Fledermaus El Maravilloso y Aterrador Mundo de...

Fledermaus (Samuel Valls) nació hace siete años como dj (más o menos los que lleva en Barcelona), y dos como músico. Sin el apodo a cuestas, Samuel es promotor (una faceta de baja intensidad en estos momentos), y programador y técnico de sonido en el Freedonia de Barcelona a ful. El próximo día 20 de octubre publicará tres temas en el recopilatorio A Nøvak Product 3, que se presentará el mismo día en su local de cabecera.

 

¿Lo de Fledermaus (murciélago) es por ser valenciano? ¿Por qué te bautizaste, o te bautizaron, en alemán?

Realmente viene de una canción de la banda que formó Mark E. Smith con Mouse On Mars, Von Sudenfed, cuyo hit era Fledermaus Can't Get It. Me pareció gracioso mezclar el nombre de murciélago en alemán con el rollo de ser valenciano, y porque me flipa ese tema y ¡todo lo que proceda del gran Mark! Me declaro fan absoluto de The Fall. Algunas letras mías están basadas en recitar las canciones de algunos de sus discos, como en Hex Enduction Hour o Grotesque.

Pues Fledermaus, en principio, no tiene mucho que ver con The Fall a la hora de sonar igual...

No tiene por qué sonar igual, ni siquiera parecido, es una cuestión de actitud. La verdad es que como no sé tocar muy bien, no creo que pueda parecerme a nada de lo que yo quiera, todo lo que sale es pura inconsciencia… ¡¡haha!! Aunque creo que con Von Sudenfed sí hay más similitudes en cuanto a sonido con sintetizadores.

¿Es tan importante la actitud a la hora de dedicarse uno a la música? ¿Más que la aptitud?

Desde mi punto de vista creo que sí, sobre todo si hablamos de enfocar tu música al directo. Si te dedicas al estudio igual es mejor tener una buena base y conocimientos. De todas formas, como trabajo de técnico de sonido y veo cada semana muchos artistas de todo tipo, muchas veces me doy cuenta de que cuánto más técnico es un músico, menos me gusta, y a veces otros artistas que parecen ser más justitos consiguen conectar mejor. Eso, o se tiene o no se tiene, no se puede comprar ni aprender... Por eso para mí la actitud es una de las cosas más importantes, y cuando hablo de actitud no hablo de hacer el punk o el rockanrolla super guai, hablo de salir delante de un puñado de gente y empezar a tocar sin saber casi las notas, tocando con lo que te sale de las entrañas... Ésa es la música que a mí me gusta.

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¿Cuándo y cómo empezaste en esto de la música?

En Valencia no tocaba, sólo hacía de dj y montaba fiestas. Aunque ya tenía un Microkorg, y lo trasteaba y le retorcía los filtros hasta reventar… ¡haha! Y cuando llegué a Barcelona en el 2010 ya tenía claro que quería montar alguna banda. Entonces conocí a Bel, la dueña del desaparecido Red Rocket, y empezamos a tocar, ella al bajo, yo al sinte. Más tarde éramos 4 miembros, y nos llamábamos Sangre, una banda de synth punk del rollo Vulpes, Parálisis o Lost Sounds. Me vino muy bien para aprender lo básico y compartir horas de ensayo con los compañeros. Entre medias, el bajista de Sangre y yo formamos, junto con otro colega a la batería, la gran banda Puticlub Manoli, que con sólo 3 conciertos dimos más por saco que yo que sé… Joder, molaban las canciones, una mezcla de electrorock para cabarets... ¡Todo muy sexy! Y con lo de Fledermaus me puse serio más o menos hace 2 años. Me di cuenta de que era más fácil avanzar uno solo.

Después de toda esta evolución, ¿has llegado a dónde querías llegar o seguirás mutando?

No creo que llegue nunca a dónde quiero llegar porque es que ni sé dónde quiero llegar. Tampoco sé si quiero llegar a algún sitio, simplemente quiero estar cerca de la música, tener la ilusión de ir a ensayar, y encender los cacharros, conectar los cables y ¡darle al secuenciador a tope! Como primicia decir que estoy planeando montar un power trio de electrónica con 2 colegas que son muy cracks, pero está todo por definir todavía.

¿Tu trabajo como técnico de sonido es otra manera complementaria de estar cerca de la música?

Bueno, se puede decir que sí, ¡la verdad es que me gusta mi curro! ¡Y también el de programador de la sala claro! Ya en el Lupita hacía de técnico de sonido amateur, ¡¡hehe!!

¿Y la de promotor? ¿O la de dj?

Desde que estoy viviendo en Barcelona las únicas actividades fuera de la música han sido la cocina y el tenis. Todo lo demás tiene que estar cerca del mundillo musical.

¿Que ha hecho Fledermaus en estos dos años que lleva de vida?

Bueno, como Fledermaus en formato dj llevo 7 años, y en formato live, pues me estrené en directo en el festival Otro Brote de Ayora (Valencia), que es el pueblo de mi madre. Un festi organizado por mis primos, y que era un encuentro de diferentes artistas que tenían algo que ver con el pueblo, músicos, pintores, performers, actores de teatro... en un convento del siglo XVIII, en el patio, ¡todo muy alucinante! Y ahí que me fui con los cacharros (707, Formanta Polivoks Soviet, Mopho) ¡vaya trío analógico! Casi volamos esa noche... Después he tocado en Freedonia (muchas veces, creo), Magia Roja, en un hostel que está justo al lado del Almo2bar, en La Carbonera de Valencia, en la Nave del Teatro Tantarantana, en el Niu, en el Antic Teatre... En cuanto a grabaciones, poca cosa, de momento 4 temas en los estudios Subterránea, y 3 de ellos próximamente saldrán en un recopilatorio de Nøvak. Y muchos cambios de equipo, sintes que entran, y otros que se van, en la búsqueda del sonido y la comodidad. Intento la ecuación perfecta entre lo que busco y lo que más fácil sea de transportar, se acabó el llevar armarios por las salas...

¿No ha habido un ligero cambio de estilo? ¿No has pasado de cierta tranquilidad espacial a subir los bpms un poquito? ¿A qué se debe esta evolución?

Bueno, al principio, cuando uno empieza, es más fácil hacer cosas espesas y experimentales, dejar que los sintes hagan su camino. Pero me di cuenta de que faltaba algo, no terminaba de subir lo necesario el clímax, por muy buenos sintes analógicos que tuviese. Llevo escuchando bastante tiempo a Andrew Weatherall, que combina a la perfección la parte experimental, el psych y el lado acid pistero, y de ahí he pasado directamente a los geniales Red Axes, Autarkic, La Mverte, Moscoman, Cosmo Vitelli… Ahora mismo son mis referentes para poder encontrar el equilibrio perfecto entre la experimentación y el baile. De todas formas, siguiendo las pautas del boss Weatherall, nunca paso de 120 bpms… ¡¡hehe!!

Fledermaus Selfzine

¿Qué equipo tienes actualmente?

Como caja de ritmos utilizo la Arturia Drumbrute. Tengo el Bass Station Rack, ¡una bestia para bajos analógica que tira muros! ¡¡Hehe!! El Mam B33, que es un clon de la mítica 303, para hacer acid, y bajos muy gordotes también. Y me ayudo de un looper de Boos de 5 canales con salida midi para cuadrar todo bien.

Ahora hablaremos un poco de las otras actividades de la persona que está detrás de Fledermaus. ¿Qué fue el Lupita, en todas sus versiones?

Puede que gestionar el Lupita haya sido mi gran logro personal desde que me dedico al mundillo musical. Empecé haciendo una fiesta semanal cada sábado, hasta que un día le dije a la jefa si me dejaba hacer un concierto rollo suave (entre risas). ¡¡¡Metí a Outside Hours y Jinko Vilova!!! ¡¡Vaya 2 bandazas!! Habían sólo 15 personas, pero ya se respiraba lo que iba a venir después… Increíblemente nadie se quejó del ruido, y la gente bailó todo el rato, y entonces la jefa me dijo: adelante, programa conciertos cada sábado.

El siguiente paso fue muy arriesgado, ya que organicé un festival de 3 días en el puente de diciembre. El festi se llamaba Nag Nag Nag, como el tema de los Cabaret Voltaire. En el cartel estaban Los Claveles de Madrid, Siesta, Las Carmonas, Las Sultanas, Medievo... Fue brutal todo el finde, ¡¡¡pero el último día metimos unas 200 personas!!! Reventamos la caja, y la jefa me dijo que llevara yo el bar desde entonces. Empecé a programar bandas internacionales, desde garage-punk, industrial, post-punk, synth-wave, cold wave. pop, power pop, psicodelia… ¡Todo muy underground y muy auténtico!

Quizás demasiado under el bar, no terminaba de generar beneficio y la multa y el cierre estaban al caer. Al final los dueños decidieron cerrar, y creo personalmente que hicieron bien. Eso no podía durar mucho más, en esta ciudad era algo imposible, era demasiado bueno para ser verdad, demasiado puro. El Lupita del Raval es el bar donde uno quiere estar, escuchar a media tarde Rowland S. Howard, y ¡luego ver en directo a The Intelligence a medio metro de tu cara! Si encuentras algo parecido por aquí, por favor avísame...

Luego, salto al Sidecar, ¿no?

Sí, más o menos, la fiesta era Lupita La Disco, y era un intento de llevar toda la filosofía y el rollito del bar a un club. No terminó de funcionar, más que nada porque era entre semana, ¡claro!

¿Y a continuación ya te centras en montar cosas en el Freedonia, sólo o acompañado, no?

Sí, sobre todo el primer año en Freedonia producia más conciertos, internacionales más que nada, pero como suele ser habitual los números no suelen salir. Ahora organizo, junto a mi colega Pablo, las fiestas Portamento una vez al mes. De vez en cuando también organizo jams de sintetizadores, que son muy divertidas...

 

¿Cómo ves Barcelona desde el punto de vista de un programador/promotor como tú?

Como programador bien, hay bastantes bandas y muy variadas. Es divertido confeccionar un puzzle musical cada mes. Como promotor pues ya es otra cosa bien distinta. Últimamente ya casi no organizo bolos internacionales por cuestiones económicas. He estado 6 años seguidos organizando conciertos de todo tipo, y difícilmente los números suelen salir. Ésta es una ciudad muy jodida para los conciertos en formato reducido, el público es escaso y muy conformista.

Volvamos a Fledermaus. ¿Cómo se presenta el futuro a corto y medio plazo? ¿Qué planes tienes?

Pues sinceramente, no pienso mucho en el futuro, simplemente voy haciendo, sin prisa, pero sin pausa. Si que estoy planeando un viaje a Berlín, donde tengo un contacto, y más adelante tengo previsto visitar Oviedo, Vigo y Madrid... pero está todo en el aire. Hay un objetivo muy bonito a medio o largo plazo que sería tocar en el Convenanza Festival, el festi que organiza Andrew Weatherall, ¡eh, ahí tengo que estar yo!

¿Y tus próximos pasos como programador/promotor?

Como programador en principio seguiré en Freedonia, ¡tengo muy buen curro! Y como promotor pues estoy metido con lo de Portamento. También tengo pensado retomar la fiesta de Lupita La Disco, que está más centrada en kraut, psych, post-punk, synth-wave... Y no descarto organizar cualquier cosa que me parezca interesante, ¡aunque midiendo muy bien todo, claro!

¿Cómo ves la escena electrónica de aquí en este 'raro' 2017?

Yo es que no soy mucho de escenas. Desde que estoy en Barcelona no he pertenecido a ninguna y he participado en todas. Pero no me gustan las escenas, creo que a veces se cierran, son como ghettos, sólo para amigos... Paso de esos rollos.

¿Qué estás escuchando en estos momentos, de dentro y de fuera?

Desde hace un par de años estoy muy metido con todo el rollo de Israel. Creo que se está haciendo allí lo más interesante, al menos para mí. Red Axes a la cabeza, ¡pero Autarkic me flipa! Moscoman, Khidja… Baris K de Turquía también es otro grande. También estoy muy atento a La Mverte de Francia, synth-wave clásico muy pistero y vacilón. Junto Club desde Glasgow, ¡muy buenos! Manfredas desde Lituania, genial también, tanto como dj y productor. Bronze desde San Francisco, que les monté un bolazo en Freedonia, me molan mucho...

De aquí me flipan Polígono Hindú Astral, Túnel de Valencia. Y de Barcelona, Paralelo, Todesfuge, Ciudad Lineal, Ciccone, Volta x Suite, Terminal…

Luciano Alvarez