Reserva Espiritual de Occidente  / Foto Salomé Sagüillo

 

Reserva Espiritual de Occidente El Triunfo de la Voluntad

Estamos hablando de expresiones artísticas, no de simples poses epatantes. Por eso se agradece que alguien sacuda inteligentemente las mentes bienpensantes de los conservadores y de los radicales, que tienen en común, como siempre, su desconocimiento palurdo de lo que suelen opinar/criticar. Unos porque predican aquello de vicios privados y públicas virtudes, y los otros porque quieren ser más papistas que el Papa, siempre se autoquedan en evidencia nada más abrir la boca. Que en pleno 2014 aún alguien se escandalice por ver cómo se juega con ciertos símbolos, presuntamente intocables, es que aún no ha superado la edad del pavo.

 

No hay proselitismo de nada, ni de nadie, todo es un mero ejercicio de estilo para provocar el desasosiego de los que osan visitar el lado oscuro, a base de canciones preciosas y puestas en escenas deslumbrantes. Presumimos de librepensantes ilustrados, y en el fondo somos una legión de pollinos irredentos. Que no pare nunca la lucha contra nuestros fantasmas y sombras, porque al final veremos la luz de la belleza. 

Reserva Espiritual de Occidente no es otro grupo más. En el fondo y en la forma son verdaderamente independientes. Son dueños de su destino. De su verdad. Svali y Wences Lamas, almas de REO, nos cuentan el qué, cuándo y cómo de este subyugante proyecto musical.

Foto Salomé Sagüillo

¿Todo en REO es una pose arty o creéis en lo que decís? ¿O es una suma de las dos cosas?

Svali: Estamos totalmente enfrentados al cinismo cuando hacemos música. Empleamos nuestras canciones para contar cosas que nos turban, nos inquietan, nos elevan, e intentamos hacerlo de la forma más poderosa y profunda, no siempre de una manera literal, pero sí en un intento constante de desenmascararnos. Concebimos REO como un ritual de exorcismo y comunión, como una búsqueda de la luz. Nuestra intención está alejada de poses, creencias políticas o apegos religiosos. REO sale de nuestro tuétano, de nuestros ángeles y nuestros demonios, de nuestro crecimiento como espíritus.

Quizás todo eso que me contáis es la causa de vuestro magnetismo. Quizás sóis médiums de esa minoría silenciosa que no se atreve a dar un paso adelante como vosotros. ¿Os entienden/entendemos?

Wences Lamas: No es importante lo que las personas piensen cuando nos escuchan, sino el impacto que ello produzca en su interior. No intentamos reproducir imágenes a nivel mental, sino que a través de ellas explote un sentimiento de purga interior, de asomo real a uno mismo. Creemos que la pureza y la luz existen en todas las personas, y nuestro intento es el de conectar con ellas. En muchas ocasiones hemos tenido el privilegio de ver esa emoción en nuestro público. Es curioso pensar que hace unos años, cuando pasábamos por épocas oscuras y de conflicto con nosotros mismos, parte del público se atormentaba en nuestros conciertos, afectados por una tensión y un mal cuerpo tremendos. Ahora que vivimos un momento mucho más dulce, y de lucha constante por abrazar lo radiante, la gente recibe nuestro ritual como algo limpio y curativo. Eso nos hace muy felices.

Ritual y ceremonia son dos sustantivos que os van como anillo al dedo. ¿Todo (música, portadas, vídeos, vestuario, puesta en escena, discurso, finalidad... ) es importante en REO? No creo que dejéis nada al azar, os importa mucho ofrecer el TODO. Aquí los grupos suelen ser bastante 'simples' en su planteamiento, no suelen saber estar a la altura de su público, pero no creo que sea vuestro caso.

Svali: Cuando tocamos en directo conseguimos una sensación real, incluso física, de apertura de lo más profundo de nosotros mismos. Necesitamos que todos los elementos afirmen esa experiencia y sirvan como puente para quien nos escucha. Pasamos gran parte del directo con los ojos cerrados, totalmente transportados, intentando canalizar la energía que nos llega, y entregarla por completo. Lo mismo sucede con nuestro vinilo. No podíamos concebirlo de otra manera, tenía que lanzar un mensaje único a cada persona, es decir, necesitábamos que el significado que cada disco iba a tener para cada uno de sus dueños se abriera camino lo más fácilmente posible. Por eso elegimos una imagen y una frase para cada unidad. Es fácil aunar todo esto en nuestros vídeos contando con la ingeniería del caos de Wences, que ya está comenzando a maquinar nuevas ilusiones ópticas de cara a nuestro próximo disco.

¿Por qué La Noche Blanca fue una autoedición? ¿Ningún sello se interesó de verdad por REO? ¿Os tienen miedo?

Wences: Nuestra concepción del acabado final del disco era completamente artesanal y muy complicada. Dejar esa manufactura en manos de una discográfica no era viable. Además, nuestro deseo era preparar cada disco con nuestras propias manos. De hecho, en la edición especial iba un trocito de nuestro propio pelo. Esto no significa que en un futuro no nos interese aunar fuerzas con algún sello o promotora, pero lo cierto es que hasta ahora las ofertas recibidas no han sido lo suficientemente tentadoras.

Vuestra carrera discográfica es muy coherente, de un ruidismo gótico a un neofolk oscuro, de balbucir a demostrar que sabéis lo que queréis ser. ¿Habéis encontrado ya vuestra senda? ¿La Noche Blanca marca el camino a seguir?

Svali: Nuestra coherencia siempre ha estado regida por la búsqueda y la libertad, nunca hemos querido pertenecer a un género o a un estilo a la hora de crear, y aunque estamos muy satisfechos con La Noche Blanca, no queremos que el pasado marque un rumbo de cara a nuevas piezas. Por supuesto, todo lo que hemos compuesto forma parte de nosotros mismos, pero en esta senda la ruta la marcan nuestras propias pisadas. Es una suerte poder dejar hueco al asombro cada vez que sale una nueva melodía o arreglo, es algo a lo que no queremos renunciar, y que creemos que forma parte de nuestra propia coherencia, la incoherencia.

Una amiga mía, que nunca pensé que quedaría fascinada por REO, me elogió tu estilismo (Svali), y ella sabe muy bien de lo que está hablando. ¿Es un disfraz o es un elemento más de la acción de REO? Incluso he visto fotos ‘antiguas’ donde los músicos salían encapuchados. ¿Hay un ingrediente fetichista en el grupo?

Svali: En la época en la que comencé a dar vida a REO, junto a nuestro gran amigo Santi Plagio, yo atravesaba una etapa muy oscura y desgraciada. Ahora, pasados los años, es fácil advertir que aquellas máscaras intentaban contener un dolor que, afortunadamente, hoy ha desparecido. Nuestro atuendo se acerca más al hábito que al fetiche, pues nos arropa y nos cobija cuando salimos a dar testimonio de aquello que somos y amamos.

¿Qué música estáis escuchando en estos momentos? ¿Qué estáis leyendo? ¿Qué películas habéis visto últimamente?

Wences: Estamos alucinados con Lole y Manuel, descubriendo a Territoire y embarcados con Akron/Family y Comus.

Como andamos muy hippies, nos leemos en voz alta a Krishnamurti, a Jung y a Escohotado.

Le enseñé hace poco Network de Sidney Lumet a Svali, y le encantó. Andamos también volviendo a ver películas de Berlanga y de Jodorowsky, que nos vuelven locos.

Viendo esta respuesta me hago una idea de hacia dónde van los tiros. ¿Para cuándo nuevo disco? ¿La Noche Blanca ya está cerrada o aún patalea?

Svali: Estamos verdaderamente ansiosos por darle vida a nuestro segundo lp. Nos encantaría tenerlo en las manos cuanto antes, aunque aún tenemos un largo camino que recorrer para que así sea. La Noche Blanca ha marcado un antes y un después en nuestras vidas, siempre caminará con nosotros, pero es cierto que cuando tocamos alguna de sus canciones en directo nos gusta dotarlas de todo lo que tenemos de más en este momento. Queremos crecer y evolucionar, no importa hacia dónde, lo sabremos en su momento. Y cuando ese momento llegue habrá un nuevo horizonte que alcanzar, pues esperamos que ese camino nunca encuentre un final.

¿Os sentís afines con esa nueva corriente oscura que está invadiendo la escena indie de aquí en estos momentos? Hablo de Ornamento y Delito, Medievo, Comando Suzie, Antiguo Régimen... ¿O sóis caso aparte?

Wences: Respetamos mucho a esos grupos, y algunos nos encantan. Sagrados Corazones, Don The Tiger o Fasenuova son buenos amigos nuestros. Pero la oscuridad que se ve en nuestra trayectoria es sólo una parte de nuestro discurso. Quizás haya tenido bastante peso hasta ahora, pero no es la meta, ni ninguna imposición formal. Dentro del propio grupo, y es algo que nos hace sentir muy orgullosos, cada miembro tiene una discografía muy diferente a la de los demás en casa, así que a la hora de sentirnos afines culturalmente a otras propuestas artísticas valoramos más qué se cuenta, que cómo se cuenta.

¿Se os conoce fuera de nuestras fronteras? ¿Acabó vuestra relación con Extremocidente?

Wences: A lo largo de estos años nos han escrito desde muchas partes del mundo emocionados con nuestro trabajo: Rusia, Australia, Perú, China... Tenemos la broma de que el tío más raro de cada país escucha él solo a REO. Le imaginamos rodeado de gatos o serpientes en su casa al calor de un Cola-Cao. La verdad es que quizás Sudamérica y Europa son los continentes donde creemos que se conoce más nuestra música, aunque más que comunidades o escenas, pensamos que hay individuos que se conectan con mucha fuerza a lo que hacemos.

Guardamos mucho amor y muy buen recuerdo de nuestro paso por Extremocidente. Joao, además de  pasearnos por Oporto y alimentarnos como vikingos a base de francesinhas, hizo que diésemos un paso hacia delante en nuestra autoafirmación, siendo el primer mecenas que se interesó de verdad por nuestro trabajo. Y lo hizo con mucha pasión y mucho mimo. Optar por la total autonomía en La Noche Blanca fue una elección necesaria por lo barroco e íntimo de su producción.

Foto Salomé Sagüillo

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Hay una cosa que me da vueltas en la cabeza. ¿REO ha repudiado su primer disco, el que sacó con Contubernio? Lo digo porque no está en el Bandcamp de REO, entre otros detalles.

Svali: ¡Al contrario! Personalmente sacar aquél primer disco a la luz fue una de las cosas más importantes que he hecho en mi vida, por lo que significó entonces y por todo lo que nos ha traído después. Santi y yo contábamos apenas con un viejo portátil y unos pocos programas piratas para hacer todo lo que hicimos. Había que echarle muchas ganas e imaginación, y creo que conseguimos transmitir algo importante, casi crowleyano, que es que cada uno debe hacer lo que quiere hacer. Defendimos esta ópera prima en directo teloneando a grandes bandas como Ordo Rosarius Equilibrio o a Dive. Lo pasábamos realmente en grande con aquellas performances tan locas. Como buen grupo laberíntico, y lleno de aristas, nos gusta que haya que recorrer muchos bosques hasta encontrar todas las setas. El disco continúa disponible en el Bandcamp de Contubernio.es, y desde aquí invitamos a darle una escucha con el volumen muy, pero que muy alto.

A toro pasado, ¿qué pensáis ahora del boicot momentáneo que sufrísteis a raíz de Primavera? ¿Por qué esa versión?

Svali: Al margen de la cancelación de nuestro concierto se creó mucho debate en Internet. Creemos que hubo gente que curó algunas heridas tocando ciertos temas, de hecho nosotros fuimos parte de esa gente. Primavera nos parece un lamento precioso que acompañó a ambos bandos en la IIGM, rompiendo de alguna manera esa frontera ficticia entre personas, aunándolos a todos ellos como seres humanos. Sin duda lo mejor de aquel episodio fue corroborar que estábamos llegando al alma de las personas, que muchas de ellas comprendían el mensaje que queríamos lanzar sin enredarse en polémicas vacías, y por qué no decirlo, que todo aquél tifón nos hizo llegar a un espectro mucho más amplio de personas, que también supieron captar nuestra esencia. Sacaron la capa y la espada por nosotros ante aquel ataque tan absurdo. Proclamaron la verdad que hay en REO como verdaderos evangelistas, e hicieron el camino aún más firme bajo nuestros pies. Fue precioso recibir tanto aliento por parte de tanta gente, no podemos estar más agradecidos. Quizás fue por todo eso, sin saberlo, por lo que tuvimos que versionar Primavera.

¿Quién recita en Atalaya? Ahí rompéis todos los/mis moldes. Por más vueltas que le doy al tema, no encuentro otro grupo como REO, tan desprejuiciado, tan diferente, tan propio, tan auténtico... en nuestra escena musical. ¿Qué falta para que se os conozca/reconozca mucho más?

Wences: ¡Muchas gracias por tus piropos! Realmente ponemos mucha tozudez en ese desprejuicio que señalas, y es precioso ver que a la gente le toca de una manera tan íntima. Ésa es nuestra prioridad, que la música nos haga evolucionar y ver la evolución de la gente a nuestro alrededor. Ojalá encontremos la manera de salpicar a más personas. Como tú mismo adviertes en esta entrevista, es cierto que cuidamos hasta el último detalle, pero quizás el factor propagandístico sea el que más perdidos nos tiene. Hasta el momento casualidades y causalidades han ido llevando el camino del grupo a ese nivel, y a ellas nos encomendamos.

Atalaya la recito yo. La escribimos y grabamos en muy pocas horas. Era una idea que teníamos muy clara, así que es la canción que menos vueltas tiene en el disco. Ahora Svali canta una Atalaya mucho más melódica en directo, que queremos incluir en el próximo disco, ejerciendo como nexo entre lo que éramos y lo que seremos.

¿Quién iluminó La Noche Blanca además de Mishima y Chikatilo?

Svali: La Noche Blanca está envuelta en un gran misterio, y por primera vez vamos a contar lo que ocurrió. El disco ya estaba bien hilvanado, y era el momento de pensar en un nombre que lo comprendiese todo de una forma sencilla, pero poderosa. Buscamos durante días en libros, viejos apuntes, blogs en Internet... algo que nos llamase, pero se nos resistía. Por fín una tarde le dije a Wences ''creo que lo tengo, quiero que se llame La Noche Blanca'', haciendo alusión a una cita de San Agustín que denominaba de esta manera el momento exacto de la muerte en el que el alma emprende su viaje hacia la iluminación total. A Wences le encantó, así que la decisión estaba tomada. Me dispuse a enseñarle la fuente de donde había sacado la cita para leer juntos un poco más sobre el tema. Busqué, y rebusqué, repetí cada paso que había dado, lo puse todo patas arriba, pero no hubo forma humana, no conseguí encontrarla. No estaba. Como si se hubiera esfumado. No había ni rastro de ella. Puede que eso convierta a San Agustín en el místico benefactor de nuestra Noche Blanca, pero no tenemos forma de saberlo.

¿Qué nos depara el futuro a corto/medio plazo de REO? ¿Qué veremos en el concierto del 15 de diciembre? ¿Habrán novedades discográficas en 2015?

Svali y Wences: 2015 traerá el nuevo disco de REO, de eso no tenemos duda. Estamos concentrando todos nuestros esfuerzos y energías para ello. Ya tenemos la argamasa, y tan sólo resta construír.

Foto Salomé Sagüillo

Foto Salomé Sagüillo

El concierto que ofreceremos el 15 de diciembre junto a Death In June y Die Weisse Rose en Madrid es para nosotros algo muy especial. Es el segundo concierto de Indypendientes en el que vamos a participar (el primero fue el pasado 3 de octubre junto a Esplendor Geométrico), y estamos preparando algo muy diferente a lo que se pudo ver en aquella velada mágica. Lo cierto es que como promotores Indypendientes han dado un salto inmenso este año, y estamos agradecidísimos de que depositen su confianza en nosotros. No tenemos ninguna intención de defraudarles.

Luciano Alvarez