41 Ciberia

Álex Alarcón / Sustainer

 

Álex Alarcón  Sustainer

“En el año 2003 edita su primer (doble) lp (Cuántico) en el sello alemán Italic bajo el alias Sustainer, dirigido a la pista de baile, sin dejar de mostrar interés, hasta el día de hoy, por sonidos completamente alejados del ritmo. Desde finales de 2008 trabaja en un nuevo proyecto llamado Bohrg, enfocado al estudio de sonidos aleatorios generados con sistemas modulares, instrumentación acústica y la amplificación de objetos”.


¿Qué hacías en 1995?
Estudiar, comprar discos y hacer música.

¿Y actualmente?
Trabajar, e intentar hacer música cuando tengo algún momento libre.

¿Qué planes de futuro tienes?

Artísticamente, tratar de no estancarme en ningún género en concreto.

¿Cómo ves tu pasado?
Lejano, pero muy grato y ameno.

¿Qué escuchabas en 1995?
Siempre he escuchado todo tipo de música, y que recuerde de esa época, sellos como Too Pure o 4AD, hasta las primeras referencias de Warp y Rephlex.

¿Y ahora?
Poca electrónica rítmica, la verdad. Actualmente mucha música clásica, electroacústica, jazz, improvisada, tradicional, bso... En fin, intento ‘educarme’ continuamente a nivel sonoro. Hay muchísimos sonidos por conocer, y lamentablemente muy poco tiempo para disfrutarlos.

¿Cuál fue tu primer disco de electrónica que escuchaste/compraste?

En vinilo, A Broken Frame de Depeche Mode, y en cd, el Brown Album de Orbital.

¿Y el último?
De electrónica, el último que llegó por correo ha sido A Ravishment Of Mirror de Pinkcourtesyphone.

¿Prefieres live o sesión?

Desde muy joven me he fijado en el equipo que había en un escenario antes de que empezase un concierto, y me preguntaba cómo sonarían o qué haría el músico con ellos. Me entusiasman los instrumentos musicales y la expresividad que ofrecen los mismos, no opino lo mismo de los ordenadores, por mucho trabajo que haya detrás de ese directo.

¿Músico o dj?

Músico, no porque yo haga música, tampoco me considero como tal, sino porque el dj no existiría sin los músicos.

¿Qué concierto/sesión destacas en estos últimos 19 años?

Es una pregunta difícil porque 19 años dan para mucho. Quizá recordaré el concierto de Thomas Köner en un casal de abuelitos, con un sistema de sonido multicanal que provocaba auténtico pavor. Allí temblaba todo.

¿Un grupo?
¿Sólo uno? Pues entonces Seefeel.

¿Un dj?

DJ Zero, por su trayectoria y buen gusto a la hora de seleccionar música.

¿Un disco?

De electrónica, y que me haya parecido curioso, Like Likes Like de Denseland. Lo escuché bastante el año pasado.

¿Un club/sala de conciertos?

El Nitsa original de Pl. Joan Llongueras. Allí podías escuchar lo mismo que se estaba pinchando al otro lado del charco, porque el tipo que lo pinchaba era de Detroit, y estaba a medio metro tuyo, cosa inusual en aquella época. En lo referente a lo experimental, guardo muy buenos recuerdos de la sala Metrònom, me encantaba ese espacio.

¿Un sello discográfico?

4AD, a principios-mediados de los 90s.

¿Tu tienda de discos?

Mi lugar de peregrinaje en aquella época era Cd Drome, sin duda. Allí descubrí muchísima música, no sólo de electrónica, sino en general. Por correo, casi cada mes caía algo de Rotor.


¿Tu estilo musical?

Electroacústico, improvisado y mínimo. Cada vez busco más la simplicidad y espontaneidad en lo que escucho y grabo.

¿Qué opinas del dance?

¿Su nombre lo dice todo, no? Música para bailar, noctámbula, lúdica... ¡El compás 4/4 mueve montañas!  Hasta géneros como el pop o el rock acuden a esos ritmos, por algo será.

¿Vinilo, cd o mp3?

Consumo y escucho los 3 formatos, sin excepción. Sí es cierto que tengo la costumbre de comprarme más baratijas en vinilo que en cd, sobre todo de música clásica.

¿Qué medios musicales leías/lees?

He sido suscriptor de The Wire desde el 94, aunque creo que éste será el último año porque el contenido del mismo ha ido mermando en muchos aspectos. También leía The Sound Projector, me encantaba el formato del mismo, y el entusiasmo del tipo que lo editaba.

¿Te interesa la literatura que ha generado la música electrónica?

Me interesa leer cualquier libro o documental relacionado con la música, y por supuesto con el sonido, indiferentemente del estilo que sea.

¿Vas a algún festival?

En general no me gustan los festivales, a excepción de algunas iniciativas de carácter experimental, porque el público es curioso y sabe comportarse. No llevo muy bien el tema aglomeraciones y tanta gente irrespetuosa a mi alrededor gritando mientras intento escuchar, ¿por qué eso último es a lo que vas a un concierto, no? Por otra parte, entiendo que en algunos festivales de Bcn siempre viene algún artista que en otro contexto sería imposible de ver, entonces hay que pasar por el aro.

¿Qué opinas de la escena electrónica nacional del 95?

De aquella época, y que hiciesen 4/4, recuerdo a Álex Martín, Leandro Gámez, Madelman… Alguno me dejaré, aunque sí recuerdo a Silvania, simplemente porque tenía muchísima afinidad musical con ellos. Por otra parte, me gustaban bastante las referencias del sello madrileño Geometrik.

¿Y de la de 2014?

La escena netlabelera me parece interesantísima, sobre todo la experimental. De lo demás no puedo opinar porque o no lo conozco, o no me ha suscitado el interés necesario. Lo mismo del pop y del rock patrio. Lo último que escuché de aquí fue L’Univers de 12twelve, que por cierto, aunque no sea de electrónica, me parece un disco tremendo, y de eso hace ya bastante tiempo.

¿Qué opinas de la 'crisis' de la industria musical y su incierto futuro?

Podría echarle la culpa de todo a Internet, al iPod y al mp3. También a la piratería, a las escasas subvenciones, al aumento de impuestos, etc, pero no lo voy a hacer porque en el fondo esta crisis nos viene muy de lejos. Es más, yo cambiaría la palabra crisis por (in)cultura musical. Aquí nos quejamos mucho, pero hacemos bien poco. El único futuro que veo viable hoy en día es el diy, y quizá inventos como el micromecenazgo.

¿Qué destacarías en el mundo de la música en estos últimos 19 años?

La depreciación de la tecnología, la aparición de Internet y las redes sociales han hecho estragos, el músico produce, promueve y distribuye su obra en todo momento… Aunque pienso que con las herramientas y facilidades que disponemos para hacer música deberíamos estar escuchando sonidos de otra galaxia, como hacían hace cincuenta años gente como Schaeffer o Xennakis. Quizá en la electrónica destacaría incorporar el ‘error’ y la aleatoridad como un nuevo proceso en la composición, y recientemente la vuelta (o el hastío hacia lo digital) de volver a utilizar tecnología obsoleta para componer como antaño. El pez que se muerde la cola.

¿Qué triunfará musicalmente este año?

No tengo ni idea, algún refrito inventarán, como cada año. Espero que por lo menos hayan artistas que nos transmitan más sentido del humor y optimismo, tanto en sus letras como con sus composiciones.

¿El futuro de la música está en la electrónica, o en otro estilo?

La electrónica tiene todos los números para ser la música del futuro porque siempre ha ido de la mano de la tecnología. Ya lo insinuaba la actitud de Kraftwerk años atrás, aunque creo que nos estamos acomodando con ella.

¿Un músico vale más que 100 djs, o viceversa?

Más arriba he expresado lo que pienso de ambos.

¿El futuro ya estuvo aquí o seguimos en la Edad Media?

Si te refieres a la electrónica nacional, creo que vamos rezagados en muchos aspectos, aunque entusiasmo sobra.