Por Qué Jeanette

 

Por Qué Jeanette No Digas Nada

Por Qué Jeanette es un quinteto barcelonés (Sedcontra: voz y percusión, Èric Palaudàries: guitarra, Natalia Zaratiegui: teclado y guitarra, Xesc Cabot: bajo, y Gonzalo Camacho: batería) que funciona desde hace siete años. Ha publicado dos cds hasta el momento: Por Qué Jeanette (Escafandra, 2014), y el reciente Por Qué No Te Vas (Nøvak, 2017), donde han dado rienda suelta a “la utilización ‘desviada’ de Jeanette, llevada, conducida deliberadamente a sus antípodas, a su exacto contrario: la suave luminosidad del pop es sustituida por oscuridad y aspereza; su voz, femenina y cándida, es sustituida por una voz masculina, grave y más bien severa; sus letras, románticas y sentimentales, son puestas al servicio de una música y de una voz que les da un sentido muy distinto. Eso es instrumentalizar y pervertir a Jeanette, usarla, pero para prescindir de ella. Por eso estamos a años luz de cualquier veleidad de tributo o de aproximación kitsch a la intérprete. Es en la tensión del ‘por qué’, de esa interrogante mantenida como interrogante dónde se sitúa Por Qué Jeanette como único espacio legítimo”. Hablamos largo y tendido con Sedcontra, santo y seña del proyecto PQJ, sobre lo que hay delante y detrás del mismo.

 

 2014

 

“¿Es posible tomarse a Jeanette tan en serio, hasta la médula, a tal punto que, a fuerza de seriedad, acabe por asomar una hilaridad inaprehensible, no menos seria? ¿Es posible versionear a Jeanette prescindiendo de Jeanette, llevarla a un territorio situado de algún modo en sus antípodas? Y aún así, cuánta fidelidad a ella, cuánto respeto, en unas versiones que se apartan deliberadamente, en forma y contenido, de su espíritu original. Porque precisamente ese ejercicio de distanciamiento, incluso de omisión consciente, deja a Jeanette intacta, inmaculada, allí en su esfera propia, lejos de homenajes indeseados, de parodias fáciles y de las tentaciones groseras del frikismo y del kitsch”.

 

 

 

¿Cuándo, cómo y por qué creaste Por Qué Jeanette?

En 2010, cuando decidí resucitar inquietudes pasadas que me rondaban por la cabeza: recuperar a Jeanette, pero con circunspección y gravedad. El proceso fue bastante orgánico.

¿Por qué defines el estilo de PQJ como postpunk?

Yo no defino lo que hacemos como postpunk. Las etiquetas no me interesan, siempre son reduccionistas. Hay postpunk como puede haber blues tortuoso, rock angular, espíritu crooner, elementos industriales y supervivencias de pop.

¿Existe algo parecido (usar letras ya editadas y arroparlas con una música nueva totalmente diferente a la original) en la escena ‘pop’ actual, o no tan actual, a PQJ?

Que yo sepa, no.

¿Crees que alguien ha llegado a pensar que PQJ era una banda tributo?

Alguien no: mucha gente. Demasiada. Y eso que la propuesta mostraba a las claras que se trataba de otra cosa. Pero el público, que por lo general y por desgracia es una entidad pasiva, va a la interpretación y a la etiqueta fácil. La lógica es: haces versiones de una cantante célebre, ergo se trata de un tributo. Cuando en realidad se trataba de algo mucho más sutil e insidioso. Tuve que desmentirlo reiteradas veces en más de una entrevista.

 ¿Qué recuerdos tienes de los primeros tiempos de PQJ?

Tanteos musicales, cambios de lugar de ensayo y una desesperante ronda de bajistas (llegaron a sucederse tres bajistas en un año y medio). Pero las anécdotas y “batallitas” de grupo no me parecen nada interesantes, como tampoco la adopción de un tono biográfico y personal, más allá de lo estrictamente necesario, como medio fácil de crearse el propio y pequeño mito.

 ¿Qué tal fue el feedback recibido tras la publicación de vuestro debut?

Tuvimos buenas críticas en la prensa musical. Al respecto de nuestro público (al margen de los amigos), no sé nada.

¿Crees que se os entendió cuando aparecísteis?

En general, creo que más bien no. Siempre se cernió sobre nosotros la sombra de las categorías obvias: el frikismo, el kitsch, el homenaje o tributo…


2017


“Ésta es la pregunta tácita que debieron hacerse Por Qué Jeanette después de haber cumplido la tarea de versionear con toda circunspección a Jeanette en su primer disco: ¿por qué no retirarse? Pero Por Qué Jeanette no se van, han decidido permanecer, aunque bajo la única forma posible, la de la negación. Negación de sí mismos, de su primer disco, de su pulsión versioneadora, de toda veleidad pop, y, finalmente, de la propia Jeanette, que tampoco se va del todo, pues de ella quedan todavía las letras como puro espíritu desencarnado. Pero 'Por Qué No Te Vas' indica también, sólo que en forma de interrogante, el tema que subyace en la mayor parte de las letras de Jeanette: es la pregunta que se le hace a un fantasma persistente, no otro que el fantasma de la persona amada, el rastro indeleble que ha dejado al retirarse, su insistencia y persistencia en tanto que ausencia, en definitiva, su carácter de imposible”.

 

 

 

¿Cómo han sido los dos últimos años de PQJ, los de la gestación de Por Qué No Te Vas?

Un tanto tortuosos. Debido a cambios de infraestructura y de dinámicas internas, y a la comprensible crisis que adviene después de un primer álbum de versiones con el que parecíamos haber cumplido nuestro cometido. En poco tiempo hubo dos bajas en la banda que se tradujeron en dos nuevas incorporaciones (Xesc Cabot al bajo y Èric Palaudàries a la guitarra), con el retraso que eso supone a la hora de producir material nuevo.

¿Estás realmente satisfecho de cómo ha quedado este segundo disco?

Refleja bastante bien nuestro cambio de sonido. Creo que el anterior disco pecaba de cierta sobreproducción que no casaba bien con nuestra intrínseca austeridad.

¿Por qué elegísteis la opción de grabarlo en directo en el estudio?

Porque es en el directo donde lo que hacemos adquiere su verdadera dimensión e intensidad. Era la manera de intentar capturar algo de la aspereza que se da en el escenario. Aun así, no nos engañemos, estamos hablando de una grabación de estudio, con lo que implica de trabajo de postproducción. Así que, para ser exactos, se trataría más bien de un semidirecto.

¿No crees que es más ‘difícil’ de escuchar que el primero?

Para mí, no. Pero supongo que desde el punto de vista mainstream, probablemente sí.

¿Era ése el objetivo, radicalizar sonoramente la propuesta?

Digamos que endurecerla.

¿Qué te decide a elegir una letra determinada de Jeanette para luego poneros a musicarla?

El único criterio es que no sea excesivamente mala. Por lo general, las letras buenas o aceptables de Jeanette (las escritas por José Luis Perales y Manuel Alejandro) se encuentran en sus primeros álbumes. Después la cosa decae hasta cotas ínfimas. Una vez interpretados sus temas clásicos, hemos tenido que recurrir a su repertorio de segunda fila. Y en ese territorio dudoso me he dedicado a deconstruir sus letras, fragmentándolas y tratando de salvar aquellas frases menos vergonzosas. Lo curioso es que esos trozos de discurso deshilvanado, una vez incorporados a la nueva música, adquieren un sentido distinto y, modestia aparte, una dignidad que antes no tenían. Por otro lado, me he permitido algunas licencias, como introducir pequeñas modificaciones, muy mínimas, casi imperceptibles, en las letras, para desviarlas de su sentido original.

¿Cómo componéis la música partiendo de algo ya existente tan categorizado?

Prescindiendo de su categorización. Por Qué Jeanette trata precisamente de eso: de recodificar malévolamente un estereotipo preexistente conduciéndolo, a ser posible, a sus antípodas.

¿Por qué habéis repetido estudio y todo el equipo técnico del primer cd?

Por la profesionalidad y el buen entendimiento.

¿Se han quedado muchos ‘intentos’ de canciones en el tintero antes de llegar a las siete publicadas?

Un buen puñado se han quedado por el camino. Como en todos los grupos.

¿La portada de Por Qué No Te Vas es la lógica evolución de la primera?

Lógicamente, las portadas (meras imágenes inertes) no evolucionan entre sí, lo que cambia en todo caso es la música. La portada haría alusión a ese cambio musical mediante un juego referencial a la anterior portada.

¿Qué intentas mostrar con ella?

La portada es muy conceptual, y consiste en uno de esos juegos metarreferenciales tan de mi gusto: es una alusión al anterior disco en forma de negación, el acto de su destrucción por medio de su quema. El título del álbum funciona como epígrafe de la imagen y del contenido del propio disco. El ‘No’ de ‘Por Qué No Te Vas’ ha sido interpolado ahí con toda la mala intención, en medio del título de una canción emblemática de Jeanette (‘Por Qué Te Vas’). Su negación es polisémica y se expande en todas direcciones: ‘No’ a Jeanette, ‘No’ a versiones de Jeanette, ‘No’ al pop melódico de nuestro anterior disco, ‘No’ por tanto a la primera encarnación de ‘Por Qué Jeanette’, o sea, a nosotros mismos en cuanto proyecto de versiones pop. Pero además el ‘No’, en la frase en cuestión, tiene una función sintácticamente ambigua: no se sabe si invita a marcharse o si pregunta por los motivos que hay para quedarse. Y así es como Jeanette se va, pero a la vez permanece, como cogida por los pelos, bajo la forma de sus letras. Así es como nosotros mismos, en cuanto banda, nos vamos, nos autonegamos, y a la vez permanecemos, cambiando de registro. Por último, el título del disco haría referencia al contenido de las letras de Jeanette, a su tema más recurrente: es la pregunta que se le hace al fantasma persistente de un amor imposible. Como se ve, la densidad semántica que surge a partir de la articulación de título e imagen es compleja y multidireccional.

¿Por qué has usado la misma estética/colores/tonos en las dos? ¿Continuidad por fuera, evolución por dentro, era eso?

No, no tiene nada que ver con eso. El uso de la misma estética, tonalidades y vestuario obedece al concepto de estricta y exacta autorreferencialidad. En este caso, destructiva, negacionista. Lo mismo impugnando lo mismo implica una negación de la propia identidad, también una forma de autocuestionarse. Indica una ruptura con lo anterior, aunque evidentemente las rupturas nunca son absolutas y siempre hay elementos de continuidad. De todos modos, la palabra “evolución” no me gusta nada, porque sugiere que uno ha ido hacia algo mejor. Es una invención autocomplaciente y optimista del cientifismo moderno que desprecio. Prefiero hablar simplemente de cambio de registro.

Os vi en directo dos veces el pasado año, finales de abril y mediados de diciembre, y he percibido un ‘endurecimiento’ notable en la selección y ejecución de los temas. ¿Era eso también?

El endurecimiento de la propuesta no es algo reciente, se inició a partir del momento en que grabamos y editamos nuestro primer disco. Por tanto, es algo que lleva gestándose desde hace dos años.

¿Después de este segundo cd habrá un tercero o disolverás el grupo y crearás algo nuevo en el campo del postpop?

Como ya he dicho en alguna ocasión anterior, me veo incapaz de contemplar el futuro. El futuro es una abstracción vacía en la que me veo incapaz de pensar. Otra cuestión son los proyectos o las perspectivas inmediatas. En cuanto a la expresión postpop, lamento decir que tampoco me gusta por las connotaciones que tiene (soy muy escrupuloso con el lenguaje). En general, todo lo post-algo me genera desconfianza y desinterés. Además me remite a ese invento pesado y soporífero que en los noventa se llamó postrock. Si tengo que referirme al pop, preferiría hablar de pop autoconsciente, o sea, simplemente de pop.

¿Qué escuchas actualmente que no sea música industrial?

Música no industrial.

 

Luciano Alvarez

Fotos: Jose Mas