Roterfleck

 

Roterfleck Estación de Impulso

Está claro que aún hay terrenos musicales por explorar. Del pasado y del presente por supuesto, aunque ya se sabe que el futuro ya está aquí. Y en esa zona 'muerta' pueden aparecer hermosos cadáveres, como es el caso del sello (de aquí) Roterfleck. No me acuerdo cómo, pero hace relativamente poco que tropecé con RF, la curiosa iniciativa 'discográfica' que pusieron en marcha el pionero Álex Martín y su amigo Neurokin allá por 2004 (quizás algo antes, pero la información sobre este tema no abunda). 

 

Mi sorpresa fue mayúscula por partida doble, por no conocerlo yo (la menos importante y la más egoísta) y por ver que habían cosas muy interesantes en ese momento que permanecían (y permanecen) en una semiclandestinidad que no merecían (merecen) en absoluto (la preocupante). Tal fue mi interés por el hallazgo que, con la inestimable ayuda de Álex, he confeccionado un recopilatorio introductorio (para SelfRecordings) de RF, que se titula (bastante tópico, pero informativo al fin y al cabo) Roterfleck 2004-2006. He intentado recoger lo mejor que dio de sí esta encomiable iniciativa (sólo hubo seis referencias) cuasi invisible con toda la buena voluntad de un A&R aficionado. Que sirva la entrevista que hay a continuación (que le hice recientemente a Álex Martín sobre el suceso) como prefacio informativo a mi humilde labor arqueodiscográfica.

 

¿En qué situación artística te encontrabas en ese momento (2004)?

Mi situación artistica en 2004 era de desconexión con 'la escena profesional' de la música electrónica por razones personales, y otras que no vienen al caso. Lo que sí me motivaba era la escena netlalbel, donde podías encontrar propuestas interesantes de gente nueva y alejada de cualquier motivación comercial. Música por amor a la misma.

¿Dónde encontraste los proyectos que luego grabaron en Roterfleck?

Básicamente son todos amigos, y amigos de amigos. Este proyecto lo empezamos servidor y Josep aka Phone, un chaval de mi pueblo con una gran sensibilidad y gusto por la música. Tambien fueron importantes Protozoo, Mazinga, EmulatorZ y Mayte Sánchez.

¿Qué repercusión mediática y de público tuvo el proyecto?

La verdad, la repercusión fue todo lo buena que pudo ser con bastante esfuerzo y trabajo por nuestra parte, teniendo en cuenta que nos movemos en un ámbito reducido y un público pequeño, pero hubo mucha curiosidad por parte de bastante gente. Sobre todo por parte de los ya desaparecidos Netaudio. De todos modos, el éxito mediático no estaba entre nuestros objetivos. Lo pasamos muy bien haciendo lo que realmente nos gustaba.

¿Qué pretendíais con Roterfleck? Te lo pregunto porque aparentemente en 2004 aún no había crisis discográfica.

Pretendiamos precisamente dar salida a material de gente nueva e ilusionada que precisamente por el panorama de crisis discográfica que se vivía, no tenían posibilidad de editar su material de alguna forma, así que le pusimos el mismo cariño a todo como si fuese un producto destinado a la distribución comercial. Buenos diseños, música muy personal y lo dicho anteriormente, ilusión y ganas.

¿Qué criterios musicales tenías a la hora de seleccionar los artistas? Se nota que hay un estilo unificador muy evidente.

En Roterfleck la premisa era no cerrarse a nada, siempre que fuese música que nos llegase. En los últimos dias del netlabel incluso quedó en el tintero sacar un disco de piano-solo con piezas mias y de Neurokin. Así que los criterios, los que he aplicado siempre, son que sólo hay dos tipos de música, la que me llega y la que no.

Háblame de la gente que publicó en Roterfleck.

En Roterfleck éramos un grupo de amigos amantes de la música en busca de un 'bunker' donde dar rienda suelta a nuestras inquietudes musicales, así pues, publicamos básicamente la música de la gente que estábamos en contacto de forma estrecha desde ya hacía un tiempo (Rafa Ruiz aka Protozoo, Raul Román aka Emulat8rz, Soledad Penades aka Sole, Ricardo Cabello aka R08028...), algunas de las excepciones fueron las colaboraciones de fuera de España como Lackluster (Esa Ruoho), Bauri (Martin Abrahamsson) o Kschzt (Jaako Manninen). Roterfleck tenía también muchas conexiones con músicos que participaban en lo que se llama demoscene, una forma de arte creativo digital usando computadoras como única herramienta para crear material artístico que se ejecuta a tiempo real.

¿Quién se encargaba del diseño de las portadas?

Josep aka Neurokin y aka Zep Santos, que en la actualidad lidera un proyecto de música folk, lo que da una idea del tipo de mentalidad abierta que teníamos y tenemos los que dimos vida al netlabel. Los conceptos eran de Josep y míos. Nuestra idea era que la gente que descargase los trabajos tuviese la posibilidad de imprimir portadas que tenían un nivel de calidad de producto comercial. De todos modos, el trabajo artístico final lo hacia todo Neurokin con mucho arte y buen gusto.

¿Roterfleck era la IDM de aquí que debería haber sido y nunca fue? Me he estado escuchando todos los temas que publicásteis, y hay un nexo común fuerte que lo ensambla todo.

Nuestra premisa era, como sigue siendo hoy, aunque cada uno siga su camino, la música. Sí que es posible que la etiqueta IDM encaje en el paisaje de Roterfleck, pero no fue nuestra intención encasillar la música que publicábamos en ningún genero. Quizás el nexo que percibes en la música de Roterfleck no es mas que un reflejo de la relación que teníamos como seres humanos. Todos nos conocíamos, habíamos pasado muchas horas juntos en otros proyectos y compartíamos un sentimiento de complicidad, respeto y amistad.

¿Retomarías el sello?

Podría retomarse, claro que sí, pero harían falta varios factores que en este momento no creo que se den. No es trabajo para una sola persona, creo en el netlabel como colectivo, y en este momento las personas que formamos Roterfleck están cada una en un camino personal.

Luciano Alvarez

 

RF001CDR Blame! by A08290

RF002CDR Sushi EP by Neurokin

RF003CDR Roterfleck Compilation V1

RF004CDR City Ambient EP by Sole

RF005CDR Freon 150 EP by r08028

RF006CDR Acidas Super EP by Álex Martín

 

"Diría que Roterfleck nos aportó una experiencia vital que hemos podido aplicar en nuestras vidas. Hoy en día hay miles de sellos, netsellos, música, colectivos... Es un momento dulce, pues hay mucho donde escoger, pero oscuro a la vez, pues es difícil separar la paja del grano, por decirlo de alguna manera. Desde mi perspectiva personal, ahora mismo, lo que más me apetece es colaborar con otros colectivos como Self, DX7 o Kidnapping que están en pleno apogeo, y que agradecen que les aporte mi granito de arena".