02 Sedcontra

 

Sedcontra  "¿Te gusta el Ruido?"

Desde 2005 publica artículos de filosofía, sociología, crítica y música en diversas revistas de papel y digitales.

Desde 1990 hizo/hace música bajo los nombres de Sedcontra, Óscar Abril Ascaso + Sedcontra (1990-1995), Óscar Abril Ascaso + Sedcontra Avec Des Ex-Ivo Naïf (2003-2005), Óscar Abril Ascaso + Sedcontra Avec Les Autres (2005-2008) y Por Qué Jeanette (2010- ¿?). Del industrial ruidista al pop-rock, pasando por la chanson filosófica y el porno aural, Sedcontra siempre deja su peculiar sello a la hora de crear música. Ha publicado una cinta de casete (1990), tres eps digitales (2007) y un cd (2014). Además, en 2006 se estrenó el documental de 153 minutos Óscar Abril Ascaso + Sedcontra: Les Débuts (2003-2005), dirigido y guionizado por Óscar Abril Ascaso, y con la participación de Sedcontra.

 

Una trayectoria impecable para un ‘artista’ que no ejerce como tal, cosa que es de agradecer en estos tiempos donde aquí se ha devaluado tanto el concepto de serlo, además de parecerlo. Espero que disfrutéis de su excelente retórica, nada hueca por cierto.

 

01 Presente

“¿Es posible tomarse a Jeanette tan en serio, hasta la médula, a tal punto que, a fuerza de seriedad, acabe por asomar una hilaridad inaprehensible, no menos seria? ¿Es posible versionar a Jeanette prescindiendo de Jeanette, llevarla a un territorio situado de algún modo en sus antípodas? Y aún así, cuánta fidelidad a ella, cuánto respeto, en unas versiones que se apartan deliberadamente, en forma y contenido, de su espíritu original. Porque precisamente ese ejercicio de distanciamiento, incluso de omisión consciente, deja a Jeanette intacta, inmaculada, allí en su esfera propia, lejos de homenajes indeseados, de parodias fáciles y de las tentaciones groseras del frikismo y del kitsch”.

 

¿En qué momento artístico, desde un punto de vista musical, se encuentra Sedcontra?

¿Es su mejor o su peor momento?

¿Ha alcanzado el cénit? 

La verdad es que soy muy reacio a pensar en términos de trayectoria artística, de obra o simplemente de artista. Tampoco me veo capaz de abstraer el momento presente del flujo temporal y vital. Así que no puedo afirmar este momento como mejor o peor con respecto a los anteriores, y menos aún considerarlo cénit de nada (por lo demás, el cénit no existe, porque siempre existirá la posibilidad de sobrepasarlo). Simplemente trato de hacer en cada momento lo que siento que debo hacer.

03 OAA+S

 

 ¿El pop lo resume todo?

¿El pop es el bien?

¿El futuro es pop?

El nombre Por Qué Jeanette no sólo pregunta por la conveniencia o inconveniencia de recuperar a Jeanette, sino también por la conveniencia o inconveniencia de recuperar la canción pop. Después de que ésta fuera destruida por la música industrial y experimental de los 70-80, ¿cómo volver a componer canciones, con estribillos y letras que cuenten historias? ¿Cómo volver a salir a un escenario y adoptar la actitud de banda de pop sin que haya algo en ello de impostura? Inevitablemente, se tratará de cultivar el pop como ejercicio de género, y de establecer con respecto a ese género la distancia, irónica y metalingüística, que permita hacer de él un uso instrumental. El pop ha perdido su ingenuidad, su frescura originaria, ha dejado de ser un fin en sí mismo, y su subsistencia sólo tiene sentido como medio, un medio desnaturalizado, pervertido por los fines al servicio de los que se ponga. Por supuesto que esto no es nuevo. Desde muy pronto los propios Psychic TV se dieron cuenta de ello: casi con el mismo gesto con el que se cargaron el pop, lo rehabilitaron poco después. Esas canciones dulzonas insertadas en medio de sus dos primeros álbumes anuncian una turbia pulsión melódica que encuentra plena expresión en el posterior Allegory and Self. Más diacrónicamente, Boyd Rice/Non hizo un tanto de lo mismo cuando editó su Music, Martinis & Misanthropy, tras años de loops inflexibles. Ellos, y otros, se dieron cuenta de la enorme ambigüedad y del potencial subversivo que subyace en determinado empleo del pop. Por decirlo así, desvirgaron malévolamente aquel elemento de inocencia alegre del pop, desarrollado sobre todo en los 60. 

De ahí la utilización ‘desviada’ de Jeanette, llevada, conducida deliberadamente a sus antípodas, a su exacto contrario: la suave luminosidad del pop es sustituida por oscuridad y aspereza; su voz, femenina y cándida, es sustituida por una voz masculina, grave y más bien severa; sus letras, románticas y sentimentales, son puestas al servicio de una música y de una voz que les da un sentido muy distinto… Eso es instrumentalizar y pervertir a Jeanette, usarla, pero para prescindir de ella. Por eso estamos a años luz de cualquier veleidad de tributo o de aproximación kitsch a la intérprete. Es en la tensión del ‘por qué’, de esa interrogante mantenida como interrogante donde se sitúa Por Qué Jeanette como único espacio legítimo. Lo importante es hacerse preguntas, no dar respuestas. Las respuestas apaciguan, sí, pero al precio de fijar e inmovilizar, de acabar con la vida. Así que preguntarse por las condiciones de posibilidad del pop no quiere decir apuntar a alguna forma de respuesta definitiva, llámesela ‘bien’ o ‘futuro’, sino plantearse su recuperación, pero problematizándola sin fin

¿Por qué Sedcontra eligió a Jeanette, o Jeanette eligió a Sedcontra para reencarnarse?

Creo que la elección perteneció a la pulsionalidad, la cual no pertenece a nadie. Me explico… : el origen del asunto está en una especie de fijación de infancia en la que Jeanette, a través de la televisión y de las ondas radiofónicas, se me presentaba como una especie de epifanía de feminidad casi supraterrenal. Ese sentimiento de fascinación pueril, demasiado puro, inefable y no recuperable por el lenguaje, debió dejar su huella porque la idea de versionarla de manera seria y circunspecta fue algo recurrente en la edad adulta. De hecho, ya hice un primer intento en un concierto que realicé con Carter Piler (seudónimo de Miguel Burgués, el 50% de Audiopeste) a finales de los 90: en esa ocasión las letras de Jeanette fueron destrozadas a base de murallas sónicas de guitarras a lo Skullflower.

El viernes pasado vi por primera vez a PQJ en directo. Me pareció una de las mejores ceremonias musicales que he visto. ¿Todo es casual o todo está premeditado?

Nunca hay nada de casual en lo que hago. Detrás siempre hay un concepto, una intención, reflexión, voluntad y premeditación. Y un deseo de encarnar todo ello en una experiencia que sea intensa y real. Creo que en los directos hay que ofrecer un plus que no está en los discos: hay que ponerse y exponerse a sí mismo, dar espectáculo, interpretar creyéndose el papel al cien por cien, y hacerlo intensivamente. Al fin y al cabo el escenario es como un pequeño teatro. No entiendo todos esos innumerables grupos de chavales modosos con actitudes insulsas que se limitan a tocar su repertorio con absoluta corrección y nada más.

04 Primera Cinta OAA+S

 

¿Por qué que la presunta inocencia de PQJ da miedo?

Desde luego no es nuestra intención dar miedo. Puedo entender que haya cierto factor de intimidación en la puesta en escena: por la severidad y oscuridad de la propuesta, por la tensión y cierta rabia escénica más o menos contenida, por el elemento catártico y un tanto exorcizador que implica para mí…

¿Qué cambiaría Sedcontra del primer álbum de PQJ?

Nada, porque lo considero una etapa necesaria por la que teníamos que pasar para llegar a nuestro sonido actual, bastante más duro y seco. Todavía nos tenemos que alejar más de Jeanette, pero todavía de algún modo acompañados por ella, o mejor dicho, por su ausencia.

¿Qué siente que debe hacer Sedcontra en este momento, musicalmente hablando?

Seguir cultivando separadamente mis dos pulsiones musicales antitéticas: la del pop-rock y la del ruidismo. Y quizá, quién sabe, algún día unirlas en lo que podría llamarse “canción industrial”.

¿La “canción industrial” como género futurible a usar por parte de Sedcontra?

No estoy seguro si lo que llamo “canción industrial” es un futurible, un fin realizable en el que se reunirían por fin dos líneas de trabajo paralelas, o bien si es un ideal que funcionaría como intervalo e hiato gracias al cual poder seguir cultivando por separado esas dos formas de entender la música.

¿Por qué Sedcontra odia el indie?

Más que odiarlo, no me interesa. Aunque hoy en día lo que se entiende por indie es algo muy difuso, vendría a representar para mí todo aquello del pop que cuestiono de raíz: no sólo la forma, estereotipada y obsoleta, de entender el género, sino también todo aquello con que se lo rodea; esa necesidad de prolongarse en eso que se llama “la escena”, y de amplificarse mediante el tedioso dispositivo fotovideográfico, vía redes sociales. Todo ese macroengranaje especular es fastidioso, y poco tiene que ver con la música. Esa proliferación exponencial de fotos y vídeos postconcierto –en general, sin ningún interés y de mala calidad–, en realidad básicamente complace de manera narcisista al grupo, y nada a su público. En lugar de un uso inteligente y premeditado de la fotografía y el vídeo en la música, por todas partes lo que hay es su abuso indiscriminado, inflación de imagen ad nauseam. Frente a eso me parece sano para una banda de música adoptar, en la medida de lo posible, actitudes relacionadas con la discreción, la invisibilidad y hasta el anonimato (una vez más, aquí la música industrial también tendría mucho que decir). Aunque en la era Internet es algo infinitamente más difícil de llevar a cabo y de preservar que a principios de los 80.

¿Qué grupos pop actuales de aquí son del agrado de Sedcontra?

NS/NC.

05 OAA+S Fist

 

¿Cómo será el segundo largo de PQJ?

¿Por qué el sonido actual de PQJ es más duro y áspero?

¿El nuevo guitarra de PJQ tiene algo de culpa en esa nueva radicalidad sonora?

¿Con el segundo lp de PQJ se cerrará la influencia indirecta de Jeannette para siempre, y se convertirá en un grupo original también en sus letras?

¿PQJ radicalizará sonoramente también su primer repertorio? Vi que aún sois demasiado fieles al original.

Como he dicho, más duro y áspero, más anguloso y seco. La razón es porque la perversión del pop acaramelado de Jeanette ya es una tarea cumplida en el primer disco. Y ahora toca prescindir todavía más de Jeanette, de su elemento melódico, pero todavía acompañados, aunque sea en la lejanía, por Jeanette, o por su fantasma. Ese endurecimiento del sonido ha sido un proceso lógico y gradual que puede percibirse incluso en el interior del primer disco. Yo diría que la incorporación de nuestro nuevo guitarrista es más bien una consecuencia de ello, no una causa. No me planteo en qué terminará este proceso. ¿Podemos alejarnos indefinidamente de Jeanette? ¿Podemos alejarnos también de nosotros mismos una vez nos hayamos apartado del todo de ella hasta el punto de romper con ella?... Lo que sí sé es que escribir letras propias me da, y siempre me ha dado, una pereza enorme. Así que mientras Jeanette pueda seguir siendo una excusa para ahorrarme ese trámite, bienvenida sea. Entretanto, el primer repertorio queda ahí como testimonio de una primera etapa necesaria en ese proceso de desviación. No hay intención de remodelar esas canciones, quizá con el tiempo simplemente acabemos prescindiendo de ellas.

¿Por qué le cuesta tanto escribir letras para canciones a Sedcontra?

El formato canción determina y limita muchísimo la posibilidad del texto. No me siento nada cómodo con él. Por un lado, para decir algo por escrito necesito extenderme, y extenderme mucho. Por el otro, escribir una canción tiene mucho de género. Hay en ello un condicionamiento hacia ciertas temáticas y modos que no me interesan: no me gusta contar historias, ni cultivar el costumbrismo o la crónica social, tampoco escribir letras de amor, o supuestamente comprometidas políticamente, y menos que nada recurrir a lo autobiográfico… De hecho, casi nunca me fijo en las letras de las canciones, en mi cabeza hay una especie de filtro involuntario que hace que no les preste atención. La inmensa mayoría me parecen malas, mediocres o sin interés. Por lo general, tolero y me parecen mejor aquellas letras que rompen con lo que he llamado el ‘formato’: las que introducen el absurdo o cierto humor, o las que consisten en repeticiones minimalistas de frases más o menos evocadoras.

06 OAA+S Puerto Hurraco 1993 Foto Patrick Gilbert

¿Sedcontra ha tomado como ejemplo a alguien para diseñar la evolución vital de PQJ?

No.

¿En estos momentos qué hace Sedcontra, musicalmente hablando, además de PQJ?

Mi otro proyecto como Sedcontra en solitario, iniciado en 2014, se intitula Aural Irrumatio, y en él desarrollo inquietudes sonoras más industriales, pasadas éstas también por el filtro de una recodificación reflexionada: el regreso al ruidismo, al igual que el regreso al pop, no puede ser inocente. Se trata de una serie de piezas construidas a partir de sonidos extraídos de una conocida serie de vídeos pornográficos. Los sonidos, cuidadosamente editados, van superponiéndose en loop, y acaban componiendo una especie de música dance malévola y desacompasada que va degradándose a medida que avanza la música. La pura repetición y la extensión de cada pieza (20-30 minutos) persiguen cierto efecto obsesivo-hipnótico en el oyente. El resultado es muy físico y abstracto a la vez. Hay una voluntad de llevar la pornografía a la abstracción, de hacerla migrar de la dimensión visual, que parece ser la suya, a la del oído. Por eso lo denomino pornografía aural. Al igual que con Por Qué Jeanette, aquí también la intención de pervertir géneros y registros, de desviar las cosas de su sitio aparentemente natural, está clara: me gusta decir, no sin humor, que el proyecto busca despertar al melómano en el erotómano, y al erotómano en el melómano.

 

02 Pasado

“Óscar Abril Ascaso + Sedcontra fueron unos industriales tardíos, pero unos tardíos paradójicamente precursores, unos rezagados adelantados, pues en nuestro país, como es sabido, todo llega con retraso. En efecto, en el año 1990 en que empezaron la música industrial llevaba ya más de una década existiendo. Pero a Barcelona apenas había llegado, al menos no en sentido estricto, o lo había hecho de manera muy underground y casi anecdótica. Nadie se había dado por enterado, y a juzgar por el modo en que Óscar Abril Ascaso + Sedcontra fueron ignorados, nadie seguiría dándose por enterado durante casi una década más. Industriales ‘en sentido estricto’, esto es, de espíritu, de actitud y de sonido, quizá todavía no los había habido en la Ciudad Condal (¿La Fura dels Baus, al principio?). En cualquier caso fueron pioneros a la hora de movilizar toda una parafernalia y modus operandi genuinamente industriales: bidones y planchas de metal recogidos en chatarrerías de extrarradio, loops realizados con cintas de casete, vinilismo, acoples de micro, ruidismo analógico, gritos en lenguaje ininteligible a través de megáfonos, descarado apropiacionismo sonoro de fragmentos de canciones, rabia y violencia escénicas… “

 

07 Portada EP1

 

¿Cuándo nació Sedcontra?

Sedcontra es la contracción de una locución adversativa latina usada en la escolástica medieval, notablemente en la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino. Significa “por el contrario”. Es un seudónimo que adopté en el instante en que Óscar Abril Ascaso y yo tomamos la decisión de convertirnos en grupo de música. En ese momento había en mí un anhelo de anonimato que era como la contrapartida de la actitud de mi compañero de banda: mientras éste firmaba con su nombre y dos apellidos, y usaba su foto de carnet en nuestra imagen de grupo, yo optaba por un seudónimo y ponía sendas bandas negras sobre ojos y cara en mi correspondiente foto. Pronto incorporamos esas dos imágenes unidas en parte de nuestra iconografía.

¿Por qué se materializó un concepto?

Lo que en realidad se materializó en el proyecto Óscar Abril Ascaso + Sedcontra fue más bien la ausencia de concepto, de definición, que siempre fija, inmoviliza y categoriza. De ahí, el lema que usábamos humorísticamente: “el objeto sin concepto”.

¿Qué tenía que ver la filosofía con la música industrial?

Buena parte de la música industrial históricamente siempre llevó una carga de reflexión especulativa importante. No era nuestro caso, o al menos no exactamente. Lo que nos movía “sin concepto” era un impulso irrefrenable de destruir todos los códigos. Por decirlo así, ese impulso era nuestra forma instintiva e inmediata de reflexionar. Pero de teoría o de filosofía no había nada en lo que hacíamos. Lo sorprendente es que subyacía en todo ello una enorme coherencia, sobre todo visto con perspectiva.

¿Qué hacía Sedcontra antes de 1990, musicalmente hablando?

Había empezado a experimentar grabando sonidos, convirtiéndolos en loops y manipulándolos con medios muy precarios. Más tarde me enteré de la existencia de Pierre Schaeffer, y fue una revelación para mí: resultaba que yo había estado haciendo música concreta sin saberlo.

¿Cómo y cuándo Sedcontra encontró a Óscar Abril Ascaso?

¿O fue al revés?

Generalmente es a Óscar Abril Ascaso a quien uno se encuentra y no al revés. Tiene el don de la ubicuidad. Y yo no fui una excepción. Le conocí a través de su hermano, estando Óscar convaleciente en una habitación de hospital en la que tuvimos una extraña conversación sobre el ruido. Poco después formábamos Óscar Abril Ascaso + Sedcontra: alquilamos un local de ensayo en un sótano del Paseo de San Juan, y nos pusimos a buscar planchas y bidones de metal por las chatarrerías del extrarradio de Barcelona.

08 OAA+S Foto Imma Varandela

¿Por qué sólo se grabó una cinta de casete en la época puramente industrial del dúo (primera parte del mismo)?

Está directamente relacionado con nuestro ingreso en Radio Pica y con nuestra voluntad de prescindir de los canales de difusión habituales. Autoeditarnos cintas de cassette nos debió parecer un recurso todavía demasiado acreedor de la industria discográfica. Tomamos la decisión de no editar nada más en soporte alguno, y de convertir nuestro programa de radio en la plataforma donde dar a conocer en exclusiva nuestros trabajos sonoros.

¿Por qué sólo hizo 9 conciertos el proyecto?

¿Por qué tuvo tan ‘mala suerte’ en dichos directos?

No éramos precisamente queridos en la escena de entonces. Siempre nos rodeó un muro de silencio, una ausencia completa de eco y de reconocimiento que, por lo demás, nos era sincera y completamente indiferente. Es más, a menudo nos reíamos de ello insertando en nuestro programa cuñas radiofónicas en las que nos autovictimizábamos, quejándonos de la absoluta falta de comprensión que nos rodeaba. La ‘mala suerte’ está directamente relacionada por un lado con esa incomprensión. Es paradójico, y muy risible, que en mitad de nuestro primer concierto, en el marco de un festival que se anunciaba como neodadaísta, subiera uno de los organizadores al escenario y nos instara a interrumpir la actuación. Por otro lado, la violencia y la rabia que desatábamos en escena convertía cada concierto en una experiencia imprevisible, y a menudo accidentada: Óscar Abril Ascaso, abalanzándose literalmente sobre su amplificador, desaparecía detrás de una cortina para dejarme a mí proseguir y terminar en solitario el concierto; yo mismo, después de recibir en mi rodilla un martillo escapado de las manos de Óscar Abril Ascaso, abandoné a éste también en mitad de una actuación. El caos en escena era como nuestro elemento: rompíamos botellas, aporreábamos bidones y trastos de metal hasta dejarlos para el arrastre. Era frecuente acabar derribando objetos e instrumentos, y terminar por el suelo lanzando alaridos a través de los megáfonos que casi siempre traíamos con nosotros. No había nada amable en todo esto. No había en esa furia nada de actitud ni de postureo punk, sino algo serio, y la exteriorización de un malestar profundo.

¿Cómo ve Sedcontra desde 2016 esos días de la primera mitad de los 90 en el mundo arty en el que se movía?

Como un desierto desolador. En ese momento, literalmente, no había público para lo que hacíamos, como sí lo habría en cambio hoy en día.

¿Por qué el automalditismo militante del grupo es llevado hasta las últimas consecuencias?

¿Por qué hacer bandera de ir siempre a contracorriente?

No se trataba tanto de ir a contracorriente como de situarse completamente al margen, de romper con todas las coordenadas, con todo aquello que se espera de un grupo musical. Y antes que nada, rompíamos con nosotros mismos. Nos autosaboteábamos, nos cerrábamos todas las salidas deliberadamente. Había una voluntad, inflexible y sin concesiones, de llevarlo todo al límite, de negar incluso la negación misma. No nos importaba gustar o disgustar, no queríamos saber nada de nuestro público: terminaba por ser una cosa muy solipsista que se devoraba a sí misma, una espiral de nihilismo sin objeto. Y como tampoco queríamos convertir eso en autoridad, lo envolvíamos todo con un humor que yo calificaría de extremadamente serio, una celebración del absurdo cuando ya no queda nada en pie. La militancia, y el hacer bandera de ello, era una forma de reírse de toda militancia, incluida la nihilista.

09 Les Débuts

¿Cómo fue lo de empezar a hacer un programa de radio en Radio Pica, que era mucho más que un simple programa de radio en una emisora que era mucho más que una simple emisora de radio?

Un buen día recibí una llamada telefónica de uno de los responsables del programa La Escuela de Sirenas, conocedor de mis gustos musicales, para proponerme la realización de un programa en la emisora. Inmediatamente se lo propuse a Óscar Abril Ascaso, y desde muy pronto derivó hacia algo que sobrepasaba con creces lo que se entiende por programa de radio. Ahí, en la dimensión abstracta de las ondas radiofónicas, encontramos como el espacio idóneo para cumplir todas las transgresiones posibles. Era un antiprograma de radio, absolutamente improvisado. En él podía pasar y caber cualquier cosa: para empezar nuestra locución era deliberadamente lenta, monótona y exasperante; a menudo nos interrumpíamos o nos llevábamos la contraria uno al otro adrede; despreciábamos al oyente con insultos, llamándole por ejemplo “bastardo”, mientras nos endiosábamos y autoensalzábamos ridículamente, casi como si fuéramos una entidad trascendente; realizábamos versiones imbéciles de temas emblemáticos (como She’s Lost Control); poníamos canciones enteras a la velocidad equivocada, aceleradas a 45 rpm; mentíamos y malinformábamos continuamente y de manera obvia; hacíamos comentarios políticamente muy incorrectos y de mal gusto; poníamos a prueba la paciencia del oyente con diálogos o monólogos que podían durar toda la hora de emisión, discursos delirantes, farragosamente retóricos, vacíos de contenido…

¿Esperaba OAA+S ser expulsados de Radio Pica, paradigma de la libertad hertziana, por hacer radio libre de verdad?

Sí y no a la vez. Nos habíamos convertido en unos indeseables para la emisora, y lo sabíamos. Aun así, no pensábamos que llegarían a atreverse a expulsarnos, dada la ideología progresista y libertaria de Radio Pica. Al final lo hicieron. Pero nunca les guardamos rencor alguno. Todo lo contrario: es muy meritorio que albergaran en su parrilla durante seis años un programa de estas características.

¿Qué pasa con Sedcontra después de la expulsión, la puntilla que se cargó definitivamente a OAA+S?

La expulsión de Radio Pica no causó la disolución de Óscar Abril Ascaso + Sedcontra. En realidad, nos habíamos disuelto como banda un año antes, en 1995. Un proyecto así no podía perdurar mucho en el tiempo, era algo que tendía a la autodestrucción, una especie de incendio que lo consume todo y se consume a sí mismo. Y ciertamente nos quemó. La expulsión llegó oportunamente, en un momento en que ya no podíamos más y no teníamos fuerzas para seguir con la emisión. Después de eso, siguieron para mí unos cinco años de vida errática y de proyectos musicales tortuosos que apenas cuajaron en unos contados conciertos, muy marcados por The Birthday Party y los primeros Swans.

¿Reniega Sedcontra del período 1990-1996?

En absoluto. Si tuviera orgullo diría que estoy orgulloso de ello.

10 OAAS+S - 08/08 Soirée Theologie

 

¿Cuándo, cómo y por qué vuelve Sedcontra después de esos años de travesía errática del desierto musical tras el final de OAA+S, modo programa de radio?

¿Por qué se vuelven a juntar OAA+S? ¿Quién arrastra a quién? ¿Todo ese tiempo seguían en contacto musical?

¿Quién de los dos sufre la epifanía francófila en la que combináis “chanson con filosofía post-nietzscheana francesa” que motiva en teoría el reencuentro, aunque ya me lo imagino?

En el año 2000 Óscar Abril Ascaso + Sedcontra hicimos un intento de regreso, todavía bajo nuestra faceta ruidista, pero abandonando el furor por una puesta en escena absolutamente hierática, y centrándonos sonoramente en la pura repetición. Dimos unos pocos conciertos, creo que exactamente tres, uno de ellos en el primer Experimentaclub de Madrid.

Dejando de lado esta breve tentativa frustrada, durante todo este tiempo Óscar Abril Ascaso y yo continuamos manteniendo el contacto y la amistad, a pesar de que cada uno siguió caminos distintos (él yéndose más hacia proyectos de arte sonoro). Siguió habiendo afinidades musicales y extramusicales, y una de ellas, la que sirvió, casi sin darnos cuenta, de hilo conductor para refundarnos como nueva banda, fue una compartida admiración por la cultura francesa, cada uno desde lados distintos. Simplificando: yo más desde una perspectiva literario-filosófica, y él más desde una perspectiva cinéfila y musical. Aunque la figura de Serge Gainsbourg, al que prácticamente descubrimos juntos cuando aquí todavía no era conocido, planeaba de algún modo sobre todo ello. En este sentido, no hubo epifanía, fue algo muy progresivo que fue gestándose como por etapas. Un día Óscar me habló de un proyecto que estaba rondándole por la cabeza: componer canciones de chanson française específicamente para un grupo creado para la ocasión. Yo hacía tiempo que tenía la idea o la fantasía de cantar algún día canciones con letras extraídas textualmente de libros de filósofos clásicos (sí, cosas como Kant y Hegel… ). Bastaba sustituir los filósofos clásicos por intelectuales franceses de la segunda mitad del siglo XX para obtener una complementariedad francófila perfecta: de este modo, la música y las letras provenían del mismo contexto histórico, geográfico y cultural. A la vez que, uniendo cosas tan dispares, e incluso divergentes, como son el pop y la filosofía, se materializaba una de nuestras pulsiones predilectas, la de desviar, pervertir, trastornar lenguajes. A Óscar le entusiasmó la idea, y nos pusimos manos a la obra

Al principio la idea era componer música y letras para una banda de la que no formaríamos parte integrante. Estaríamos, por decirlo así, en la sombra de un proyecto cuyos engranajes habríamos elaborado hasta el último detalle (diseño de portada, difusión e imagen de grupo incluidos). Aquí se perciben ecos de aquellos deseos de tergiversar el establishment musical, de operar de otros modos, en este caso prescindiendo de los escenarios. Pero por razones diversas y complejas no llegó a cuajar. En ese momento tomamos la decisión de ponernos nosotros mismos al frente de la banda, y de reclutar algunos miembros de los disueltos Ivo Naïf, banda amiga que había formado parte de nuestro entorno musical en los 90.

11 Portada Maqueta PQJ

 

¿Por qué empiezan como OAA+S Avec Des Ex-Ivo Naïf y acaban como OAA+S Avec Les Autres? ¿No les gustó cómo quedó la maqueta de los primeros, abandonaron el nombre y mutaron a lo segundo?

Después de grabar nuestra primera maqueta y de dar algunos conciertos, diversas tensiones y diferencias internas precipitaron la disolución de Des Ex-Ivo Naïf. Se cerraba con ello una etapa que Óscar Abril Ascaso quiso retratar en su documental Óscar Abril Ascaso + Sedcontra: Les Débuts (2003-2005). Realizar un biopic de dos horas y media sobre una banda escasamente conocida era otra forma de proseguir con la autorreferencialidad magnificadora de la que tanto gustábamos en nuestra anterior encarnación. Obviamente era absurdo y ridículo, y había mucho de humor soterrado en ello. El siguiente paso era reformar la banda con nuevos miembros, y así es como nació Óscar Abril Ascaso + Sedcontra Avec Les Autres. Con ellos dimos una serie de conciertos y grabamos tres eps, esta vez en un estudio de grabación profesional.

¿Por qué los segundos editaron 3 eps y no un álbum que reuniera los 12 temas, y algunos más que salían en la maqueta previa?

Se trataba de un ejercicio de recreación de la canción melódica, en este caso francesa y sixtie, que buscaba reproducir sus estereotipos y resortes más característicos, y de convertir la canción pop en vehículo de unas letras que, por su contenido severo y por su densidad metafísica, parecían estar en total contradicción con la amabilidad de las melodías. Lógicamente, dentro de ese ejercicio de recreación entraba también todo aquello relativo al diseño, presentación y arte gráfico, tanto de discos como de carteles y flyers. Las portadas de los tres discos son un plagio fiel de diseños de cubiertas de singles de los años 60, y la decisión de sacarlos como EP (virtualmente de 7”) responde a la misma voluntad de ceñirse a un formato característico de entonces. Y que conste que no hay ningún tributo en ello, sino copia y apropiacionismo postmoderno. En los flyers abundan alusiones pervertidas o humorísticas a eslóganes y personalidades situacionistas, como retrotrayendo al público, con distancia irónica e irreverencia, a toda aquella época de agitación política e intelectual.

Poco antes de nuestra disolución estábamos preparando cuatro canciones más para un cuarto ep temático, independiente de los anteriores, que tenía que llamarse Oh, Mon Dieu!, cuyas letras trataban sobre la muerte de Dios desde el punto de vista de nuestros habituales autores postnietzscheanos. Lo presentamos en el Ateneu Barcelonès en lo que nosotros llamábamos una soirée: una especie de concierto con extensas intervenciones habladas nuestras no muy alejadas del espíritu de nuestro programa de radio. Fue nuestro último concierto.

12 Portada Álbum PQJ

 

¿Es verdad que salió un libro con las letras de Avec Les Autres en 2008?

Era un proyecto que teníamos en mente, pero que no llegó a realizarse por causa de la disolución de la banda. Dado el peso que tenían los textos de las canciones, siempre tratamos de divulgarlos lo máximo posible. Y la idea del libro vendría de ahí. Conscientes del doble hándicap que suponía tanto el idioma como la temática filosófica, en muchos conciertos repartíamos folletos con las letras originales en francés y su correspondiente traducción.

¿Cómo fue lo de la colaboración con el Santa Mónica? ¿Qué repercusión hubo?

El Centre d’Art Santa Mònica financió la grabación de nuestros tres eps, lo que en su momento supuso un buen empujón para la banda. Hicimos el concierto de presentación en el mismo centro, donde además se proyectó el documental Les Débuts ya mencionado. Todo ello formaba parte de un proyecto mucho más amplio comisariado por Óscar Abril Ascaso que se llamaba Centre d’Art Produeix Música Pop. Repercusión, la habitual: afluencia importante de público y cierto ruido mediático en la prensa que dura lo que dura el evento.

13 Flyer Convent Sin Logo

 

¿Qué balance hace Sedcontra de esos 5 años afrancesados? ¿Le llenaron más que el período 1990-1995?

¿Son un preludio a Por Qué Jeanette?

Más allá de mi descontento con el resultado final de la grabación –faltó el trabajo de un buen productor–, para mí el balance es positivo. Fue muy gratificante tener la posibilidad de recurrir a toda una serie de autores cuyo pensamiento me ha acompañado media vida –todo ese postnietzscheanismo francés que es casi como mi sustrato mental– para ponerlos al servicio de una empresa tan extravagante como la de hacer canciones pop con textos que para la cultura popular son como inaccesibles. Precisamente, esa unión de alta y baja cultura –distinción que desprecio– nos complacía a los dos. Esa irreverencia para con la filosofía (y por amor a ella), también. A mí particularmente me interesaba la creación de nuevos sentidos a partir de la vinculación de elementos en principio muy dispares, e incluso divergentes: léase, en este caso, el pop y la filosofía. ¿Qué cosa extraña, qué territorio ambiguo e intermedio, surge de su unión? ¿Qué efecto produce en el lector y en el no-lector de filosofía? ¿Se indignará el primero por lo que considerará quizá un rebajamiento y una denigración de la filosofía al ámbito de lo popular? ¿Se indignará el segundo acusándonos de pedantes? Me gustaba el efecto extraordinariamente chocante de que una melodía tan alegre como La Mort Anonyme hablara todo el rato del suicidio, o que una canción como Sexualité et Pouvoir, con un estribillo que casi parece un himno, desgranara, por boca de Foucault, toda una serie de perversiones y parafilias sexuales catalogadas por la psiquiatría.

Por otro lado, proviniendo como proveníamos del ruidismo industrial, Óscar Abril Ascaso + Sedcontra Avec Les Autres supuso ese giro autoconsciente hacia el pop al que ya me he referido, ese regreso a la canción como ejercicio de género y vehículo para algo más amplio. Y en este sentido, sí, el proyecto sirvió como preludio a Por Qué Jeanette.

¿Seguía trabajando Sedcontra en paralelo con lo suyo?

Musicalmente no.

14 PQJ Directo

¿En estos años Sedcontra empieza a colaborar en revistas físicas y virtuales, no?

En efecto. Aunque mi relación con la escritura es extremadamente difícil. Es una actividad que pertenece al silencio y a la noche, y representa para mí la exigencia más alta. Por eso me he pasado la vida escribiendo y tirando a la basura lo escrito. Un buen día, quizá, da uno por fin con la palabra justa o con la justicia de la palabra, y entonces, quizá, empieza uno por fin a escribir de verdad. Y no me refiero al periodismo, que está en otro orden de cosas y que cumple su función, y menos aún a la literatura periodística que tanto daño ha hecho a la literatura.

¿Le gusta, o no, escribir sobre música a Sedcontra?

Escribir estrictamente sobre música no me atrae, como tampoco me interesa la crítica musical. Me gusta cuando puedo relacionar la música con otras cosas, de un modo transversal, de modo que me permita reflexionar sobre lo que me interesa.

¿Se da cuenta Sedcontra que sus etapas creativas duran 5 años: 1990-1995, 2003-2008 y 2011-2016 (por ahora)?

Será pura casualidad. No soy supersticioso. De todos modos, no es exacto: entre medio hay, como he dicho, algún intento de regreso y otras formaciones de existencia más o menos breve.

 

15 Cartel Aural Irrumatio#1

 

03 Futuro

“Tras una década de devaneos con el pop, Sedcontra regresa en solitario al ruidismo industrial con un primer ensayo de lo que él denomina pornografía aural: un intento de terminar con la hegemonía del sentido de la vista en la producción pornográfica en favor de aquel sentido aparentemente más alejado de la experiencia erótica, el del oído, y de paso, en la misma operación, hacer música. Pero no crea el oyente que va a encontrarse con los previsibles gemidos y jadeos de siempre. Precisamente, a fin de evitarlo y de desentrañar –nunca mejor dicho– material sonoro más abstracto, y a la vez más físico y visceral, el autor ha recurrido a una conocida serie de vídeos pornográficos dedicada a la forma extrema de sexo oral denominada irrumatio. El chapoteo mudo de la carne anegada en sus secreciones, los ruidos ahogados o explosivos de la asfixia y de la arcada reprimida, convenientemente sacados de contexto, abstraídos y manipulados, producen una música física, roturada, sincopada, y sobre todo amoral, destinada quizá a despertar al erotómano en el melómano, y al melómano en el erotómano”.

 

¿Qué ve Sedcontra cuando mira hacia su futuro ‘artístico’

Me es imposible pensar en el futuro así, genéricamente. Si trato de figurármelo, sólo veo una especie de extensión vacía y abstracta ante mí, o una pura incógnita.

Pero seguro que habrá proyectos concretos a corto y medio plazo, ¿no?

 Sí. Anòmia, el sello de Arnau Sala, editará en unos meses una caja con una selección de diez de nuestros programas en Radio Pica. Por ser algo tan específico, saldrá en forma de edición muy limitada. Tenemos pendiente, también con Anòmia, la edición de un lp de vinilo con temas inéditos de Óscar Abril Ascaso + Sedcontra, primera época. Es un proyecto que se ha ido retrasando, pero parece que finalmente verá la luz en un futuro próximo. Por otro lado, Por Qué Jeanette entraremos a grabar durante el verano nuestro segundo disco. Con suerte se editará antes de que acabe el año.

Luciano Alvarez

 

Fotos de Zoë Valls (01), Patrick Gilbert (06) e Imma Varandela (08).