Kosmos /Foto Mario Carpio

 

Kosmos La Verdadera Cultura de Club

DJ Kosmos (Albert Masferrer), junto a Zero y Ángel Molina, forman la primera generación de djs con cara y ojos que tuvo la escena electrónica de aquí. De los tres es el más activo, y el que permanece aún en primera línea de fuego (aunque las otros dos todavía siguen dando guerra, y Ángel mucha): produce, dirige un sello (Tracy Recordings), remezcla, escribe, y haría muchas más cosas si el tiempo se lo permitiera. Encima, tiene discurso, filosofía, y sabe dónde están la mano derecha y la mano izquierda. ¿Quién da más?

 

¿Cuándo, cómo y por qué nació Kosmos?

Kosmos a nivel nombre, ya que no utilizo mi nombre y apellidos como podría haber hecho, nace de la necesidad de buscar un seudónimo 'artístico' para mis actividades a los platos allá, a mediados de los noventa, por la simple razón de que mis señas personales suenan muy locales, concretamente muy catalanas, quizás demasiado.. Además surge como una necesidad urgente, pues súbitamente una actividad digamos amateur se convirtió de forma rapidísima en algo más o menos profesional. Realmente fue todo muy rápido, de pinchar por nada y sin nombre artístico, a pinchar por una cantidad razonable y con la súbita necesidad de un aka profesional. La inspiración la encontré en el remix o remake del Kosmos de Paul Weller a cargo de Brendan Lynch, rebautizado como Kosmos SX Dub 2000. Tal remix me gustaba mucho, pero lo de Kosmos, sobre todo a nivel escrito, me pareció genial. Con el tiempo he tenido momentos buenos y momentos malos de relación con mi propio nombre artístico, pero a estas alturas ya es como sinónimo personal, de hecho mucha gente me llama Kosmos y no Albert. Todo ello procede de mi necesidad de pinchar, y de mi obsesión por hacer de ello mi trabajo. Tras un tiempo en UK siendo testigo de cosas como el acid house y los primeros raves, a la vuelta no había otra opción, tenia que ser dj. Me compré unos Technics 1200 y un mixer, y dale que te pego hasta que tuve cierto dominio. Por suerte todo fue rápido y provechoso en un momento en el que dadas las circunstancias 'paleolíticas' de la escena no era fácil, ni muy realista, establecerse como dj 'profesional'.

¿Cómo era UK en los tiempos del acid house y los primeros raves?

A veces tiendo a mitificar un poco aquella época, pero Londres por aquel entonces vivió unos momentos mágicos que raramente se han vuelto a dar con tal intensidad. Siempre establezco un paralelismo entre el punk del 77 y el acid house: chicos que sin dominar instrumentos, guitarras en el punk, sintes y cajas de ritmos en el acid house, subvertían las normas de la industria y del sistema produciendo música radicalmente nueva, y editándola bajo el auspicio del do it yourself a través de sellos y distribuidoras independientes. Una patada en la boca del sistema. Sin duda el día a día en los clubs, fiestas en almacenes y los primeros raves era realmente excitante. Estar en el Shoom de Rampling, en el Spectrun de Oakenfold o en el Rage de Fabio y Grooverider fue algo que me marcó, y fue el germen que hizo que volviera a Barcelona con la idea de ser dj.

¿Qué pasa al volver a Barna además de comprarte tu primer equipo y aprender los principios del arte de pinchar?

Me encuentro con una escena más bien aburrida. Valencia, aún en los momentos buenos de aquello que se llamaba ruta destroy, es siempre una buena opción al tedio barcelonés, pero poco a poco se va formando una escena embrionaria en la Ciudad Condal, que cada vez es más excitante, basada en pequeños clubs, muchos de ellos gays, y que acaba por desembocar en el primer Nitsa y en el Sónar, generando una escena sin igual que aún hoy no tiene rival en la península. Evidentemente el camino fue lento, las cosas no se hicieron de la noche a la mañana, pero había mucha ilusión y energía, y era muy satisfactorio ver como entre un grupito de personas poco a poco íbamos creando una escena, paso a paso, cada uno aportando su granito de arena. Fueron tiempos muy excitantes, aunque para nada fáciles.

¿Qué recuerdos perduran de la época reinante de Los Albertos? La primera vez que oigo algo sobre ti es cuando se empieza a hablar del famoso trío de Albertos (NdA: los tres se llaman igual, pero sus apellidos son diferentes: Guijarro, Masferrer y Salmerón) que 'controlaba' Barcelona allá por los 90s.

¡Época reinante de Los Albertos! hahaha... En realidad éramos un trío heterogéneo a más no poder, pero éramos muy amigos. Coincidimos en una coordenada espacio temporal, compartíamos una gran pasión por la música negra y acabamos montando mil historias juntos, desde Disco 2000 hasta sesiones de club, y mil cosas más. Incluso llegamos a compartir piso. Lo pasamos realmente bien. Con ambos me sigue uniendo una gran amistad. Con Salmerón seguí trabajando durante tiempo en Cosmos Records, y organizando noches como el Sporting Club, o Barrio! en La Paloma. Con Guijarro hasta hace poco teníamos una estrecha relación dado que en La 2 de Apolo montamos las sesiones Boombox, y él fue nuestro valedor, nuestro 'padrino', aparte de nuestro 'jefe'.

Foto  Lucas Lorén

¿Cuándo diste el salto al mundo del dj profesional? ¿Qué lo provocó?

Pues fue bastante rápido, justo después de perfeccionar la técnica de mezcla. A mediados de los 90 empecé a montar sesiones de club, y por suerte enseguida me hice con un cierto grupo de 'seguidores'. De hecho mi primera aparición en el Sónar fue en tiempo récord. De todos modos siempre digo que lo que verdaderamente motivó mi conversión a dj profesional fue mi pasión enfermiza por la música y mi tozudez, pues me costó bastante ganarme el respeto de una cierta 'inteligencia' electrónica que a menudo me miraba con recelo porque yo era un tipo que venía de Granollers, o sea, era de pueblo, una especie de intruso, prefería el house a según que otros sonidos mas 'serios', y derrochaba pasión por todos lados, o sea, no era muy cool en los parámetros de la época. Con el tiempo conseguí hacerme con mi espacio en la escena, y poco a poco me gané el respeto de casi todos.

¿Crees que algún día 'nuestra' escena dejará de ser provinciana y se parecerá en algo a la inglesa?

Actualmente creo que nuestra escena ha dejado de ser provinciana, y se parece mucho a la de otras capitales europeas. Hay grandes clubs, muy buenos djs, productores excitantes y un ambiente musical realmente intenso. Aunque debo aclarar que me estoy refiriendo a la escena de Barcelona. Quizás me estoy ganando alguna que otra enemistad, pero no hago tal afirmación con ánimo despreciativo, ni mucho menos, de hecho me gustaría que esto no fuera así, pero actualmente Barcelona está muy por delante. Salvo honrosas excepciones, que las hay y no pocas, la escena española ha pegado un bajón considerable mientras que la escena barcelonesa no ha parado de crecer y evolucionar. Repito que me encantaría que esto no fuera así, pero hoy por hoy creo sinceramente que es así.

¿Cuándo empezaste a interesarte por la producción?

Nunca he tenido ni la más mínima formación musical, pero cuando estás todo el día rodeado de música, y sientes una pasión fuera de lo normal por ella, llega un momento en que te planteas que quizás por inercia e intuición puedes llegar a producir música. Tuve la suerte de conocer a los hermanos Alarcón, con los que me compenetré de forma absoluta desde el momento cero, y de la fusión de sus conocimientos musicales, su sensibilidad y mi intuición heredada de horas y horas de mezclar discos, surgió Vanguard. Cuando Vanguard quedó en standby con el tiempo, y gracias a que la evolución tecnológica hacía cada vez más fácil producir música sin necesidad de ser ningún virtuoso, formé diversos proyectos, como Majestic o Tracy Music. De todas formas, antes que nada soy dj, y puedo hacer tracks más o menos redondos, pero no me considero un productor con mayúsculas para nada. Con el tiempo me gustaría ir dándole la vuelta a la tortilla, y centrarme más en la producción, pero bueno, mi pasión por las mezclas y las cabinas puede más que nada.

¿Por qué se 'evaporó' Vanguard? Más o menos sóis un caso parecido a Family.

Fue una combinación de factores. Eramos ultraperfeccionistas hasta niveles casi enfermizos, y muy naifs en nuestra actitud frente al negocio. Básicamente hacíamos la música que nos gustaba, sin condicionantes de mercado, y casualmente, de repente, a mucha gente le empezó a gustar lo que hacíamos, lo que se tradujo en numerosas actuaciones en directo, gran número de remixes para gente importante y mucha atención mediática. Creo que todo eso nos superó. Llegó un momento que no acabábamos de entender porque tanta gente tenía los ojos puestos en nosotros. Progresivamente el proyecto se fue 'congelando', dejando un 12”, diversos temas en recopilatorios, diversos remixes y un álbum prácticamente acabado que nunca llegaría a  ver la luz.

¿Quién tiene guardado ese álbum prácticamente acabado?

Xavier Alarcón :)

¿Crees que algún día saldrá a flote y lo podremos escuchar? 

Hace un par de meses, aproximadamente, se me ocurrió editar en Tracy un recopilatorio que recuperara parte del legado Cosmos / Minifunk, a modo de homenaje, pero también funcionando como showcase de un excelente material que se ha quedado injustamente olvidado. El proyecto sigue en estado embrionario, pero paralelamente se me ocurrió recuperar Vanguard de alguna manera, ya fuera editando el álbum inédito, partes de él, e incluso un proyecto mas ambicioso en plan recopilatorio 'enciclopédico' en el que se juntara todo nuestro material disperso en plan 'corpus' creativo. Pero rápidamente me percaté que no es trabajo sencillo, pues acondicionar los diversos tracks para que suenen con el nivel técnico actual óptimo, recopilar el material, etc… es realmente complicado, más aún cuando ninguno de los miembros va precisamente sobrado de tiempo. La cosa sigue ahí, no he desistido, pero he asumido que es un trabajo realmente complicado que no sé si se llegará a concluir.

Foto Lucas Lorén

Me alegro, son buenas noticias. Lo que yo sí vi en directo fue a Majestic. ¿Qué pasó con el cuarteto/trío multimedia? Lo que ofrecíais a principios de siglo era muy impactante para la época que era y el sitio donde nace.

Majestic fue el proyecto que compartía con Ginebra y Sergi Carbonell. Además juntos dirigíamos el sello Palace Recordings en una época que estábamos muy influenciados por el tech house, antes de que se convirtiera en una etiqueta un tanto odiosa. Editamos en diversos sellos, como D.Press o Palace, y nuestro directo era realmente multimedia dado que Sergi es diseñador gráfico especializado en motiongrafics, y ofrecíamos un show bastante impactante. Pese a todo, mi actividad como dj siempre ha quedado por delante de la de productor, y en esa época tuve un momento muy intenso, con lo que se hacía difícil compaginar ambos aspectos. Por su parte, el sello Palace funcionó de forma extraordinaria hasta que nos replanteamos el sonido que editábamos y se empezó a vivir la primera oleada de la crisis de la industria musical. Ese replanteamiento de conceptos, y también de sonido, fue lo que nos llevó a Ginebra y a mí a girar página y crear Tracy Recordings junto a Jordi Gendra, también conocido como Strong Language.  

¿Qué representa Tracy para ti? 

En primer lugar, obviamente, es un sello discográfico que comparto con amigos de toda la vida, Ginebra y Jordi Gendra aka Strong Language. Es un sello discográfico que hemos conseguido situar en un lugar destacado de la escena europea, el mejor sello de bass music del país, creo, y una plataforma para dar salida a talentos de nuestro país que hasta hace bien poco carecían de una proyección que se merecían, y últimamente un label al que recurren artistas de todo el mundo para editar sus trabajos, y eso sin duda es una clara señal que Tracy ha saltado las barreras de una escena a menudo encasillada en unos contextos físicos, como la española, para situarnos en el mapa europeo de la nueva electrónica. Pero Tracy va mas allá, para mí fue un balón de oxígeno, una puerta abierta a nuevos sonidos, en un momento en que me sentía en crisis con cosas como el tech house o el minimal. El concepto de bass music fue una alternativa fresca e innovadora para mí como dj, y crear un sello era la consecuencia lógica. Siempre me he considerado un activista de la escena barcelonesa, y Tracy era una de las formas de demostrar que había cosas distintas y muy interesantes cocinándose a fuego lento ante nuestras narices.

¿Cómo llevas tu rol de remezclador? 

Pues últimamente un poco abandonada, aunque mi intención es volver a ponerme manos a la obra. El último remix que hice de Ben Mono & Lars Moston, bajo el nombre de Tracy Music junto a Strong Language y Ginebra, funcionó muy bien, y fue el tema más descargado y valorado en XLR8R durante una semana, y eso es algo que me anima a concentrarme de nuevo en ello.

¿Y lo de periodista musical? Eres de los pocos que sabe hacer muy bien cosas aparentemente opuestas.

Bueno, gracias por decir que hago bien esas cosas hehe :). La base de todo imagino que es mi pasión musical. Lo mío es enfermizo, y no lo digo con retintín, ni falsa modestia, ni nada parecido, lo digo muy en serio. Desde que tengo uso de razón colecciono discos compulsivamente, y mi vida ha estado siempre regida por la música. No es tan sólo una afición, si no que rige mi vida por completo. La verdad es que no conozco mucha gente que lo lleve a mis niveles, y eso hace que pinchar sea, además de mi trabajo, mi vocación, y que tenga una cierta tendencia didáctica o divulgativa, lo que me motiva a escribir sobre música.  Si a eso le juntamos que otra de mis pasiones es la literatura, y que tengo formación universitaria en el ámbito de las letras, pues creo que esos factores explican el porqué de todo esto.

¿Qué planes tienes a corto/medio plazo?

Seguir con mis residencias en Nitsa y Nasty Bass, de las que me siento muy orgulloso y en las que puedo dar rienda suelta a mis dos facetas como dj, en Nitsa mi parte más deep tech y en Nasty Bass mi faceta más bass. A nivel de producción tengo dos nuevos proyectos que espero que den mucho que hablar en el futuro próximo. A su vez seguir trabajando duro para que Tracy Recordings no pare de evolucionar y crecer.

¿Un dj evoluciona/debería evolucionar contínuamente? Lo digo porque la mayoría se estanca en un rollo determinado, y nada o nadie lo sacan de ahí.

Mi opinión personal es que el dj debería evolucionar continuamente porque la música que pincha evoluciona constantemente… y cada vez más rápido. Y no me refiero a las modas, pero la música electrónica es bastarda por naturaleza, y se hibrida constantemente de una forma más o menos lógica. Cada eslabón de la cadena se amalgama con otro porque hay una lógica intrínseca para hacerlo. Mantenerse ajeno a estos cambios e hibridaciones es absurdo, y en cierto modo un contrasentido. Entiendo que muchos djs están supeditados a severas condiciones de mercado, es decir, se deben a un público que les marca de forma radical su discurso, y eso para ellos es lo más importante. Eso es respetable desde el punto de vista profesional y gremial, pero es un auténtico desastre desde el punto de vista 'artístico'. Probablemente estén en este negocio por las razones equivocadas. Personalmente siempre he optado por la parte evolutiva, renovadora, y hasta cierto punto romántica, pese a que muchas veces eso significa correr grandes riesgos, pero por algo se suele hablar de música avanzada cuando hablamos de electrónica.

Foto Kiril Chakhnazarov

¿Cómo ves desde mayo de 2014 tu pasado, presente y futuro como ARTISTA, tu propia evolución/revolución?

Lo de mirar atrás nunca ha sido algo habitual para mí. Siempre he preferido mirar adelante, pues mirar atrás me parecía en cierto modo un acto de autocomplacencia. Pero últimamente he empezado a hacerlo, con cautela, sobre todo motivado por gente muy cercana, como Ginebra, que me han hecho ver y valorar una trayectoria que ahora se me adivina realmente importante, casi ejemplar. Pero esto de mirar atrás ha sido como un ejercicio de terapia, pues la autoestima en el sentido narcisista no es uno de mis fuertes, y a veces dar un repaso y analizar tu trayectoria puede ser útil y muy reconfortante.  He llegado a la conclusión que soy de los pocos 'pioneros' de la escena electrónica que no sólo se encuentran en activo, si no que están en primerísima línea. Tengo más energías y ganas que cuando tenía veinte años, me siento pletórico, y la edad es tan sólo un número identificativo para mí. El presente lo veo excitante, brillante, genial. Creo que es mi mejor momento, y aunque sea optimista por naturaleza estoy muy a gusto con mi momento actual. Ser residente de Nitsa, Nasty Bass, dirigir Tracy, aparecer en el Boiler Room del Primavera Sound, estar retomando con fuerza mi faceta de productor y contar con un currículum lleno de momentos clave, son cosas de las que pocos pueden presumir. El futuro se me antoja también excitante, aunque no exento de dificultades, pues este negocio ha sido y será complicado y duro.

/Luciano Alvarez

Kosmos en Mixcloud

tracyrecordings.com

Tracy Recordings en SoundCloud

Tracy Recordings en Mixcloud

Foto Kiril Chakhnazarov

Y ahora llega el momento friki, con el que acabo últimamente las entrevistas. ¿Te acuerdas de tu mejor sesión hasta el momento? ¿Y de la peor? ¿Hasta dónde llegaste a intervenir en Cosmos Records? ¿Váis a digitalizar los números publicados de Disco 2000? ¿Cuándo abrirás tu propio club? ¿Te gustó alguna vez el acid jazz?

Hahaha... vamos por partes:

¿Mi mejor sesión? Uffff complicado concretar. No quisiera parecer pagado de mí mismo, pero unas cuantas. Quizás la sesión de Blue Note en Londres, alguna en Batofar París, un cierre de Dr Music con el sol entrando por las puertas de la carpa, varios Nitsas del último año y también varios Nasty Bass…

¿Peor sesión? Algunas ha habido hehehe… Recuerdo especialmente una sesión del primer año del FIB en que pese a adaptarme y pinchar Chemical Brothers, Prodigy, Orbital y cosas así me gritaban 'maquinero' y una lista larga de insultos muy contundentes, incluso llegaron a lanzar objetos y amenazarme con violencia física. Lo curioso es que al año siguiente 'el rollo indie' había cambiado, y estaban todos bailando con Orbital y demás formaciones electrónicas. Para más inri, al cabo de dos años estaban abarrotando la carpa donde actúe con Vanguard, y aplaudiendo como locos.

En Cosmos intervine muy mucho, gracias a que Albert Salmerón, su director, me dio absoluta libertad para actuar. Quizás los discos más electrónicos fueron de los que más me siento responsable.

No lo había pensado, pero ahora que lo dices, y visto vuestra acertada decisión... :)

¿Mi propio club? Uffff posiblemente nunca :)

¿ Acid jazz? En una época creía que sí, pero tal como dice Gilles Peterson, eso nunca existió. Creo que lo que me gustó, y me sigue gustando (muchísimo), es la música negra, jazzfunksoulreggae... que es la que ha aguantado el paso del tiempo. Cosas como Brand New Heavies o Galliano no han soportado tan bien el paso de los años, con lo que ahora puedo decir con propiedad que no… el acid jazz no fue nunca lo mío. 

Contundencia lógica para el final.