Ciudad Lineal / Foto  Marina de Luis

 

Ciudad Lineal Óxido y Acero

Ciudad Lineal, desde 2012, siempre ha sido un trío. HMH para su primera obra, la cinta de cassette Ciudad Lineal (2013), y MHM para El Nuevo Hombre, la segunda, esta vez en formato lp de vinilo. Está claro que el producto sigue inmaculado pese al cambio de género de los factores. Incluso diría más, ha precipitado la solidificación del concepto a seguir, cada vez más atractívamente frío.

 

Habían ganas de hablar con ellos, y las respuestas no han hecho más que confirmar lo que ya teníamos en mente, continente + contenido = futuro.

Si es verdad que existe un nueva ola oscura en estos momentos, creo que Ciudad Lineal es el grupo más trabajado, más redondo, más coherente y con más actitud de los que la forman. ¿Existe esa resurrección oscura en el pop de aquí? ¿Ciudad Lineal es algo más que un pasatiempo, no?

No sabemos si existe una resurrección oscura como tal, pero sí que hay cierto interés por un tipo de música que explora rincones ocultos del ser humano.

Nuestra idea nunca ha sido que Ciudad Lineal fuese un pasatiempo, ni un negocio, simplemente es una necesidad de expresión, y una interpretación de la sociedad contemporánea, que hemos decidido hacer juntos, entre amigos.

¿Por qué el nombre? ¿Por qué el blanco y negro? ¿Por qué un trío? ¿Por qué no hay guitarras?

El nombre de la banda viene de una planificación urbanística en cuadrícula, a modo de ciudad-jardín, que se encuentra en Madrid. Esta ordenación artificial de la vida urbana nos atrae como reflejo de la necesidad de catalogación que se vive en nuestra era.

Sentimos inclinación hacia el blanco y negro porque de una forma u otra tiene un tono nostálgico, vinculado a vanguardias como el futurismo o el dadaísmo, y a medios analógicos. Sin embargo, estamos abiertos a otras posibilidades de expresión que el color puede otorgar. Nuestro álbum tiene un color azul vivo que emula un cianotipo, y en el ensayo audiovisual que se está construyendo, el color es utilizado como medio expresivo.

En un principio el proyecto estaba formado por bajo y batería electrónica, con un fuerte interés por la coldwave y la minimal wave, y al pensar sobre la necesidad de algo más melódico el teclado era lo que tenía más sentido. Éste da una sonoridad tan completa y diferente, en la tradición de esos estilos musicales, que nunca se planteó una guitarra como posibilidad. 

¿Quién escribe las letras? En este país los grupos flojean casi siempre por el mismo flanco, las letras, pero las vuestras intentan ir más allá, y eso es elogiable.

Víctor es el responsable de escribir las letras. Desde un principio nos planteamos cantar en castellano por naturalidad y opción estética. A través de conceptos sociales y políticos se intenta recrear situaciones que incluso hoy en día experimentamos. Las imágenes suelen ser cercanas al enfrentamiento entre el hombre y la máquina, o el hombre y la sociedad post-industrial. Escritos como los de Marinetti o George Orwell siempre han sido una gran influencia para el concepto de la banda. 

Ciudad Lineal / Fotos  Marina de Luis

Sólo os he visto una vez en directo, y la verdad, dáis la talla. ¿Mucho ensayo o componéis en el local los tres juntos, y eso se nota?

Sí, componemos juntos y regularmente, dentro de lo que se puede. Tenemos épocas de más esfuerzo por buscar un directo potente, pulir canciones y estructurar el set, y otras en que nos centramos en la composición y búsqueda de nuevas sonoridades.

¿Qué tal vuestra experiencia discográfica hasta estos momentos? ¿Cuesta tanto vender como dicen?

Hasta el momento hemos editado con dos personas cercanas. RØAM sacó las dos ediciones de nuestro cassette, y La Vida Es Un Mus nuestro lp. En ambos casos son sellos llevados por una sola persona, y nunca hemos firmado ningún contrato. Siempre nuestros acuerdos han sido de palabra, y hemos estado satisfechos con este trato.

La cinta está agotada, y en la gira vendimos casi todos nuestros lps, pero tampoco sabemos decir si cuesta vender o no porque hemos hecho tiradas relativamente cortas, y no nos consideramos parte de la industria musical.

¿Y lo de la gira europea? ¿Tan fácil es montar una para un grupo de aquí?

Nos movemos en un circuito DIY en el que la ayuda mutua es clave para el funcionamiento de la escena. La verdad es que existe una red sólida de apoyo a las bandas en la que ya teníamos algunos amigos que organizan conciertos regularmente en otras ciudades europeas. A partir de estos conciertos confirmados, nos dedicamos a escribir a otros lugares o personas afines a nuestras ideas y planteamientos.

Para nosotros fue nuestra primera gira así que también nos ayudaron mucho otras bandas  amigas de Barcelona que ya habían girado anteriormente, como Belgrado, ·Y· o Las Otras.

¿Completaréis el proyecto de los nueve vídeos de El Nuevo Hombre? Lo digo porque es un trabajo enorme, y aún faltan siete.

Sí, su estreno está planteado para septiembre. Es un proyecto muy ambicioso en el que está inmiscuido un gran amigo y colaborador de la banda: Renzo Narváez. Víctor y Renzo fueron juntos a la Escuela de Cine, y este proyecto será la cristalización del trabajo de un año. La idea es poner imágenes a cada canción, reflexionando sobre el contenido de las letras y la cadencia de la música, a modo de ensayo visual.

Es un complemento del disco, las imágenes están totalmente vinculadas a las ideas que El Nuevo Hombre plantea, y los vídeos evolucionan en su tratamiento a partir del cambio de registro que plantea la cara B con respecto a la cara A.

Como realizadores, a Víctor y a Renzo les interesaban influencias distintas que pudieran reflejar en imágenes la idea del disco como totalidad: desde el constructivismo hasta los documentales de Godfrey Reggio.

¿El fanzine Doctrina es vuestro? ¿Es otro apéndice del grupo?

No, es un proyecto personal de Víctor con Marina de Luis, una fotógrafa que también ha colaborado con nosotros en diversas ocasiones. Pero sí tiene raíz en la construcción del lp, ya que surge de ideas y textos que alguna vez fueron pensados como letras para Ciudad Lineal.

Éstos están acompañados de fotografías de Marina, trasladando a lo editorial algunas ideas que subyacen en la banda. Conserva el espíritu de la autoedición, y es el primero de una serie de fanzines que Víctor editará periódicamente ayudándose de otros colaboradores.

¿Qué música soléis escuchar?

La verdad es que somos bastante abiertos en la música que escuchamos, aunque las influencias de la banda sean bastante específicas. En sus momentos incipientes Ciudad Lineal tenía como referencias máximas a Aviador Dro, Décima Víctima y Kraftwerk, entre otros. Sin embargo, cada uno ha ido explorando otros horizontes. Nina cantaba en una banda de anarcopunk, Susana está tocando en una banda de punk-rock y Víctor está iniciando un proyecto surf

¿Leéis más que la media de nosotros, o no váis de intelectuales?

Entre nosotras creemos que Víctor probablemente sí lee más que la media general, aunque no lo quiera admitir. A la vez pensamos que esta fascinación literaria le ha ayudado a tener cierta sensibilidad a la hora de escribir. Con respecto a los intereses de las demás, Susana conoce sobre el mundo de las plantas, los macramés y los remedios naturales, y a Nina le interesa la Historia del Arte, la fotografía analógica y los tejidos de mandalas (ojos de dios). Siempre tratamos de compartir nuestros intereses y apoyarnos mutuamente.

Ya he visto que empiezan los proyectos paralelos individuales. ¿Por ahora sólo Acción Diplomática, o hay alguno más?

Individuales como tal sólo está Acción Diplomática. Es un proyecto más introspectivo, con un interés rítmico diferente a Ciudad Lineal. Hasta ahora AD sólo ha tocado una vez, y tiene planes de editar una cinta próximamente.

Ciudad Lineal / Foto  Marina de Luis

Ciudad Lineal / Foto  Marina de Luis

¿Por qué hubo ese primer cambio de formación? ¿Ahora sóis lo que pensáis que tiene que ser Ciudad Lineal de verdad?

El cambio procede de la decisión de Néstor, nuestro primer batería, de concentrarse más en su proyecto profesional. Es un tatuador muy talentoso. Ante esta situación decidimos proponer a Nina, que desde un primer momento conocía y apoyaba la banda, unirse con la intención de interpretar dos conciertos ya cerrados.

Con el paso del tiempo la formación se solidifica, y ella entra a formar parte de la banda de manera definitiva. Ciudad Lineal va evolucionando en muchos ámbitos, y ahora mismo es lo que es, pero no nos cerramos a seguir creciendo. No sabemos qué nos deparará el futuro.

¿Ya estáis grabando nuevo material?

Tenemos un par de canciones nuevas, y la intención es seguir componiendo para una futura referencia. En ellas hemos decidido explorar nuevos territorios, tanto en las estructuras como en el sonido, dando en algunos casos mayor peso a los instrumentos que al discurso vocal.

¿Siendo La Vida Es Un Mus un sello afincado en Londres (o eso parece), ¿por qué no se incluyó Londres en la gira europea?

Al ser nuestra primera gira decidimos minimizar los gastos. Nina es de Venezuela, y dada la situación actual debe pedir un visado especial para visitar el Reino Unido. Nos apetecería mucho tocar tanto en Londres como en otras ciudades de Inglaterra, ya que allí se encuentran las raíces de muchos sonidos que nos interesan. En un futuro cercano esperamos poder tocar allí.

¿Qué era de vuestras vidas musicales antes de Ciudad Lineal?

Como hemos dicho antes, Nina cantaba en una banda de punk. Víctor también cantaba en un grupo de garage-rock, y Susana y Nina ya habían tocado juntas en un proyecto que al final no se materializó.

Consideramos que siempre hemos tenido inquietudes musicales, solemos ir a conciertos con frecuencia, y confiamos en que nuestras vidas siempre van a estar ligadas de un modo u otro a la música.

¿Hay futuro?

El futuro es incierto, pero inevitable.

Luciano Alvarez

 

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