Comando Suzie

 

Comando Suzie Un Hombre Solo

“Existen dos maneras autónomas y complementarias de acercarse a Comando Suzie: la musical y la lírica. Musicalmente, como él mismo reza en Selectores y Disc Jockeys (2007), todo tiene que estar dentro de una cierta oscuridad. Un ritmo sombrío (dark) y pegadizo (pop) donde las guitarras de Èric Palaudàries y las líneas de bajo de Demian Recio acompañan a la perfección las sabias y graves palabras de Raúl López. A nivel literario sus letras exploran con ironía lo cotidiano mediante el análisis de los entornos físicos y virtuales que configuran nuestro día a día, incluyendo sentimientos poco reputados como el exceso de ego, el drama o el deseo por lo ajeno. En definitiva, Comando Suzie no intenta agradar, y eso funciona en sus canciones como una virtud”. (David Armengol)

 

¿En qué momento se encuentra el Comando y el Comandante, justo después de haber sacado su 4º ‘álbum’ a la calle?

Creo que hemos grabado el mejor disco del Comando. Principios y Salidas es mi preferido junto a El Hombre Sentimental. El Comando está en un momento muy tranquilo. No es un momento eufórico, ni siquiera esperanzador, pero Comando Suzie ha llegado a un momento en el que, más que un proyecto que tiene que funcionar y conseguir salir del agujero, se ha convertido en algo que necesito hacer. Simplemente hago canciones por necesidad, porque tengo que hacerlas.

Con la actual banda estoy muy a gusto. Demian me acompaña desde el principio, parece que no está, pero está. Me transmite mucha tranquilidad y seguridad mientras compongo, y sobre todo en el escenario. La llegada de Èric Palaudàries como guitarrista ha sido una revolución en el grupo, sobre todo en los directos. Con Alberto me entiendo muy bien en el estudio, y es un lujo tenerlo de teclista/técnico. Los tres hacen realidad el sonido que tengo en mi cabeza. 

El Comandante bien, gracias.


 

¿La necesidad de hacer canciones las hace mejores o peores que si no la tuvieras? ¿Qué es para ti componer?

Pues no lo sé. Con el tiempo ha pasado de ser un pasatiempo, algo que enseñar a los demás a algo más "terapéutico" para mí. Supongo que eso las hace mejores. En cualquier caso es como si siempre estuviera haciendo la misma canción, o el mismo tipo de canción, hasta que haga una, para mí, "perfecta".

Componer es magia, o suerte, o casualidad, o que se yo, pero algo casi mágico. Sobre todo en mi caso que siempre utilizo los cuatro acordes de siempre, y no pienso "aquí quedaría bien tal acorde o tal armonía". Estás ahí delante del teclado, vas probando, y ves que empieza a salir algo chulo, y encuentras las frases adecuadas, y sonríes.


TE SORPRENDE

¿Qué tiene más valor terapeútico para ti, la letra o la música? ¿Qué te cuesta más hacer?

Las letras me cuestan menos porque soy muy bruto, y a veces descarnado. No le doy muchas vueltas, vomito lo primero que se me ocurre. Esto tiene algo de terapéutico, entre otras cosas porque te quedas muy a gusto, pero igual sería más terapéutico darle algunas vueltas más, pensarlas un poco más antes de grabarlas. Tal vez en el próximo disco le doy más vueltas, sobre todo a las de temática sentimental, aunque pierdan “chispa”. No sé. Con las letras de pepinos y museos no hay que tener tanto cuidado.

Tengo dos maneras de hacer canciones. La primera es hacer la música y luego añadir la letra. Ésa es la más “difícil” porque siempre utilizo la misma progresión de acordes, y acabo repitiéndome. Luego tengo otra manera que es ir haciendo letra y música a la vez, en mi cabeza, cuando voy en moto, por ejemplo, y luego al llegar a casa ya busco los acordes, y monto la canción. Ésa es la forma más fácil y divertida. También va a rachas. Y también hay canciones que salen de un ruido o de un sonido de sinte o de un ritmo, depende.


29M

¿Cómo ves Principios y Salidas ahora que ya está en la calle? ¿Qué opinas de tu 4º disco, objetivamente y subjetivamente?

No pienso mucho en Principios y Salidas, ya estoy pensando en lo próximo, en hacer un álbum largo, con nuevos sonidos, nuevas máquinas. Estoy contento con PyS porque suena tal y como yo quería que sonara, y porque no hay mucha diferencia entre las maquetas y el resultado final. Es como el primer disco, pero con un sonido más decente. Pero ya lo veo muy antiguo, porque entre que lo compuse, lo grabamos y salió, pasaron casi dos años.

¿Qué pasó hace casi dos años para que empezaras con la Operación Principios y Salidas?

No tiene que pasar nada para que empiece a pensar en grabar un nuevo disco. Cuando termino un disco ya estoy pensando en el siguiente, y da igual si estoy en una etapa desastrosa o en un período más tranquilo. Lo único que tenía claro con Principios y Salidas es que sería un mini lp en vinilo, entre otras cosas porque es un formato que no había hecho aún. Y que lo grabaría yo solo, me refiero a la producción y los arreglos, como en el primer disco. 


VULVA

¿Por qué has vuelto a la autoproducción después de dos largos producidos por alguien “ajeno” al Comando?

Los últimos dos largos, El Hombre Sentimental e Hipermejores fueron grabados, mezclados, arreglados y masterizados por Jaume García Ferrer, que también grabó guitarras, bajos, theremines, panderetas, xilófonos, etc., y programó, y reprogramó, un montón de pistas. Yo era muy fan de Fang, y para mí fue un honor que trabajara conmigo. Entre otras cosas porque consiguió que mis canciones sonaran como un disco “de verdad” y no como una maqueta. Reconozco que el sonido lo-fi y amateur de Pobres Chavales tiene su encanto (han dicho que es minimal electro o minimal wave, pero para mí es "no tengo ni puta idea"), pero seguro que al tercer disco la cosa ya no hubiera tenido gracia, por lo menos para mí. Los dos discos producidos por Jaume suenan de lujo. Estoy especialmente contento con El Hombre Sentimental porque la grabación fue súper rápida, conectamos enseguida y nos entendimos muy bien en todo momento. Hipermejores fue un poco más complicado porque llegué al estudio con las ideas muy poco claras, y en ningún momento fui capaz de explicar a Jaume como quería que sonara el asunto. Creo que al final algunas canciones no nos convencían del todo a ninguno de los dos, pero las dejamos así porque estábamos cansados de darles vueltas. En cualquier caso el sonido de Hipermejores me parece espectacular, y tiene algunas de las mejores canciones del Comando, como Destructores o Cuatro Cajas, y alguna joya escondida como Burbujas

Con Principios y Salidas, aparte de que me apetecía cambiar la forma de trabajar y de volver a ser más autosuficiente, quise recuperar la simplicidad y el “minimalismo” de Pobres Chavales. Canciones con pocas pistas y los arreglos justos, nada de instrumentos virtuales, que todo saliera de los sintes que tenía en casa. Quería que todo sonara tal y como me lo imaginaba en mi cabeza, que la única diferencia con las maquetas previas fuera sólo la calidad de sonido. Y la única manera de conseguirlo era prescindiendo de la figura del productor/arreglista. Así que me pasé meses y meses en el estudio de Alberto Mezquiriz, que, con una paciencia de santo, iba subiendo y bajando faders, y retorciendo botones mientras yo le decía "más alto, más bajo, más grave, más agudo, ni se te ocurra cambiar esa caja... ". Por supuesto me dejé aconsejar, y tuve en cuenta las sugerencias de Demian, Alberto, Èric y de Santi Capote, que masterizó el disco, pero esta vez tenía una idea muy clara de cómo quería que sonara todo. 


 

Yo me sigo quedando con Pobres Chavales, para mí es el mejor, y no por ser el primero. ¿Cómo pudiste hacer un disco como ése tú sólo en casa?

Pobres Chavales tiene algunas de las canciones más conocidas del Comando, la mayoría las seguimos tocando 10 años después. Contiene el homenaje a los miembros de Tarántula, y un montón de bromas privadas y referencias a mis amigos. En 2006 ya se podían grabar discos muy decentes (incluso profesionales) en estudios caseros, el problema era que yo no tenía muchos medios y muy poca idea del asunto técnico. Demian Recio y otros amigos me echaron una mano. Demian grabó coros, algún bajo, y me animó a utilizar todo lo que teníamos por casa para grabar percusiones. Latas de cerveza golpeadas con un tenedor, un bote con cuscús, maracas de juguete, panderetas de plástico. Luego me dio unas nociones básicas para la mezcla, y me dijo "sobre todo que no sature, que esa luz no se ponga roja". Pobres Chavales se grabó echándole mucho morro e imaginación, fue como un juego de ensayo y error. Lo hice con un equipo bastante rudimentario, un viejo Mac G4, un Cubase pirata que petaba cada dos por tres, y el Reason. No tenía monitores, el ordenador estaba conectado al un equipo hi-fi casero. Grabé y mezclé el disco con el loudness y el bass del amplificador a tope. A mí me sonaba todo con mucho cuerpo, pero luego, cuando lo llevé a masterizar, me dijeron que estaba todo completamente plano, y tuvieron que engordar el sonido. Hicieron un milagro.

Las voces se grabaron con un Shure SM58, y casi todo son primeras tomas que grabé sentado en una silla con el micro en la mano. La mayoría de los sonidos salen de un Korg Triton Le y un microKorg. Las percusiones son del Reason y de un Akai S3000XL, pero vamos, que no tenía mucha idea de los botones que tocaba, iba probando hasta que sonaba más o menos decente. El secreto era no utilizar muchas pistas para luego no complicarme en las mezclas, por lo que el sonido minimal no era algo buscado, era porque no sabía hacer otra cosa. En Rumanía Mon Amour el arpegiador del microKorg no está sincronizado con el ordenador, lo ajusté "de oído", y lo grabé directamente. También sampleé muchos cds que tenía por casa. En la canción Pobres Chavales utilicé un trozo del Condemnation de Depeche Mode para la percusión, y un sonido de Einstürzende Neubauten. 1996 contiene samples de Fields Of The Nephilim. Era todo como un juego.

Técnicamente Pobres Chavales es un disco muy amateur y muy chapucero, pero igual ésa es su gracia y su encanto. Lo mío es juntar acordes, construir canciones y hacer letras, no grabar ni mezclar. Cuando en los siguientes discos me decían cosas como "hay que trabajar ese bombo" o "hay que cambiar ese charles", eran cosas que no me interesaban y se las dejaba a otros.


LA CARGA

¿Por qué crees que “la escena” no ha tratado bien al Comando? ¿Te ha afectado? ¿Te afecta?

Eso suena un poco a "el profe me tiene manía". ¿A qué escena te refieres? ¿A la “escena indie”, a la “escena underground de Barcelona”, a la “escena electrónica”, a la “escena oscura”? Supongo que te refieres a tener más o menos repercusión en los medios. Creo que hay dos razones importantes. La primera es que yo nunca me he tomado mi "carrera" musical completamente en serio, nunca he ido a por todas. Siempre me lo he tomado como una afición. Así que todavía puedo dar gracias de que el Comando haya durado 10 años. Creo que para obtener resultados primero hay que sembrar, y yo no sólo no he sembrado mucho sino que en muchas ocasiones he quemado mis propios campos. Con una actitud en plan "un paso para adelante y dos para atrás", o tomármelo todo en plan "no, si yo pasaba por aquí, si esto es una broma“, con el tiempo me he dado cuenta que no tenía mucho sentido. Supongo que, sobre todo al principio, era falta de confianza. Reconozco que tengo bastante facilidad para escribir canciones, pero me cuesta mucho esfuerzo, tiempo y dinero grabarlas para que suenen como me gusta. Luego te das cuenta que has montado una banda para directo, y que hay ahí tres o cuatro personas ayudándote por amor al arte, invirtiendo su tiempo y cobrando nada o muy poco. Así que no es ninguna broma.

Luego también hay que saber quién eres, qué haces y dónde estás. Yo nunca he llamado personalmente a ningún medio, ni he ofrecido mis discos a ninguna discográfica. Punch Records, Autoreverse, Disques de Lapin, La Nébuleuse Pourpre y Nøvak acudieron a mí porque eran fans o amigos, o las dos cosas.

Para salir en los medios y tocar en festivales, a no ser que seas un genio o hagas algo muy rompedor, tienes que estar en un sello más o menos establecido o respetado, o tener muy buenos contactos. Ir por libre es muy duro y requiere mucho tiempo y esfuerzo. Nadie va a venir a llamar a tu puerta. Las radios, revistas y webs reciben toneladas de discos promocionales, y no es lo mismo que les llegue un paquete con discos de Elefant, El Genio Equivocado o Subterfuge que Nøvak les envíe el nuevo disco de Comando Suzie. Cuando editaba los discos en Autoreverse, el Comando aparecía en Radio 3, Rockdelux, Jenesaispop o El País porque la jefa del sello era periodista, conocía personalmente a gente de los medios o incluso colaboraba en alguno de ellos. Supongo que eso hacía que mirasen al Comando con más cariño. Creo que dependiendo en que sello estés, tienes una entrevista o una reseña asegurada en muchas publicaciones, y es más fácil que te llamen para tocar. Nøvak es un sello nuevo, desconocido, arriesgado, y no de los más "simpáticos", así que es normal que cueste más que "la escena" te trate de la manera que sea.

De todas formas no me imagino a Comando Suzie en otro tipo de sello, por lo menos en este país. Siempre he estado un poco en tierra de nadie. Demasiado oscuro para unos, demasiado pop para otros, demasiado frívolo, demasiado lo que sea. El Comando va un poco por libre, ahí a la deriva. Cuando tenemos suerte nos sacan del "agujero dark" y nos invitan a tocar en el Bis Festival o en el Cicle Indiscret, y te das cuenta que puedes gustar a gente nueva.

¿Me afecta? Mmm, no demasiado porque siempre voy a seguir haciendo canciones y grabándolas. Me gustaría poder tocar más fuera de Barcelona, me gustaría que reseñaran mi último disco en más sitios, porque nos ha costado mucho grabarlo y es uno de los mejores que hemos hecho. Lo que me molesta es que me escriban y me digan que les encanta mi música y mi disco, que les flipa y que luego me digan que si pago xxx euros "me lo mueven".  Es complicado, sobre todo si no estás en esto al 100%. Puede que también influya el marketing, la forma de promocionarte, la suerte, las fases de la luna o yo que sé. También igual al final es que simplemente "no mola" a más gente, y ya está.


 

Hablo como simple peatón musical: ¿no crees que la independencia patria actual (y no tan actual), ésa que incluye sellos, radios, revistas, salas, festivales, tvs..., es el nuevo mainstream, los nuevos 40 Principales (nunca mejor dicho, serán unos 40, más o menos), que está jodiendo con saña al underground de verdad, ése que hace que la música avance hacia algún sitio? ¿Por qué estamos hablando de música, no?

Buff, es algo que me preocupa muy poco, no me preocupa nada. Eso del mainstream, del underground, del indie, de las escenas me da bastante igual. Si algo me gusta y me emociona, me da igual si llena estadios o si toca para 30 personas en un bar. Y me da igual si graba en su casa con un cuatro pistas y cuatro cacharros o si lo produce Brian Eno. En eso que llaman undeground hay cosas muy chulas y otras que no me dicen nada y me aburren, y lo mismo me pasa con artistas que llenan estadios o son cabezas de cartel en todos los festivales. No me importa si alguien o algo se está cargando a alguien o algo. Ni me paro a analizarlo. Los festivales, radios, salas, revistas, etc. son música, pero también son negocios, trabaja gente, están llenos de publicidad. ¿Qué quieres, una carpa de neo-folk/ industrial en el Primavera? Bueno, no lo descartes. En la letra pequeña de los festivales hay un montón de bandas superinteresantes que seguramente no podrías ver de otra manera. Igual ya no podemos disfrutar "en condiciones" a alguna gran banda que sólo toca en festivales, pero bueno, ¿de verdad crees que eso que llaman underground está tan mal y no avanza? No sé que quieres decir con "underground de verdad". La música avanza gracias a todo el que hace cosas interesantes, y da igual si toca en mil festivales con el logo de Ray-Ban detrás o en un bar del Raval. ¡Pero si Barcelona (que es de lo que puedo hablar) parece Berlin! Hay unos cuantos colectivos y asociaciones programando cosas interesantes. Muchos fines de semana he tenido que escoger entre dos o tres conciertos interesantes, ¡cada semana hay algo! De pop, de punk, de electrónica, de industrial, de música experimental, mini festivales, vermuts con conciertos, conciertos al medio día, por la tarde, por la noche, de madrugada. ¡Pero si es un estrés! Afortunadamente hay más música y más gente haciendo música que nunca. No sé, creo que a los que llamas "underground de verdad" les gusta ser "underground de verdad".


FOTOS

Entonces seguiremos subsistiendo en una escena que sólo funciona por amor al arte. Habrá que asumirlo, ¿no? Y no es resignación, es la cruda realidad, y hablo con cierto conocimiento de causa. ¿Cómo ves el futuro próximo del Comando?

Es que creo que estamos hablando desde dos puntos de vista diferentes, de dos proyectos diferentes, el tuyo y el mío. No me interesa pertenecer a ninguna escena en concreto, ni luchar por ninguna escena. Me interesa hacer cada vez mejores canciones, mejores discos y tener un poco más de repercusión. Pero entiendo que a ti (o a quien sea) te interese mover algo en esta ciudad, algo diferente a lo que ofrecen los demás. Tampoco creo que haya que resignarse y tirar la toalla, ni enfadarse, ni decir "que asco de gente, que no tienen buen gusto y no saben apreciar todo esto que les ofrezco". Igual es que no se lo estás ofreciendo de la manera adecuada. Si tienes un objetivo, y no obtienes los resultados que quieres, hay que seguir trabajando y ver en que estás fallando o ver cómo podrías llegar a la gente de otra manera. Y eso no se consigue en cuatro días. Todo esto también me lo podría aplicar a mí.

¿El futuro próximo del Comando? Pues tampoco es que tenga grandes planes, pero lo veo muy bien, porque ahora viene la etapa que más me gusta, preparar un nuevo disco largo. Escribir 10 o 12 canciones, si puede ser las mejores que haya hecho nunca. Pensar cómo, dónde y con quién voy a grabarlas, imaginarme la portada del disco, etc. etc. Ir mostrando todo el proceso por las redes sociales para que los amigos me den likes. Y cuando salga el disco hacer unos conciertos, si puede ser alguno más fuera de Barcelona. También me apetece mucho hacer más conciertos en plan íntimo, guitarra, Casio y voz, como el que hicimos en el Freedonia.

¿Cómo te imaginas que será ese nuevo disco largo? ¿Cómo te gustaría que fuera?

El próximo disco será la segunda parte de El Hombre Sentimental, y serán todo canciones de amor, desamor, enamoramientos, desenamoramientos, encuentros, desencuentros, todo ese rollo. Ya tengo pensado el título, y sé más menos como quiero que sea la portada. Así que teniendo el concepto, el título y la portada en mi cabeza, supongo que todo irá más o menos rápido. Suele ser así, vamos. Ya tengo cinco canciones, en cuanto tenga otras cinco empezaré a grabarlo. Quiero que las letras y las historias sean muy potentes y contundentes. Supongo que será más electrónico que El Hombre Sentimental, y que casi todo serán medios tiempos. Pero no sé cómo acabará sonando, ya lo iré viendo a medida que lo grabo.


 

Para los fans completistas, ¿qué equipo estás usando para componer y grabar las maquetas de tu futuro largo?

En la etapa de Hipermejores llegué a tener hasta 14 sintetizadores y varias cajas de ritmos, pero al final me di cuenta de que no era capaz de aprovechar tanta máquina, ni de aprender a usarlas bien. Ahora he decidido reducir y simplificar todo. Acabo de comprar una Electribe de las nuevas que me va muy bien para componer y hacer ritmos rápidamente, sin depender tanto del ordenador.  En el próximo disco voy a utilizar la Electribe junto con el Akai MPC 1000 para los ritmos, y de sintetizadores me he quedado con el Moog Sub37 (que es una bestia muy divertida), el Korg Poly 800 y el Korg MS10. Los pianos y órganos los saco del Nord Electro 3, que es el teclado con el que empiezo a componer todas las canciones. Aparte del Moog y la Electribe, llevo muchos años usando el mismo equipo. Los monitores son unos Dynaudio BM5A que compré hace 16 años. La tarjeta de sonido es una Fireface 800 que compré hace unos 10 años, y es sólida como una roca. Lo programo y lo grabo todo con Logic 9 en un viejo iMac que compré en 2007. Aguanta todo, es muy estable, y parece que no se va a romper nunca (toco madera). En casa grabo las voces con un micro Se 2200T, aunque no sé si, como suelo hacer siempre, grabaré las voces definitivas en otro sitio. He tenido mis etapas de comprar y vender como un loco, y de acumular cacharros, pero ahora me apetece centrarme en tres o cuatro máquinas y aprender a usarlas bien. Llevo manejando sintetizadores desde 1989, y no te creas que tengo mucha idea. Siempre lo he hecho todo por intuición, fiándome de mi oído. Igual es que siempre me ha interesado más componer canciones, buscar melodías, y últimamente escribir letras, que preocuparme por frecuencias, formas de onda, etc.

¿Raúl López y el Comandante son ya sólo uno?

¡Jaja, qué va! Y mira que tengo amigos que cuando me han visto un poco hecho polvo me han dicho "¡venga que eres el Comandante!". Pero para nada. En el día a día soy muy tímido, tengo pánico a hablar en público y serias dificultades para integrarme en un grupo de gente que no conozco. En cambio no tengo problema para salir a cantar delante de 30 o de 300 personas (creo que es más complicado lo primero). Es más, es algo que disfruto, con lo que me siento cómodo, y que me encanta hacer. No creo que sea sólo por el rollo de las gafas de sol (que más que una protección es un homenaje a mucha gente que admiro), o por estar, de alguna manera, actuando. Supongo que es por estar haciendo algo que controlo, que domino y que me sale con facilidad y naturalidad. Luego pasa que he terminado conociendo a gente que venía a los conciertos que me han dicho que pensaban que era un tipo distante, duro, e incluso un poco chulo, pero soy un trozo de pan, jaja. Igual en los discos, y en las canciones, utilizo "el personaje" para explicar las cosas, y decirlas de una manera muy directa. Creo que no sería capaz de hacerlo de otra manera.


G.G.

¿Qué balance haces de estos 27 años de carrera musical hasta el momento? ¿De qué te arrepientes? ¿Qué ha sido lo mejor?

Más que una "carrera" ha sido una parte más de mi vida, igual de las más importantes. En cuanto pude intenté hacer canciones, primero en todos los grupos en los que he estado, y luego con el Comando. Igual me arrepiento de no haber confiado más en mí mismo, y de haber dedicado más tiempo a un "trabajo normal", que me daba seguridad y estabilidad, que a la música. En cualquier caso, la música y todos los proyectos que he tenido, aunque fueran pequeños, me han ayudado a sobrellevar mejor el día a día, a estar entretenido e ilusionado, y superar las malas rachas. Lo mejor de todos estos años ha sido poder tocar en sitios y visitar ciudades a las que seguramente nunca hubiera ido, y por supuesto toda le gente que he conocido por el camino: músicos, sellos, seguidores, etc.

¿Qué opinas de la actual formación del Comando?

La actual formación es la más estable y la mejor que he tenido nunca. Con la llegada de Eva a los coros el Comando ha recuperado ese lado femenino que tuvo en un principio, y que nunca debió perder. Es una banda que funciona muy bien con el repertorio actual. El problema es que cada vez es más complicado coordinar ensayos, ampliar repertorio es muy caro, y difícil salir fuera de Barcelona sin perder dinero. Todos son muy buenos músicos y tienen sus propios proyectos, así que no sé cuánto aguantarán tocando por amor al arte y por unos aplausos.


VENDES HUMO

Dime algún músico que te haya decepcionado con el paso del tiempo, y otro que haya sido justo lo contrario.

Me ha decepcionado mucho David Bowie porque pensaba que no iba a morir nunca. Estoy tan decepcionado que aún no he escuchado su último disco.

Los Ganglios son un grupo del que no me gustaba ni su nombre. Al final me ganaron con sus baladas y medios tiempos. Me parecen realmente brillantes. Me encantaría colaborar con ellos.

Recomienda algunas grabaciones, que te gusten especialmente, a nuestros queridos presuntos lectores para que se vayan ilustrando...

Buff qué dificil. Recomendaría de todo corazón Nancy & Lee de Nancy Sinatra y Lee Hazlewood, que es uno de mis discos preferidos de todos los tiempos.

Historie de Melody Nelson de Serge Gainsbourg es una obra maestra, y hace poco redescubrí  L'Homme à Tête de Chou, un disco de Gainsbourg que me había pasado desapercibido durante muchos años, y que últimamente escucho casi a diario.

El último disco de Doble Pletina, Así es Como Escapó, me parece una maravilla, como todo lo que hacen. Son mi grupo preferido de la actualidad. Un pop precioso y elegante con unas letras buenísimas. Lo que yo llevo años intentando explicar con tres discos ellos lo han hecho con una sola canción que se llama Electrobolero.

Adoro todo lo que hace Garikoitz Gamarra, ya sea con Ornamento y Delito o como G.G.Quintanilla. Y nunca me cansaré de reivindicar a Ô Paradis, el proyecto de Demian Recio, uno de los artistas más infravalorados de este país.

Luciano Alvarez