Un Día y una Noche en el Sónar

 

Jueves, 16. 15 h. Fira Montjuïc. Sónar de Día.

Sabía perfectamente lo que quería oír/ver este año, sabiendo que no podría ver/oír a Brian Eno por no estar acreditado. Así que después de comer japo (muy bien), entré mientras que actuaba Cauto en el Village. Pero la idea era empezar en serio con Mad Professor (encubierto bajo eso bautizado como The Spanish Dub Invasion). Y acerté, pero esas tres voces tapaban demasiado al genio de la mesa de mezclas. Se agradece que suene Jamaica, y se agradecería más si sonase mucho más que una hora.

Después tocó pasarse por la Planta, que siempre depara una sorpresa. Y allí estaba Earthworks by Semiconductor. Reconozco que no le presté mucha atención porque no vi nada extraordinario, exteriormente hablando. Quizás me faltó algo de ganas. Y desde allí al Hall, donde podría disfrutar por primera vez en directo de King Midas Sound & Fennesz. Apabullante, Kevin Martin es apabullante. Excelente sonido, bonito juego de voces mixto, mucho humo y luces contundentes. Mucho mejor que la última vez que vi a Massive Attack en el Sónar nocturno de 2014.

Al salir al exterior, camino del Complex, retumbaba el orientalismo sintético de Acid Arab en el Village. Iba a ver a James Rhodes, sin saber qué iba a ver. No me sorprendió, ni me entusiasmó, pero hay que reconocer que colocarlo en la programación fue todo un acto de rebeldía ante tanto bombo 4x4.

Pasé un rato por el Dôme para poder decir que había pisado los cuatro escenarios, y allí estaba un tal Jamie Woon. En menos de 5 minutos estaba otra vez fuera, camino de nuevo al Complex para saborear el Kingdom Come de Gazelle Twin. KG es un espectáculo audiovisual impactante, que va de 0 a 100, y de 100 a 0, entre la sutilidad distópica y el KO técnico apocalíptico.

Mientras buscaba la salida de la Feria con tranquilidad, dio tiempo a escuchar a Bob Moses, siendo la batería negra que dominaba el centro del escenario del grupo canadiense lo último que vi ese primer día de Sónar.

Unas 6 horas de viaje musical intensivo, desde España a Canadá, pasando por Jamaica, Gran Bretaña, Austria y Francia, que dejó claro lo poliédrica que puede llegar a ser la música electrónica.


49 horas después. Fira Gran Via. Sónar de Noche. Sábado. New Order.

 

Esto ya era cuestión de amor propio. Tantas veces que habían venido por aquí (cinco, si se incluye Mollerusa), y tantas veces que no había ido a verles (en el PS de 2005 estaba en la lista de invitados de Hooky, y ni por ésas). Así que era ahora o nunca.

Y estuvo bien porque no estuvo mal. No están acabados porque tocan de cojones, y parece que se lo están pasando bien mientras lo hacen. Eligieron un buen setlist. Y Sumner no hizo apenas el cafre. Así que la confluencia planetaria llegó a buen puerto, pese a que los vídeos que acompañaron cada uno de los temas no estaban a la altura de los mismos. Escuchar Your Silent Face o Love Will Tear Us Apart en directo es impagable, y fue el/mi fin de fiesta perfecto para este Sónar 2016.

El paseo posterior por el Lab (DJ Ez) y el Car (Laurent Garnier) no dio casi nada de sí (ni llegué al Pub, no habían más ganas de explorar). La noche era fresca, y el buen sabor de boca aún permanecía, así que era el mejor momento para abandonar el futuro Averno.

Luciano Alvarez