07 Ciberia

Luis Costa / DJ Lui

 

Luis Costa / DJ Lui

“A mis 41 tacos, he pasado los últimos 20 pinchando y escribiendo profesionalmente, debería invitar a mi mujer a una mariscada para celebrarlo. Desde hace 5 soy jefe de prensa de la promotora de conciertos Miles Away y de Razzmatazz Clubs, donde también pincho como residente en las salas Lolita y Rex Room, abriendo a mi manera para jefes del asunto como Daniel Avery, Lindstrom, Tensnake, Space Dimension Controller o Tiger & Woods. Pertenezco a ese reducto ultra motivado que sigue organizando saraos en el underground, con mi club itinerante Danceteria (sin acento), en homenaje al templo neoyorquino de finales de los setenta y mediados de los ochenta. De un tiempo a esta parte me han acompañado en esta particular epifanía clubber artistas a los que admiro profundamente, como Undo, Zero, Marc Piñol, Shelby Grey, Golden Bug o Ivó, y otros tantos que se han ido incorporando a la familia, como los Zombies In Miami, Hugo Capablanca, Man Power, Morgan Hammer, Abstraxion o MooMonster, entre otros. Aunque parezca increíble, todavía me queda algo de tiempo para soltar la chapa cada tanto en el Cultura-s de La Vanguardia, Rockdelux, Rolling Stone, Denso Mag o numerocero. Y así estamos”.


¿Qué hacías en 1995?

Era dj residente en el club de indie New York, y empecé a colaborar en Disco 2000, donde después me incorporé al staff. Estudiaba Humanidades en la Universidad Autónoma de Barcelona.

¿Y actualmente?

Soy el jefe de prensa de la promotora de conciertos Miles Away  y de Razzmatazz Clubs,  donde también pincho como DJ Lui de residente en las salas Lolita y Rex Room. Colaboro en el suplemento Cultura-s de La Vanguardia, Rockdelux, DJ Mag, Indiespot y Denso Mag.

¿Qué planes de futuro tienes?

Hacer música, montar un sello discográfico y escribir.

¿Cómo ves tu pasado?

Estupendamente, a cámara rápida.

¿Qué escuchabas en 1995?

De todo, soul, sixties, indie pop, shoegaze, post-rock...  Y mucho Detroit techno. Descubrí a Carl Craig, Kenny Larkin,  Stacey Pullen, Terrence Parker, sellos como Transmat, Metroplex, Red Planet, UR, Planet E… Y otros europeos como Djax, Tresor, R&S, Chain Reaction, Maurizio, Mo' Wax, Ninja Tune, Studio ¡K7, y sobre todo WARP, todo el tiempo.

¿Y ahora?

De todo igualmente, pero mucha más electrónica. Y estos últimos años he ido añadiendo mucho disco, italo, kraut, postpunk, jazz, tropicalia, africanismos...  Y volviendo a los orígenes de nuevo. Nunca he dejado de lado el techno de Detroit, aunque no haya tenido mucha oportunidad de pincharlo, y estoy volviendo a él con muchas ganas. Toda la onda electrónica acidilla y psicodélica, de Tusk, L.I.E.S., Rothmans, Weatherall, Fairplay, Scott Fraser, Daniel Avery, Steve Moore, Headman…, a  Correspondant, Clouded Vision…

¿Cuál fue tu primer disco de electrónica que escuchaste/compraste?

No lo recuerdo la verdad. El primero que debí escuchar debió de ser el Tour De France de Kraftwerk, mi hermano mayor tenía el maxi en casa. También algunos clásicos de la época de italo, como el Hypnotic Tango y cosas así. Y el primero que compré tampoco estoy muy seguro, algún maxi  supongo. Pero ya más consciente del tema, más tarde,  sería algo de Mo' Wax probablemente,  o el Da Funk de Daft Punk, algo así, no sabría decir.

¿Y el último?

Pye Corner Audio, The Black Mill Tapes Volumes 3 – 4. Y el maxi de #####, de un subsello de Rush Hour. 

¿Prefieres live o sesion?

Live, sin duda. Ya son muy pocos los dj set que me sorprenden, aunque hay unos cuantos djs que me fascinan e iría de rodillas a verlos. Pero dónde esté un buen directo…

¿Músico o dj?

Ambos.

¿Qué concierto/sesión destacas en estos últimos 19 años?

El concierto de Kraftwerk en el Sónar del 97 me impactó mucho, jamás había visto nada igual, y después de eso, aunque he visto conciertos increíbles,  me ha costado ver algo a ese nivel. 

¿Un grupo?

The Clash.

¿Un dj?

Muchos, Michael Mayer, Ivan Smagghe, Trevor Jackson, Weatherall,  DJ Harvey, Undo, Omar, y unos cuantos amigos más.

¿Un club/sala de conciertos?

Razzmatazz.

¿Un sello discográfico?

Warp.

¿Tu tienda de discos?

Lost Tracks, Discos Paradiso,  Phonica, Hardwax, Juno, Discogs.

¿Tu estilo musical?

Electrónica.

¿Qué opinas del dance?

La dance music, entendida genéricamente como música de baile, debe cumplir esa función, otra cosa es que sea de calidad, y para mí siempre debe ser así, el resto no me interesa en absoluto.

¿Vinilo, cd o mp3?

Vinilo.

¿Qué medios musicales leías/lees?

Todos los que puedo. Prensa escrita, webs, blogs... Wire, Fact, Pitchfork, Tinny Mixtapes, XLR8R, Resident Advisor, Concepto Radio, Rockdelux, Mondo Sonoro, Lados, DJ Mag...

¿Te interesa la literatura que ha generado la música electrónica?

Mucho. Hay libros maravillosos al respecto, principalmente ensayos, los de David Toop o  Simon Reynolds,  por ejemplo Energy Flash: A Journey Through Rave Music And Dance Culture, o Cultura Y Políticas De La Música Dance de Jeremy Gilbert y Ewan Pearson (al que adoro),  Electroshock  de Laurent Garnier,  Ecstasy - Dance, Trance & Transformation de Nicholas Saunders… Y aquí también ha habido muy buenos ensayos, como Loops de Javier Blánquez y Omar León, El Sonido De La Velocidad de Pablo G. Polite y Sergi Sánchez o el Warm Up de Fernando Fuentes.

Novelas no controlo muchas la verdad, acaso The Undefeated, historia incluida en Ecstasy de Irvine Welsh, no recuerdo mucho más.

¿Vas a algún festival?

Sí claro, desde hace años, pero cada vez menos, el entrono del festival no siempre reúne al público que más se interesa por la música, tanto como por otros menesteres. Sónar,  Mira,  Mutek, cada vez los de menor aforo y propuestas más innovadoras y arriesgadas.

¿Qué opinas de la escena electrónica nacional del 95?

No había mucha cosa entonces, todo estaba muy verde. Para mí lo más interesante estaba en el sello Cosmos, con Vanguard y Madelman, o en Minifunk, con Teen Marcianas, An Der Beat y demás, y en Madrid con HD Substance, The Frogmen o Silvania.  También lo que hacía Javi Pez en Donosti, tanto por sus producciones como por su faceta de dj y programador en Etxekalte, el mejor club de entonces.

¿Y de la de 2014?

Hay mucha calidad y cantidad, ha habido un salto exponencial. Hay muy buenos productores y sellos discográficos, y un gran potencial de proyección internacional aún por explotar. John Talabot, Pional, Alizz, Henry Sáiz, Undo, Cora Novoa, Downliners Sekt, Javi Redondo, Carreno Is LB, Marc Piñol, Hugo Capablanca…, y otros tantos que vienen detrás. Publican en prestigiosos sellos internacionales, y esto va a más. Cuidado con este 2014, que la cosa promete y mucho.

¿Qué opinas de la 'crisis' de la industria musical y su incierto futuro?

La industria se cavó su propia tumba especulando con el precio de los discos, a un 300% más de su valor real. Esto ha afectado dramáticamente el valor principal de la misma, el artístico, la obra de los creadores. Hay poco margen de maniobra desgraciadamente. El futuro parece que pasa por la música en directo, y la gestión online de las ventas de la obra registrada. Aunque a mí lo que me gustaría que sucediera es algo así como un revuelta mundial, algo gordo de verdad, y la vuelta al vinilo y punto pelota. Toda esta mierda empezó con el cedé en los 80, y aquí estamos.

¿Qué destacarías en el mundo de la música en estos últimos 19 años?

La democratización de los medios de composición y producción, que ha abierto posibilidades infinitas al alcance de todo el mundo, esto ha sido muy bestia. Y la irrupción de Internet para la circulación de la información y el conocimiento público de la obra producida, antes impensable.

¿Qué triunfará musicalmente este año?

Triunfar no lo sé la verdad, alguna evolución aún más insoportable de la EDM o algo así... Sin embargo, creo que veremos una vuelta al techno oscuro en las salas grandes de los clubs, con un sonido realmente evolucionado dentro de ese estilo.

¿El futuro de la música está en la electrónica, o en otro estilo?

No tengo ni idea, pero creo que hace tiempo que dejó de ser la música del futuro o la música moderna. La historia de la música ya la ha asumido e integrado, y ya viene a formar parte del pop, algo así como parte del pop contemporáneo. Quién sabe si en el futuro se vuelve a algo más orgánico y primitivo.

¿Un músico vale más que 100 djs, o viceversa?

Depende de la calidad de los artistas que se comparen.

¿El futuro ya estuvo aquí o seguimos en la edad media?

No, no, ya está aquí, sin duda, los avances de estos últimos 20 años son apabullantes, con la aparición de Internet al frente y la evolución de las telecomunicaciones y de la ciencia en general. Estamos asistiendo a un cambio tecnológico al nivel de la Revolución Industrial en el pasado siglo. Lamentablemente, no podemos decir lo mismo de las ideas, la ética y los valores, ahí hemos retrocedido cosa mala.

Boards Of Canada, Music Has The Right To The Children (Warp, 1998)

Este disco tuvo un impacto masivo en mi sistema neuronal y emocional. En ese momento yo estaba trabajando en Satélite K, una distribuidora especializada en música electrónica que inauguré como responsable de ventas, suministrando a las tiendas especializadas del país. Teníamos a Warp en exclusiva, con uno de los mejores catálogos del momento. Cuando cayó en mis manos este disco no me lo podía creer, me dejó alucinado. Nunca había escuchado nada igual, y estuve enganchado a él durante mucho tiempo, y allí sigo. Me fascinaba su portada, con esas imágenes entre lo naif y lo espectral, hasta el punto de que acostumbraba a escucharlo mirando su portada, atrapado en ese azul pastel infinito.  Esa música electrónica de vanguardia, con reminiscencias jazz y hip hop, esa IDM tan futurista y a la vez tan pop, me transportaba a un estado hipnótico del que no podía salir hasta que dejaba de escucharlo.  Temas muy cortos mezclados con temas largos, ambientes opresivos mezclados con ambientes expansivos, y hasta camp, aquello era una maravillosa chifladura. Para mí es uno de los mejores discos de todos los tiempos, y Aquarius, uno de mis temas favoritos de siempre.