My Blody Valentine

Cocteau Twins

 

 

Ruido pop: mirando los pedales

Últimamente, todo estilo, género o subgénero musical tiene su San Martín documental tarde o temprano. Y eso es lo que le ha pasado al shoegazing. 8 años ha estado Eric Green, director y guionista de Beautiful Noise (2014) para conseguirlo. Y por fin, el 31 de mayo, en el marco del Seattle Internacional Film Festival (el 8 o 9 de junio pasará lo mismo en el Sheffield Doc Fest), tuvo lugar la epifanía en ochenta y siete minutos de sonido e imágenes a mayor gloria de la Santísima Trinidad del feedback: el delay, el reverb y el overdrive.

La idea principal de BN es rendir homenaje a las tres bandas que dan santo y seña a esta corriente musical, que duró más o menos una década, entre 1985 a 1995: My Bloody Valentine, Cocteau Twins y The Jesus And Mary Chain; aunque al final acaba repasando pormenorizadamente las segundas y terceras filas de protagonistas secundarios. A golpe de entrevistas (unas 50, a saber: Kevin Shields, Jim Reid, Robin Guthrie, Bobby Gillespie, Douglas Hart, Colm O’Ciosoig, Debbie Googe, Simon Raymonde, Alan Moulder, Ivo Watts-Russell, Alan McGee, Sonic Boom, Wayne Coyne, Trent Reznor, Billy Corgan, Robert Smith, Nic Harcourt, Andy Bell, Emma Anderson, Toni Halliday, Brad Laner, Mark Gardener, Ulrich Schnauss, Alex Ayuli, Ian Masters, Adam Franklin, Mark Clifford… y miembros de Slowdive, Chapterhouse, Telescopes, Boo Radleys, Cranes, Catherine Wheel, Flying Saucer Attack… y muchos más), un tipo de Los Angeles, California (con la bso de un músico norteamericano), repasa algo tan británico como es el pop independiente distorsionado (toma ya).

El empeño ha durado 8 años, y gracias a que han podido recaudar vía crowdfunding 84.740 dólares de 1.511 aportantes, la nave ha llegado por fin a buen puerto. Como extras se recogen actuaciones de Sigur Ros, M83, Autolux, Serena Maneesh, Ulrich Schnauss, A Place To Bury Strangers, Grouper, Tim Hecker, Belong… presuntos grupos nugazes.En fin, sólo queda esperar que BN pueda ser visto por estos lares (y no voy a decir dónde, que aún es pronto), porque promete muy mucho la historia que nos quieren contar.

Luciano Alvarez