del resto de géneros; la digitalización latina; la irrupción de la música africana sin el paternalismo occidental; y la regeneración constante de la música negra a través de la tecnología y la calle.

¿Qué triunfará musicalmente este año?

A nivel comercial, Pharrell Williams. A nivel underground, toda la nueva escena de hip hop norteamericana.

¿El futuro de la música está en la electrónica, o en otro estilo?

El futuro de la música está en la calidad, la originalidad y la osadía. No está escrito.

¿Un músico vale más que 100 djs, o viceversa?

Para mí es un debate finiquitado.

¿El futuro ya estuvo aquí o seguimos en la edad media?

A nivel económico estamos en la época más salvaje de la historia. A nivel político en la más cínica. A nivel social en la más injusta. A nivel cultural en la más pesimista. No estuve en la Edad Media, pero este futuro no tiene nada que ver con el que se anunciaba en los años noventa.

Burial, Untrue

 

Burial, Untrue (Hyperdub, 2007)

Dudo que se haya superado esta conjunción de ruidos bailables, bajo una capa de todas las resacas, deseos y tribulaciones que nos deja la noche tras habernos abandonado a su embrujo, en una descomposición del beat persiguiendo nuevos ritmos telúricos. William Emmanuel Bevan, descubierto con su nombre real a su pesar, es el mejor demiurgo de este anonimato contemporáneo que atraviesa pistas sintéticas, naves industriales y carreteras suburbiales en un Londres espectral. Es difícil imaginar mejor sintonía para todos estos años de persecución de algo que se nos escapaba. Quizás por ello, no hay actuaciones de Burial en directo, y después de este segundo álbum se limita a sacar maxis y colaboraciones varias que nos sigue dejando en ascuas. Untrue como nocturnidad infinita y felicidad inacabada.