Synths Versus Me

 

Synths Versus Me Dos Almas Cómplices y un Destino

Escuchar su música, y charlar con ellos, es una experiencia gratificante, algo tan reconfortante como una bofetada de aire fresco al salir de un after tras pasar largas horas danzando en un ambiente humeante y claustrofóbico. Nico Cabañas y Vanessa Asbert lo hicieron ya con Auferstehung. Y ahora lo vuelven a hacer con Tormento. Es el romanticismo de la música oscura llevado a un terreno tan personal como la intimidad de su estudio. Es la unión de dos personas cuyo destino no era otro que éste que os presentamos a continuación. Todo es esencia en estado puro...

 

¿Cómo y cuándo surge Synths Versus Me?

Nico Cabañas: El proyecto nació en 2014 cuando mi pareja, Vanessa, vio lo que quedaba de mi antiguo estudio (un Access Virus, unos monitores y una mesa digital), y me dijo “¿por qué no lo activamos?”

¿Y ese estudio de producción musical? Explica sus orígenes.

NC: Desde el año 95, que empecé a comprar máquinas, y acabé teniendo un estudio relativamente serio. De hecho lo era más que el que tenemos ahora. Por aquel entonces hacía música que no compartía, ni publicaba, si no que me la quedaba para mí, hasta que en el año 2012 me petó el disco duro, y se me borró todo lo que tenía, y no fuimos capaces de poderlo recuperar. Por éste y otros motivos, junto al hecho de que tenía muchísimo trabajo y algunos problemas personales, hicieron que dejara la producción musical aparcada. Entonces decidí venderme el equipo, y me divorcié de mi pareja anterior. Vaya, que hice una especie de reset hasta que conocí a Vanessa Asbert, que fue quién me dijo "va, pongamos esto en marcha".

¿Entonces ella fue el impulso y la motivación necesaria para reemprender la actividad musical, y esto acabó fructificando en lo que hoy es Synths Versus Me, dos almas perfectamente compenetradas? Esto queda muy bien reflejado en vuestra música.  ¿Cómo la definirías?

NC: Desde luego, sin ninguna duda. Vanessa y yo compartimos la pasión por la música oscura que te toca el corazón, siempre empezamos el día y lo acabamos con música.

¿Nuestra música? Yo la definiría indudablemente como darkwave, pero de muchas subvertientes. Lo que sí pienso es que tiene un toque de frescor dancefloor. Como dice Vanessa, sonamos tristes, pero a la vez alegres.

Vanessa Asbert: Pienso lo mismo. Se nos nota una clara influencia de finales de los 80, pero a la vez pienso que está fusionada con detalles de todo lo que hemos ido escuchando después.

Synths Versus Me

Ahora mismo estoy escuchando Monotony (Premaster). Es innegable un poso con claras reminiscencias old school. ¿Vuestra referencia son los años 80/90? ¿Cuáles son vuestras principales fuentes de inspiración a nivel creativo?

NC: Sí, sí, somos old school ya que nuestras raíces están allí, sobre todo en la manera de construir, tipo estructura pop, los tracks de electrónica de entonces, que nos parecen mucho más interesantes y cautivadores que el desarrollo tipo base que domina actualmente.

¿Referencias? Desde el italo disco de Dario Dell' Aere, pasando al EBM de Aimless Device o Front 242, al synthpop de Invisible Limits o el sonido más guitarrero de, por ejemplo, Sisters Of Mercy, Little Nemo, Derrière Le Miroir, iy mil más! Pero evidentemente lo que comentaba del toque de frescura viene de otras influencias que mezclamos con esta base oscura de nuestra primera juventud.

VA: Yo también me enamoré del sonido guitarrero que escuchaba mi hermano Álex (que por cierto, era colega de guerrilla de Nico mucho antes de llegar a conocernos nosotros). Y desde siempre me ha gustado mucho también la EBM. Grupos en concreto es difícil de decir, pero si tuviera que decir alguno te diría uno actual, unos alemanes llamados Bleib Modern, que han hecho el mejor álbum del año 2015 (hasta el momento). No me canso de escucharlo, aunque tampoco diría que la inspiración nos llegue de su sonido. La inspiración la sacamos trasteando máquinas a altas horas de la madrugada, pues nuestra música no la haces a la hora del desayuno, o sí, jajaja, no lo sé.

Hablemos de vuestras referencias musicales. Vuestro primer disco fue gestado entre diciembre de 2014 y febrero de 2015, y ahora está previsto el lanzamiento de vuestro segundo álbum, autoeditado en vuestro propio sello, Oráculo Records. Habladme de vuestro nuevo disco.

NC: Efectivamente, nuestro primer álbum, Auferstehung, que significa resurrección, al hilo del tema que comentábamos al inicio de la entrevista sobre reemprender la creación musical, se publicó el pasado 1 de mayo. Y ahora hemos terminado nuestro segundo álbum, titulado Tormento, que verá la luz muy pronto, esperamos que en diciembre de 2015 en formato digital (N. del A.: ya ha salido) y en enero de 2016 en vinilo.

Además acabamos de publicar (septiembre pasado) un 12" limitado a 300 copias con cuatro tracks extraidos del primer álbum, y también preparamos dos lanzamientos más en vinilo, que uno será una edición ultralimitada del primer álbum en una edición doble de lujo (100 copias).

VA: Nico, olvidas decir que hemos aceptado participar en un nuevo vinilo recopilatorio del sello holandés Seja Records, donde saldrá un tema nuestro inédito del que nos han prohibido hablar. Quieren que sea eso, inédito, hasta que se presente el disco, como también lo serán los temas de los otros artistas.

NC: Sí, sí, cierto, es de cara a febrero de 2016.

Synths Versus Me

¿Cómo se comienza a gestar un nuevo tema de SVM?

NC: Fácil, pues siempre es igual. Yo tengo dos hijos de mi anterior relación, y una semana están conmigo y otra no. Cuando no están en casa, una noche la destinamos a hacer música. Preparamos una buena cena, y después nos sentamos, y solemos comenzar a trastear beats y bajos, y cuando empezamos a tener lo que nos gusta ya desarrollamos melodías, voces, etc... Aunque alguna vez no es así, y partimos de una letra que se nos ha ocurrido, y empezamos a montar la estructura musical a partir de esa letra.

VA: Sí,  es verdad, en ocasiones Nico vuelve del wc diciendo "ostia, qué letra me ha venido”, y me la canta en la cama.

Se aprecia en el conjunto de los temas que conforman vuestra propuesta un hilo conductor. ¿Es aleatorio o hay un discurso pensado detrás de esa aparente conexión?

VA: Es totalmente como dices. No hacemos temas aleatoriamente, si no que tenemos una especie de guión pensado. Por ejemplo, queremos hacer 12 temas, el primero de tal forma, el segundo de otra, etc. Es decir, que una vez que hemos hecho un tema o un estilo determinado, ya está representado, y ya no trabajamos en aquella misma línea a no ser que esté previsto en nuestro guión. Dicho de otra forma, pensamos en el trabajo musical como una obra de álbum, no en temas sueltos.

NC: Es exactamente así, nos gustaría ser conocidos como artistas de álbum y no sólo de temas, o no de temas sueltos. Pienso que conseguir que un oyente esté 50-70 minutos escuchando la propuesta de un mismo artista tiene mucho más mérito en el sentido de que es un trabajo musical bien hecho.

¿Tenía Vanessa Asbert bagaje musical previo a SVM? Su voz es muy poderosa, parece hecha a medida del proyecto, que es una maravillosa simbiosis entre su voz y la música.

VA: Pues sí, musicalmente había hecho un par de temas con un amigo de Arenys, una mezcla entre slowbeats y postpunk.

¿Cuál creéis que ha sido la evolución principal entre vuestro primer álbum y el segundo? ¿En qué sentido notáis que habéis evolucionado como artistas?

NC: No sé si se puede calificar como "madurez" (y menos con tan solo seis meses de diferencia), pero sí como cambio. Lo que sí hay es una diferencia importante en el primer trabajo, seguramente por la inseguridad de no saber si gustaría o no. Trabajamos mucho la postproducción (seguramente demasiado, como dice un compañero el mastering es el arte de no tocar nada, consejo que no fuimos capaces de seguir), y en este segundo álbum no queríamos caer en lo mismo, de forma que nos lo planteamos, y decidimos no trabajar el mastering al mismo nivel, saliera lo que saliera. Es decir, queríamos unos temas más vivos, con "errores" si hacía falta, y eso se aprecia en algunos cortes donde las secuencias analógicas no están retocadas, ni recolocadas en el secuenciador, y por tanto tiene pequeñas variaciones de posición que le dan un toque menos techno y más de banda, como si fuera un directo. Por otro lado hemos recomprado aparatos que teníamos antiguamente, así como otros nuevos, y estamos trabajando al 95% en sonido analógico, a diferencia de nuestro anterior trabajo en el que había mucho sintetizador virtual.

VA: Nada que añadir, exceptuando que a mi entender vamos encontrando nuestro propio sonido, es decir, pienso que la gente empezará a identificar nuestros tics musicales, que sin ningún complejo se van repitiendo aleatoriamente a lo largo del álbum.

Synths Versus Me

El título de vuestros temas y de vuestros discos, ¿qué representan?

NC: El título de nuestro primer álbum viene a hablar de la resurreción del proyecto musical. Auferstehung significa resurrección en alemán. En el título de nuestro segundo álbum no hemos querido decir nada en particular, sencillamente de los cortes que tenemos uno se llama Tormento, y nos parece muy adecuado porque liga bastante con el concepto darkwave del grupo.

VA: En el primer disco no pude escoger el título, pero el segundo es más cosa mía. Cuando tuvimos la lista de temas que conforman el álbum delante, yo escogí Tormento, y a Nico también le gustó.

¿Tenéis previsto hacer alguna actuación en directo para presentar vuestro segundo disco? ¿Habéis actuado en directo alguna vez? ¿Cuándo podremos ver a SVM en un escenario?

NC: Éste es un tema que tenemos pendiente, y que nos gustaría mucho poder sacar adelante, pero tenemos un hándicap, no queremos caer en eso de ir a un escenario con un portátil y disparar desde un secuenciador digital, pensamos que perderíamos nuestra esencia, pero a la vez tenemos el problema que pese a hacer música minimal, con 6-8 pistas como mucho, significa tener ocho máquinas enchufadas a la vez que se han de manipular, y claro, dos personas sólo suman cuatro manos, y sería imposible en la práctica hacer un directo sin aplicar cambios en el grupo. De manera que estamos estudiando cómo hacerlo. Una solución clara sería sumar un tercer componente (la posibilidad que más nos gusta) o bien hacer una especie de híbrido entre actuación digital y actuación analógica. Vaya, que es todo un reto, pero sí que nos gustaría mucho, y esperamos poder hacerlo en poco tiempo.

VA: De hecho, en los últimos dos meses nos han ofrecido dos bolos,  uno en Londres y otro en Toulouse. Vaya, que empiezan a tantearnos para hacer directos.

¿Qué significa SVM?

NC: Ésta es mía, jajaja. Lo de Synths Versus Me salió un día que tenía que pasar unos temas del antiguo estudio a un colega por si los quería pinchar en una sesión, y no tenía nombre para escribir en el cd. Me tiré hacia atrás en la silla, y al levantarme vi todas aquellas luces del estudio (secuenciadores, eqs, compresores, mi viejo Moog Voyager -qué pena haberlo vendido-… parpadeando, y me vino a la cabeza la idea de los sintes contra mí, como una especie de batalla para conseguir domarlos y sacar lo que yo quisiera. De aquí Synths Versus Me, que ahora debería ser más bien Synths Versus Us (risas).

VA: No haré ningún otro comentario, simplemente lo desmiento todo por completo (más risas).

Y hasta aquí la belleza de esta pareja de cómplices musicales y extramusicales. Te vas a enamorar de ellos como lo harás de su música, palabra de connaisseur.

Toni Rubies (Imposible)