Nothing Has Changed

David Bowie, Nothing Has Changed (Parlophone, 2014)

Estoy escuchando su enésima recopilación un sábado por la mañana de un otoño soleado y ventoso. Un día muy apropiado para poder constatar que después de él no habrá otro día igual, tanto como que después de él no habrá nadie más a su altura musical. Estamos hablando de un individuo, aquí no hay apoyos de ningún tipo, aquí no hay fieles escuderos, él solo ante el espejo, ante sí mismo, cual faro impertérrito ante la negritud de la noche, irradiando una luz infinita que nadie sabe de dónde ha salido.

Entre 1964 y 2014 han sucedido muchísimas cosas en la música pop. Y él siempre ha estado en la primera línea de fuego, disparando sin recibir ningún rasguño a cambio. Ha visto pasar a miles de invasores, pero nunca ha cedido el metro cuadrado donde reposa su sapiencia. Todos han querido imitarlo, pero sólo él puede ser igual que él (y a veces mejor), cosa que consigue cada vez que quiere reinventarse.

No sé si será la última (la definitiva), pero parece la 'mejor', concepto muy difícil de aplicar en su caso. Diría que es la más coherente, la más fiel, la más genuina, incluso parece que se haya preocupado él mismo de que parezca que la haya hecho él. Espero que no sea un simple testamento desde el presente hacia el pasado, si no más bien una certidumbre de que el futuro siempre estará aquí.

Manejo la edición de los tres cds. El primero es de una madurez asfixiante, el que puede confeccionar alguien que hace mucho tiempo que está más allá de la Puerta de Tannhäuser. El segundo es el que confirma que menos es mucho más, que casi siempre las apariencias engañan y que donde hay dudas siempre hay gemas. El tercero nos recuerda qué coño es hacer una grandiosa canción, y aquí empalma siete del tirón cuando aún tenía entre 22 y 25 años. Siete de tres, un porcentaje alucinante, digno de la última estrella de nuestro sistema solar pop.

En fin, sólo me queda citarle a modo de epílogo de esta 'crítica':''La gente de mi generación, y no hablo sólo de los Rolling Stones, se ha acomodado en una especie de limbo. Nadie se atreve a saltar sin red. Casi todos siguen haciendo la misma música que hace veinte años. Yo preferiría jubilarme antes que caer en eso''. Creo que ya todo está dicho, y muy bien por cierto. Y no lo digo por mí, que conste.

Luciano Alvarez