David Puente

 

David Puente Infradjs, la música como forma de vida

"En este libro de edición artesanal se describen batallitas, cierto, pero también se tratan temas muy de la actualidad musical, como esa especulación tan característica de esta nueva fiebre por el vinilo que nos azota. Una visión muy particular de las relaciones que se establecen en la escena menos conocida de Barcelona, y cómo reflexionan sobre el mercado musical. Todo ello explicado por esos djs que han demostrado un amor por la música que va mucho más allá de la pura pose. Un homenaje a todos aquellos apasionados por la música que no dudan en mover parte de su inmensa colección de discos allí donde los llamen para pinchar” (David Puente).

 

Diggers, Infradjs y Otros Desubicados

 

La idea del libro-homenaje

“La idea del libro parte de un documental que teníamos en mente un amigo -Gonzalo Castillo- y yo. Una de las ideas que teníamos, surgida en uno de nuestros lunes creativos que dedicamos a hablar de nuestras cosas e ideas, era la de hacer un documental sobre aquellos djs que no habían dado el salto al circuito de clubs”. 

Y es que entre la cada vez más florida fauna de djs, selectores, pinchadiscos, o como guste denominar, David Puente quiere distinguir a aquellos djs que él califica de “entusiastas”, debido a su difícil encaje en el circuito de clubs (no tanto en el de festivales), que al no tener una residencia donde pinchar de forma habitual, se ven sumidos en una especie de ostracismo artístico que les impide tener más presencia visible en las cabinas, a pesar de las muchas cualidades que puedan tener, y del impagable material discográfico que atesoran. “Son djs que tienen una gran colección de discos, y que de alguna forma les gustaría compartir, pero a menudo no tienen más opciones que pinchar en locales de medio pelo. Son djs que no tienen un gran nombre, no son reconocibles por el público, y la gente no se ha hecho una idea de lo que se va a encontrar, de la música que el dj va a pinchar”. Eso hace que, al no tener un público que les sigue, cuando pinchan pueden pasar desapercibidos o incluso pueden resultar molestos para determinado tipo de público, ya que éste no acude con la intención de seguir sus evoluciones tras los platos en sitios donde no hay un interés especial por la figura del dj, ni mucha atención por su selección musical. “Es un poco lo que le pasa al dj de hotel. La gente que acude a la terraza de un hotel se encuentra la música, no la espera, no la va a buscar, y el dj no tiene protagonismo, es casi un personaje anónimo. Al fin y al cabo el fenómeno turístico que vive la ciudad de Barcelona hace que los hoteles tengan que cuidar ciertos aspectos que aportan un valor, como programar sesiones de djs”. 

Sesiones de djs que se nutren perfectamente de esos artistas y profesionales en la sombra, melómanos convertidos en selectores que, lamentablemente, no llegan a la actualmente privilegiada categoría de dj, con un nombre reconocible y consolidado en el circuito de clubs, que le permita vivir sólo de ello (algo bastante impensable para el infradj). 

 

Los pequeños grandes lastres del infradj

Uno de los lastres con los que suele tener que acarrear el infradj es la precariedad de muchos equipos en las cabinas donde acude a pinchar. “Si Barcelona quiere vivir del turismo no puede ser que las cabinas tengan sus equipos en tan malas condiciones técnicas para pinchar”. 

“Otro de los problemas que hacen que estos djs lo tengan aún más difícil es que tal vez muchos no se han sabido vender”. David se refiere a la comunicación sobre uno mismo, a la capacidad para autogestionarse y promocionarse en un ámbito tan competitivo como el de los djs de club. “Si no tienes un sello personal que te defina es más complicado saber comunicar acerca de ti, y venderte para que te contraten bolos. Ahora muchos utilizan Facebook para proyectarse y ser más reconocibles, pero el dj que no tiene un sello personal está más dificultado”. En tiempos de redes sociales y djs la mejor forma de llegar a tu público objetivo es comunicar siendo lo más fiel posible a uno mismo, acorde a tu personalidad musical, de ahí que no sea algo tan sencillo aunque esté al alcance de todos. 

Por todos es conocido el uso y abuso de las etiquetas musicales que ayudan a explicar, definir y clasificar la música (algo que es inherente al dj, algo que tal vez sea más complicado para el infradj, poseedor de discos inclasificables o de subgéneros de naturaleza poco conocida). “El público necesita etiquetas. Es verdad que a los periodistas nos dicen muchas veces que nos enzarzamos por las etiquetas, pero es algo que la música necesita para poder ser clasificada. De hecho, el libro habla mucho de eso, pone el foco en el abanico de etiquetas, conceptos que pueden parecer abstractos, pero que sirven a muchos de los infradjs para manejarse en este mundo".

Garage 442, Laut, Slow y Switch

 

El italodisco, la ETIQUETA

"Hay una etiqueta, género o subgénero, lo que prefieras, que para mí es capital: el italodisco. De hecho tiene su propio capitulo en el libro. Y es que estos infradjs juegan, se comunican e intercambian material discográfico a partir de todos esos conceptos o etiquetas que van apareciendo en el libro”. 

Algunos de los capítulos pueden resultar algo desconcertantes para algunos, "pero eso ya es en parte el objetivo del libro, que descoloca porque estoy hablando de gente que descoloca porque son djs que no tienen una línea definida: son inclasificables y no forman parte de lo que podríamos llamar una escena". 

 

El underground, lo subterráneo y los vinilos

Y es que los infradjs, como su denominación invita a pensar, estarían situados en el último escalafón de la cadena profesional del sector de los djs. "El infradj como definición sería lo auténtico, que se sale del marketing y que está incluso por debajo de lo underground. Lo que ocurre es que el libro se empezó a gestar hace unos tres años, y durante este tiempo hay algún infradj que aparece en el libro que ya no lo es tanto por cuanto ha dado un salto cualitativo en lo que a presencia en el circuito de clubs se refiere”. Al pedirle que mencione algunos infradjs, David prefiere mencionar a los que por alguna razón no han tenido cabida en el libro. "Uri Callejo, Jordi Telesketch… entre otros, son djs que están desubicados del circuito, lo que no ha sido impedimento para que sigan haciendo cosas, organizando fiestas y pinchando en ellas". 

Actualmente vivimos en tiempos en que lo digital está omnipresente, incluso en las cabinas de dj. Sin embargo, paradójicamente, parece ser que el vinilo ha vuelto a irrumpir con fuerza entre los djs y coleccionistas de discos: el vinilo, joya de la corona del infradj. "Hay una nueva ola de reedición de temas que nos ha vuelto a conectar con determinados estilos y artistas, lo que ha desembocado de nuevo en la 'enfermedad' de comprar y acumular discos en vinilo, la gran paradoja en tiempos donde reina lo digital”. 

En el libro también se tratan temas de actualidad musical, como la fiebre especulativa que invade sitios de compra-venta de discos online (cuyo paradigma es Discogs), debido a la revalorización del vinilo y a las continuas reediciones discográficas, entre otros factores. 

En la Ciudad Condal, en los últimos cinco años, han proliferado pequeños clubs que mantienen una programación estable de música electrónica de baile: Switch, Slow, Garaje 442, Laut… sitios donde los infradjs tienen mayores posibilidades de encaje, "aunque lógicamente quienes pinchan regularmente en estos sitios van teniendo un mayor recorrido", apunta David, lo que explica que al ampliar su bagaje en cabina trascenderían de lo que se conoce por infradj. Como decíamos al principio, no tiene una línea muy definida que le dé acceso o le facilite pinchar en bolos con cierta regularidad, aunque se trate de clubs reducidos o más minoritarios que otros con gran solera y larga trayectoria. "Un amigo del encargado de un club se ofrece para pinchar allí, ése sería en esencia el infradj". 

 

Flyers vs redes sociales

¿Qué queda de aquellos maravillosos años de flyers que anunciaban las fiestas y sesiones de djs en los clubs de baile, raves y festivales? "Hoy en día los clubkids se mueven por eventos en Facebook, no como antes por flyer, de ahí la importancia de que tu principal carta de presentación sea el número de seguidores que el dj pueda tener en sitios como Facebook”. Si bien hace veinte años los clubs se promocionaban, y por extensión promocionaban a sus djs residentes o invitados mediante los tradicionales flyers (muchos ya históricos), hoy en día hay que tener presencia en Facebook o plataformas de alcance similar. "La mejor carta de presentación para cualquier dj es la cantidad de seguidores que tiene en Facebook, mejor que cualquier sesión de música increíble que puedas colgar en Mixcloud o Soundcloud", señala David. "Si el infradj se ha abierto la cuenta en Facebook en los años 2017-2018, pues ya me dirás las posibilidades que tiene de que le llamen para ir a pinchar. Los djs hoy en día utilizan Facebook para promocionarse, y muchos lo hacen publicando fotos de ellos al llegar a una ciudad donde van a pinchar, cuando llegan al club, sus fechas de gira, carteles… todo eso es promoción para el dj, aunque ya sean conocidos. Pero para mí el dj es algo más (o lo era antes). De hecho, el libro básicamente lo que intenta plasmar es un reflejo de lo que fue el último dj analógico, el dj que hace las cosas como las hacían antes los djs, los de los años 90”. El autor ofrece retazos de aquel dj melómano y coleccionista, con un amplio bagaje convertido en su maleta de discos, ”lo que vendría a ser un retrato a brochazos de un tipo de dj que encaja en esta definición, aunque el libro tampoco pretenda ser una biblia”. 

Al tener una faceta de selector musical (o de infradj), David Puente hubiera podido sacar partido de su condición de redactor de clubbingspain.com, pero afirma que no lo ha hecho porque no se siente cómodo con ese doble rol. ”Aunque en ocasiones te pueden salir ofertas de bolos al estar metido en el tema, al ser de profesión periodista no puedo estar de juez y parte. O eres una cosa, o eres la otra". Por eso al autor del libro se le puede considerar infradj. Y hablando de profesiones, ”el infradj difícilmente puede ganarse la vida pinchando, suele tener un trabajo cualquiera que le permite compaginar una faceta con la otra, aunque es complicado combinar los horarios. Sin embargo hay infradjs que han hecho de su pasión, su profesión. Puedes localizar con frecuencia a algunos en las Galerías Olimpia, donde Tony Bruce Lee ha montado su tienda de discos (Rhythm), o Pol Etxebe, aka ‘Fari’, un vasco que decidió montar allí su tienda de vinilos (Vinilarium)”.

 

Jordi Telesketch / Uri Callejo

La música como forma de vida

En cuanto al término infradj, "en realidad salió de una broma privada de colegas entre Gonzalo y yo, que al principio hasta pensamos que habría quien se podría enfadar, pero ha sido justo lo contrario, hay gente que nos dice que se siente perfectamente identificada con el término. No es ni mucho menos una etiqueta canónica, aunque sí que intenta definir o perfilar un tipo de dj que me parece de lo más interesante. Lo malo es que, tal y como se le ha conocido hasta ahora, el infradj va a dejar de existir”.

Sobre esa posible desaparición del tipo de dj del que estamos hablando, David apunta que "la idea del documental que yo me imaginaba, que de alguna forma he intentado reflejar en el libro, era que el tono fuera crepuscular, en el sentido de los últimos días de un dj que, por lo que fuera, ha quedado desubicado y no forma parte del circuito de djs". De hecho esto coincide un poco con lo que muestra la parte final del documental Ciudadano Fernando Gallego (Nando Dixkontrol), personaje al que le cambian las circunstancias de su vida, pero aún así sigue ahí, enganchado a su colección de discos, que mira de reojo, y de la que sabe que no va a poder escapar”. 

Los infradjs hacen de la música su vida. “El infradj busca su sitio para pinchar, y suele improvisar sesiones muchos fines de semana que se alargan, ya sea en casa de alguien o donde sea que se hayan juntado para pinchar los discos de su colección". 

El infradj puede ser a su vez digger, lo que en el ámbito musical vendría a ser un explorador del universo musical siempre a la búsqueda de discos muy baratos, rarezas... "Se puede comprar hasta un disco poco reconocido en cd… El digger es un neologismo que se ha puesto de moda en el circuito musical que describe a aquella persona que no se conforma con lo que le ofrece la realidad, y que se dedica a escarbar en aquello que le interesa", llegando a profundizar de forma inusual en el conocimiento de dicha materia. Está en su naturaleza, el inconformismo musical guía sus pasos a la hora de descubrir música (en el caso de los infradjs), pero tal y como explica el autor del libro, "el digger puede ser coleccionista o no. Puede acumular discos, información... De hecho yo me considero también digger de los datos, la información… , el periodista tiene que serlo, pues tiene que escarbar en los datos para obtener la información que va acumulando". Llevado al ámbito musical adquiere una connotación bastante clara que define al infradj como un acumulador de discos. "El digger coge el hueso y no lo deja de roer hasta el final". 

David Puente, como periodista, hace gala de excelentes dotes de comunicación, que se ponen de relieve mientras un servidor le está haciendo preguntas. Hablando de su libro nos hace una revelación. “A algunos de los entrevistados en el libro les grabé la conversación sin que fueran conscientes de ello, por aquello de la espontaneidad. No todo el mundo tiene la capacidad para expresar lo que quiere comunicar, la mejor forma de conseguirlo a veces es que no sepan que les estás entrevistando mientras les haces las preguntas. Tal vez alguien habrá podido sentirse molesto por ello, pero al final se entiende que todo esto es una especie de homenaje a los infradjs". Sin duda que lo es.

La portada del libro es bastante llamativa. "Es la fotografía de una pieza artística, una especie de collage surrealista cuyo emplazamiento estaba en un solar que ya no existe". Descoloca, lo que viene a ser otra de las intenciones del libro, que incluye una serie de artículos y entrevistas a djs, además de alguna sorpresa en algún capítulo. 

Toni Rubies


David Puente es el autor del libro Diggers, Infradjs y Otros Desubicados, una obra autoeditada por el periodista badalonés. Se puede adquirir pidiéndoselo directamente por mail: puente.david@gmail.com.