John Foxx

 

John Foxx Hiroshima after the Rain

Esto es un fanzine. Aquí hablamos en el 99% de los casos de gente que nos gusta. En mi caso, normalmente, escribo de músicos electrónicos de fuera que no conozco personalmente, y que será muy raro que llegue a hacerlo algún día. Que recuerde, sólo le he visto las caras a Orbital, Plaid, Komputer, Jeff Mills, Miss Kittin, Client, Andy Fletcher (DM) y… al gran John Foxx. Diré más, le llegué a ‘telonear’, poniendo música, antes de su actuación en el Apolo barcelonés el 12 de febrero de 2004, junto a Louis Gordon. Incluso diré algo más, al día siguiente, lluvioso a más no poder, compartí desayuno con este gurú de los sonidos sintéticos de ayer, hoy y mañana

 

La excusa perfecta para encender mi teclado esta vez ha sido la publicación, el 11 de agosto pasado, en Metamatic (su propio sello), de The Virgin Years 1980-1985, un recopilatorio quíntuple que recoge los cuatro largos de Foxx (sus primeros albums en solitario después de abandonar Ultravox: Metamatic, -usando un nuevo master analógico, el que se empleó para la edición en vinilo blanco de este año para el Record Store Day-, The Garden, The Golden Section e In Mysterious Ways, ampliados con caras b y descartes remasterizados), que hizo para Virgin, más un quinto cd recopilatorio titulado Fusion/Fission (que recoge tomas alternativas no publicadas en las ediciones aumentadas del cuarteto discográfico anterior) y la reproducción en forma de postal de las portadas de cinco de sus singles (Underpass, No-One Driving, Europe After The Rain, Endlessly y Stars On Fire). En fin, una parte muy importante de las bases de lo que luego se etiquetó como cool wave, new romanticism, tecno-pop, o lo que fuese.

John Foxx desde 1997, que regresó de una retirada voluntaria de 12 años, no ha parado de publicar. Nunca ha vivido de los laureles del pasado, siempre ha empujado el presente hacia delante con trabajos propios y numerosas colaboraciones con otros músicos amigos (Harold Budd, Jori Hulkkonen, Steve D’Agostino, Steven Jansen, Robin Guthrie, Rubén García, The Belbury Circle, Karborn, Theo Travis o Gazelle Twin) desde su propia base de operaciones discográficas, Metamatic. Ha grabado en solitario, con Louis Gordon, y últimamente con The Maths (aquí su socio es Benge). Ha vuelto a girar (no lo hacía desde 1983), se ha dedicado también a la pintura, al diseño gráfico y a la fotografía, e incluso ha escrito un libro, The Quiet Man. Solamente Depeche Mode, Gary Numan y él (hablamos de héroes que nacieron en los ochenta) pueden sacar pecho de su extensa e intensa obra contínua hasta nuestros días. Y no he citado a Ultravox! (en Systems Of Romance, tercer álbum del grupo, se quedó en Ultravox), el principio de todo, para no abarcar más de la cuenta. Así que sólo me centraré en el período que va desde su primera deserción (Ultravox) hasta la segunda (John Foxx), o sea, de 1979 a 1985, cuando ficha por Virgin, publicando por contrato en un subsello llamado Metal Beat. La que recoge ese extenso recopilatorio virginal antes mencionado.

Ultravox, entre febrero y marzo del 79, se embarca en una gira por los USA y Canadá autofinanciada. Ya no están en Island (los echaron en enero de ese mismo año, después del anterior tour) A mitad de esos conciertos por Norteamérica (donde tocan dos temas nuevos, He’s A Liquid y Touch And Go, que aparecerán en Metamatic), Foxx regresa a Inglaterra y Robin Simon se va a NY. El resto del grupo, sin cantante y sin guitarra, entra en el dique seco hasta que aparece Midge Ure (que hará las dos cosas), pero bueno, ésa es otra historia.

Systems Of Romance sienta las bases (mezclaba instrumentos electrónicos con convencionales) de lo que vendrá después, pero Foxx lo llevará hasta sus últimas consecuencias. Durante lo que resta de 1979 va preparando Metamatic, su despegue individual, de la mano del desconocido, en esos momentos, Gareth Jones como ingeniero de sonido, y él produciendo. Se graba en un estudio de ocho pistas en Islington, y el equipo que se usa está formado, entre otros cacharros, por los sintetizadores ARP Odyssey, Elka String Machine, Minimoog, Farfisa String Synth y la caja de ritmos Roland CR-78 Drum Machine (las partes adicionales de sintes las tocará John Wesley-Barker, y las de bajo, único instrumento no sintético, Jake Durant). La temática del álbum gira básicamente sobre la figura de JG Ballard (automóviles y carreteras) y las relaciones orgánicas entre humanos. Se edita el 17 de enero de 1980, está 7 semanas en listas y llega al nº 18. Se lanzan 2 singles (Underpass y No-One Driving), y dos más con material nuevo (Burning Car y Miles Away) hasta la llegada de The Garden, segundo capítulo de su carrera en solitario. John Foxx, en ese momento, se ha convertido con todos los honores en un pionero de la música electrónica.

El siguiente paso representa algo parecido a una vuelta al pasado, más cerca del romántico y eléctrico Systems Of Romance que del frío y electrónico Metamatic. Utiliza para la ocasión una banda completa al uso (guitarra, bajo y batería, con sintetizadores y secuenciadores añadidos por él), siendo su mano derecha a partir de ahora el guitarra de la última época de Ultravox, Robin Simon, que dejó el grupo a la vez que Foxx, ya que parece que el destino los vuelve a unir temporalmente (colaborará con él hasta In Mysterious Ways). Se grabó en el estudio personal de Foxx, The Garden. Diseñado por Andy Munro, se encontraba en la residencia de un colectivo de artistas en Shoreditch, en el este de Londres (1, Holywell Lane). Se publicó el 25 de septiembre de 1981, estuvo 6 semanas en listas y llegó al nº 24. En este disco se encuentra su canción más popular (y quizás más redonda, a la altura de Hiroshima Mon Amour), Europe After The Rain (primer sencillo), siendo el segundo Dancing Like A Gun. Foxx sigue arriba tras su segunda entrega, pero no hay bien que cien años dure, y si no al tiempo. The Garden bascula entre la música eclesiástica, la Inglaterra rural, las catedrales y los jardines, neorromanticismo por los cuatro costados.

Para la tercera parte, Foxx, en nombre de hacer progresar su sonido, mezcla cosas que en principio no deberían acabar de casar bien del todo: “Beatles, música de iglesia, sicodelia, The Shadows, Pink Floyd, The Velvet Underground, Roy Orbison, Kraftwerk y un pre-electro europop cutre” (esta ‘receta’ sale en las notas de Assembly, y es obra del propio Foxx). Además cuenta por primera vez con un coproductor desde 1978 para The Golden Section, Zeus B. Held (Dinarama lo quiso para Deseo Carnal, pero no se lo pudo permitir por caro), un personaje que venía del krautrock. Guitarras, sintetizadores, vocoders y sampleos forman el nucleo duro de este nuevo largo. Entre los colaboradores ilustres están JJ Jeczalik (Art Of Noise) al Fairlight, Jo Dworniak (productor de Radio Futura) al bajo, Mike Howlett (productor de OMD), bajo y batería, y Robin Simon de nuevo a la guitarra. Se graba también en The Garden, sale el 26 de septiembre de 1983, está 3 semanas en listas y llega al nº 27 (empieza a descender su inicial despegue). Preparan 3 singles: Endlessly (diferente a la mezcla del álbum), Your Dress y Like A Miracle, y Foxx se embarca en una gira para promocionarlo (algunas grabaciones londinenses saldrán en el doble directo de 2002 The Golden Section Tour + The Omnidelic Exotour), la última hasta finales del 97, en que regresará de nuevo a los escenarios, pero la cosa empieza a hacer aguas peligrosamente.

Para el último lanzamiento en Virgin, Foxx intenta regresar a 1981, a The Garden, al romanticismo…, y vuelve a producir él solito el disco. In Mysterious Ways cerraba la tetralogía, y se convierte en una mixtura de punk, art rock, krautrock, electopop y new wave, que bordea peligrosamente el mainstream y las producciones ochenteras convencionales (incluso con voz femenina de apoyo, a cargo de Sadenia Reader). Pese a la aparición de dos sencillos, Enter The Angel y Stars On Fire, In Mysterious Ways es el canto de cisne de John Foxx, como lo fue U-Vox para Ultravox, Once Upon A Time para Simple Minds, Junk Culture para OMD o Crash para The Human League. Es su último largo grabado en The Garden, sale el 23 de septiembre de 1985, está una semana en listas y llega al nº 85. A partir de ahí ya nada será igual. Los músicos confunden muchas veces su evolución con el acceso rápido al éxito intenso, pero normalmente muy breve.

De ese año es también su primera gran colaboración, Pressure Points, con Anne Clark (es coautor de las 5 primeras canciones, y produjo 8 de los 9 temas que forman el disco), lanzamiento paralelo al último suyo para Virgin (curiosamente Pressure Points sale en 10 Records, subsello de Virgin, como Metal Beat).

Después del fiasco de In Mysterious Ways, Foxx deja su carrera de músico pop. Vende su estudio (a Matt Johnson, The The, que lo convirtió en su estudio personal, y que a su vez se lo venderá a mediados de los noventa a Milo Music, siendo demolido definitivamente en otoño del año pasado), y vuelve a su carrera aparcada de artista gráfico, trabajando de nuevo con su nombre real, Dennis Leigh.

A principios de los noventa emerge temporalmente como Nation 12, junto a Tim Simenon (Bomb The Bass), con dos 12”, que mejor ni mencionar. El house y el acid, aunque sean adaptados, no son lo suyo, y se nota. Será la última influencia de la música contemporánea, a partir de ese momento Foxx irá a la suya, y el primer ejemplo de su nueva carrera será Cathedral Oceans, un disco de ambient que empezó a grabar en The Garden en 1983, y que salió a la luz el 24 de marzo de 1997 en Metamatic. Hasta ese momento sólo se supo de él de verdad con la recopilación Assembly, la primera suya y que recogía temas de los cuatros álbums para Virgin, que se publicó en 1992. A partir de 1997 todo volvió a la normalidad, incluso rozando la sobreproducción a veces, quizás Foxx quería recuperar a marchas forzadas el tiempo perdido. Y lo hizo plenamente regresando tras la estela electrónica genuina del gran Metamatic.

Luciano Alvarez

www.metamatic.com


 

 


The Virgin Years

Metamatic

The Garden

The Golden Section

In Mysterious Ways