TOPY

 

Psychic TV Carta de Ajuste

Si para hablar de Nine Inch Nails nos referimos a Trent Reznor, para hablar de Psychic TV debemos referirnos a Genesis P-Orridge. El cyberchamán inglés lleva, aproximadamente, 30 años dando guerra en esto de la música electrónica. Uno de los más viejos del lugar, lo que no quiere decir que debamos creer a pies juntillas todo lo que nos cuenta. ¿Por qué? Pues porque está como un cencerro: él ha sido el creador del orgasmo industrial sónico, de la fiebre acid house y de la definición “primitivo moderno”. Señoras y señores, les presentamos a una leyenda viva.

 

A finales de los sesenta, cuando mis padres se ponían margaritas en el pelo y se pintaban “paz” y “amor” en las mejillas y la frente, un estrafalario británico de extrañas maneras se dedicaba a corromper sistemas informáticos para sacar de ellos los sonidos más curiosos. Su grupo, COUM Transmissions, fue una de las herencias sonoras de lo que Luigi Russolo dejó impreso en 1913 en el imprescindible incunable El Arte de Los Ruidos, pero pasado por el filtro de una sociedad tecnificada, corporativista y manipuladora. Una especie de punk electrónico, como unos Suicide o un Klaus Schulze, pero al igual que Steve Reich, diez años antes. Sin duda, un tipo con mucha visión de futuro.


En 1975 Genesis forma Throbbing Gristle, con los que no edita un disco hasta 1978 (Second Annual Report), dando nombre a su propia discográfica, Industrial Records, y descubriendo a nuevos talentos como Cabaret Voltaire, Clock DVA o SPK. Una vez acabado el periplo de Throbbing Gristle, Mr. P funda Psychic TV. Estamos en el año 1981.


Mr. P es un primitivo moderno, como se suele llamar formalmente a la gente que le da a su cerebro demasiado de sí (mediante el uso y abuso de diversas substancias químicas) y acaba con unas rastas hasta las rodillas, un sampler bajo el sobaco y tatuajes y piercings hasta en el más recóndito e íntimo de los sitios. Poeta, artista y director de cine, es a nuestra época lo que fue el hombre renacentista a mediados de siglo: un día colabora con Pigface, Timothy Leary o Lab Report, al siguiente expone las compresas de su esposa Paula en una galería de arte, y un día más tarde se encierra en su casa de California para realizar un libro (The Psychic Bible), que se editará bajo el auspicio de alguna oscura editorial indie.


“Mis trabajos consisten en el análisis y la observación de la cultura y la inteligencia del arte puro. A mí nunca me han gustado bandas como Emerson, Lake & Palmer o Yes, las encuentro desapasionadas, fútiles. La música popular es aburrida. Es por eso que el punk saltó a la palestra a finales de los setenta, para compensar un poco ese apelmazamiento. De hecho, Throbbing Gristle nacimos medio año antes que las primeras bandas británicas de punk, bandas como Damned o Sex Pistols”. Pero estamos aquí para hablar de Psychic TV. El 23 de junio de 1981 Throbbing Gristle se disuelve, y el 3 de septiembre del mismo año nace Psychic TV. Una de las razones principales por la que se dio fin a TG fue, muy posiblemente, la aglomeración de grupos de tendencia electrónico-industrial en los primeros puestos de los charts británicos: Kraftwerk y Cabaret Voltaire empezaban a tener la misma popularidad que Boney M., pero ése no era el problema principal. “La gente creía que la música industrial era la parafernalia que la rodeaba: unas botas militares, mucho ruido, letras sobre asesinatos en serie... Decidimos hacer borrón y cuenta nueva. En PTV habría mucho más color, más imaginación, no nos ceñiríamos a nuestros discos anteriores. Era un grupo sin ningún disco anterior”. A la par que PTV nació el Templo de la Juventud Psíquica (TOPY), una especie de orden religiosa formada por los mismos PTV y algunos que otros fans, y que tomó prestado el nombre de uno de los últimos 12” de TG, Marching Music for Psychic Youth.


La idea le llegó a P-Orridge al leer un artículo sobre la vida de David Bowie. Sus fans le adoraban, se vestían como él e intentaban lucir un look lo más cercano al de él. Bowie negaba con rotundidad lucir ese look para influir a sus fans a actuar como él y desempeñar el papel de Dios de las masas juveniles. Pero Mr. P pensó que podría hipnotizar a todos sus fans para ser como él, algo parecido al efecto de un televisor ante un niño. Su objetivo: simplemente desestabilizar, como las mismas cadenas televisivas. 


Cualquiera que mire una contraportada de PTV podrá leer “El proceso es el producto” o “El producto es el proceso”. Y uno de los discos de PTV, A Light in Paris, tiene a Robert DeGrimston en portada (creador del grupúsculo The Process Church of The Final Judgment). En el primer disco de TG hay un ensayo sobre el PCFJ. ¿Cuál es la razón de esta obsesión por DeGrimston? Según Genesis la palabra process es algo tan perturbador a los ojos de la masa como la palabra Satán a los de un cristiano, y los mass media pueden poner fin (o inicio) a lo que quieran y cuando quieran gracias a esta palabra. La televisión tiene, una vez más, el poder para moldear mentes. “DeGrimston usó para su Process... arquetipos de viejos dioses (Jehovah, Satán, Cristo, Lucifer). Nosotros hemos utilizado los nombres de los nuevos dioses: Prejuicio, Propaganda, Paranoia y Manipulación”. En eso consistía TOPY, que acabó disolviéndose de forma oficial en 1991, pero que aún conserva varios adeptos alrededor del mundo. Este mismo ‘club’ lo puso en un par de líos con Scotland Yard. Genesis figuraba en unas listas de poseedores de snuff movies, y lo del TOPY, y sobre todo sus piercings (por los que el juez demostró su repulsa), aún le perjudicaron más.


Genesis, además, podría ser considerado el propulsor de las actualmente conocidas raves, que también le causaron algún que otro problema legal con la policía inglesa. La idea de la rave le llegó a principios del 85, cuando Godstar acabó de grabar Good Vibrations y Roman P. Genesis decidió que la idea de mezclar la música tecnológica con la psicodélica, todo ello aderezado con ritmos tribales, podía dar resultado, y que pinchándola se podían conseguir efectos asombrosos. Todo empezó cuando estaba en una emisora de radio de los barrios bajos de Chicago grabando un programa junto al dj local, un tal Derrick Carter (desconozco si es el mismo Derrick Carter que todos tenemos en mente). Una vez acabaron con su sesión a base de samples, cintas y vinilos, Carter lo acompañó a una tienda de discos, y le dijo que era la tienda con cosas más raras y novedosas de Chicago. Genesis compró la mayoría de white labels de la tienda, y se fue a Inglaterra dispuesto a escucharlos. Le gustaron porque le parecían, conceptualmente, cercanos a la obra de Tangerine Dream: rítmicamente repetitivos e intensos, pero con un componente psicodélico y ácido. Así PTV acaba editando un 12” llamado Turn On, Tune in to The Acid House, con un gran dibujo de Superman en portada. En unos meses el acid house ya se había puesto de moda en todos los clubs de Europa.


Además de todo esto, que es mucho, Mr. P tiene esparcidas centenares de entrevistas (impagables todas ellas) en un montón de magazines, donde desata su paranoia, y explica que el Gobierno lo espía desde hace ya muchos años. Y afirma que es cierto porque, hablando con Timothy Leary, el alucinado apólogo de las sustancias psicotrópicas, le confesó que a él también lo tenían en observación. Además Genesis considera que el piercing es, antes que algo estético, “una respuesta a un profundo sentido de alienación social”, y cuenta una anécdota realmente inquietante. “Antes tenía un montón de dinero. De golpe me encontré sin mi casa en Inglaterra, valorada en 200.000 dólares, sin mi coche, sin nada. Fui al banco, y me encontré con que debía 43.000 dólares. Contacté con un amigo que me dijo que, posiblemente, era obra del MIC, algo así como la CIA inglesa. Y que no debía ser nada personal, sino una acción para el control social (?)”. Ahí queda eso. ¿Es Genesis un visionario o un loco? Francamente, ni lo sé, ni me importa. La música techno también puede tener su Oliver Stone.

Marc Piñol

 

Genesis & Sleazy (PTV)