OMD

 

De OMD a Duran Duran Primavera Sound (1ª Parte)

Curiosamente, esas cuatro semanas corresponden al tercio final de la primavera. Y de manera inquietante los dos magnos eventos se parecen cada vez más por un extremo, y cada vez menos, justo por el lado contrario, aunque los dos mantengan intacta su propia razón de ser, y de estar. Ubicaciones geográficas diferentes, y equidistantes, acaban de sazonar esta ensalada refrescante, pero agridulce, ideal para unos días donde empieza a apretar el calor de verdad. O no.

 

The KVB

Faltan 6 días para que se inicie el Primavera Sound. Una semana entera dedicada al culto musical hipster. 163 propuestas para todos los gustos. Primera, segunda y tercera edad caminando juntos hacia la gloria de un cartel apabullante, con carpa electrónica incluida (Bowers & Wilkins Sound System). Sólo encuentro un pero repasando el exhausto listado: la selección es tan buena que sólo se echa en falta la guinda de la excelencia para un pastel tan perfecto (hubiera estado bien traer a The Who en el año de su despedida). Estuve en 2013 porque habían nombres sobresalientes, pero en 2015 sólo abundan los notables altos. No es un año fácil de digerir, y eso se agradece, pero un festival que se precie ha de tener un ‘cabezón’ de cartel, y no lo veo por ningún lado. Pero bueno, quizás estoy hilando demasiado fino, y mi opinión difiera de lo que manda la santa madre crítica. Como casi siempre.

De entrada asusta (en el buen sentido) la parte sintética elegida (entre djs y grupos) para los escenarios ‘convencionales’: Boreals, The Juan Maclean, Andrew Weatherall, Gui Boratto, James Baker, Richie Hawtin, Roman Flügel, Simian Mobile Disco, The Suicide Of Western Culture, Marc Piñol, Underworld… No se olvidan de los raritos: Antony And The Johnsons, Hans-Joachim Roedelius, Pharmakon, Einstürzende Neubauten… Y entre tanta cantidad, dos ejemplos con mayúsculas de calidad subjetiva: OMD y The KVB. Y sólo he hablado del hijo menor, porque donde están los nombres ‘de verdad’ es en la cara eléctrica: Iceage, Christina Ronsenvinge, Cinerama, Belle & Sebastian, Mercromina, Ride, The Church, Interpol, Sleaford Mods, Swans, The Strokes, Unknown Mortal Orchestra… Y sólo son 29 nombres. Los que más interés despiertan en mí, apenas un 18% del total, así que os podéis hacer una idea de lo que no he citado.

Veronica Vasicka

El escenario completamente electrónico es el Bowers & Wilkins Sound System. Dura desde el jueves al sábado, y tiene lugar en un recinto sonorizado con un sistema de altavoces activos de cuatro vías, de 135.000 vatios de potencia de la marca B&W, por cierto, la que esponsoriza la carpa. Cada una de las noches está auspiciada por un ‘padrino’ a cuál más cool. La primera (sólo selectors, que tiran directamente al baile) correrá a cargo de la web de música electrónica Resident Advisor, y cuenta con la participación de Maceo Plex, los Tale Of Us, Roman Flügel, los Tuff City Kids, Rory Phillips y el zaragozano Chelis. La segunda vendrá de la mano de la Red Bull Music Academy, y será bastante más oscura y experimental que la anterior, con las sesiones de Raime, Objekt, Veronica Vasicka (la capo de Minimal Wave), bRUNA y Dixon, y los directos de Exoteric Continent y Sunny Graves. Y la tercera será un showcase del sello barcelonés Hivern Discs, el label del momento presente y futuro, vía Red Bull Music Academy también, con los lives de Red Axes y JMI, las pinchadas de CPI, Christian S y los Hivern All Stars, la participación estelar como dj de Daphni (Caribou) y un invitado muy especial, también en formato pinchadiscos, de cuyo nombre aún no se sabe nada (¿será John Talabot o Aphex Twin?). Un más a más, especializado, impresionante que añadir al listado electrónico general, que ya asombra por sí solo.

El PS es un 2x1 de verdad, pero en ningún momento sabes dónde empieza uno o acaba el otro. Quizás ahí radique el atractivo, y el éxito, del invento: multiplicar, sin dividir, para ofrecer un resultado compacto, más inspirado en la arena del desierto de Colorado que en el barro de la campiña de Somerset, pero con vistas al mar y con un precio más competitivo, que huye de la negritud urbana y el eclecticismo epatante. No nos libra de los guiris, pero sin caer en la dependencia absoluta (se nota de dónde es el cerebro gris, y sabe a quién dirigir su producto).

Andy Weatherall

El 27 de mayo estaré en el Parc del Fòrum. Me perdí las visitas de 2007 y 2011, pero logré verles el 23 de junio de 1984 en Montjuïc. Un buen momento, aunque fuera el principio del primer fin de OMD. Tengo ganas, y eso que lo de ellos es en 2D. Los alumnos están mucho más vivos (en todos los sentidos) que los maestros: aún funciona el núcleo duro (a gran altura) y no se atisba autoparodia por ningún sitio (aunque la reedición remasterizada de Junk Culture hace daño al oído). En cuanto a The KVB, creo que todavía no ha llegado el momento de verlos en directo, aunque ganas no faltan. Me tendré que conformar por ahora con los discos, y algún que otro vídeo de esta gira.

Y por pedir, no me importaría disfrutar la sesión de Weatherall, ver la puesta al día del Dubnobasswithmyheadman de Underworld o paladear la recreación modular planeadora de los Simian Mobile Disco, pero la humedad me hace polvo, y luego en la salida te espera la Guardia Urbana blandiendo amenazante el alcoholímetro de turno. Uno ya tiene dos edades, y dejó de jugar hace tiempo a la ruleta soviética, así que lo dejaremos para una próxima edición. Seguro que habrán muchísimas más, de eso que no os quepa ninguna duda.

Luciano Alvarez

primaverasound.com