Laibach

Baila con Laibach

El 3 de marzo pasado salió Spectre, el nuevo álbum de estudio de Laibach. Después de la publicación del conceptual Volk (2006), el mejor disco de ellos según mi humilde opinión, se embarcaron en los proyectos LaibachKunstDerFuge (2008) e Iron Sky, The Original Film Soundtrack (2012), dos caras más del poliedro esloveno, así que ya hora de volver a sus ‘propios’ trabajos después de ocho años de ‘ausencia’.

No voy a hablar del grupo, no soy objetivo, me remitiré a su obra, en imágenes y en sonido, la de uno de los grupos más originales e incomprendidos del panorama actual de la música pop. ¿Por qué Rammstein sí y Laibach no? Quizás porque unos son de cartón piedra (y reconozco que me gustan), y los otros de carne y huesos, para lo bueno y para lo malo (vivimos en tiempos mediocres, lo fácil arrasa, y lo complicado aturde). Y sobre todo por su peculiar filosofía social, que huye por igual de un lado y del otro para poner en evidencia lo políticamente correcto a base de un extremismo artístico basado en la ironía y en la mala baba inteligente.

Desde el 6 de marzo se embarcaron en el Spectre Tour, que les llevó a 33 ciudades europeas hasta el mes de septiembre pasado, y ninguna de ellas está en nuestro peculiar reino, tan avanzado que es.

A continuación os he preparado una magnífica introducción al mundo Laibach (en muy contadas veces el proselitismo es un signo de buen gusto, y éste es uno de ellos). Han alambicado su estilo al máximo, y lo que ofrecen en estos momentos no tiene nada que ver con lo que hacían en 1980, sin traicionar el espíritu original en lo más mínimo. El interés que despiertan aumenta día a día, y es inversamente proporcional a la disminución de tamaño del cerebro de sus detractores.

Como dijo el poeta, relajaos y disfrutad en este aburrido planeta de los simios.

Luciano Alvarez