02 Ciberia

Carlos Ordóñez

 

Carlos Ordóñez  / Prozack

Músico, compositor y dj. Ha sido una de las figuras más destacadas de la música electrónica independiente de mediados de los noventa y principios de los dos mil en España. Siempre desde el lado más rebelde e inconformista ha estado detrás de múltiples proyectos, como Prozack (techno primitivo, denso y oscuro), Gauss (minimal), Radio (electrónica ensoñadora y colorista, junto a Mario y DJ Cocó Ciëlo, componentes ambos del madrileño grupo pop Silvania), Discodé (acid disko, junto al madrileño HD Substance), Grado 33 (punk y tecnopop desde Vigo)... y ha dejado una docena de discos propios, colaboraciones con otros artistas de la época, apariciones en infinidad de recopilatorios..., la gran mayoría publicados por el madrileño sello independiente Elefant Records, uno de los pilares fundamentales de la música indie española desde finales de los años ochenta.


¿Qué hacías en 1995?

Llevaba varios años experimentando con sonidos y realizando montones de maquetas.  Primeramente con guitarra eléctrica, pedales y caja de ritmos.  Ya desde el 93 con sintes y cajas de ritmos analógicas, que comencé a adquirir compulsivamente.  En 1995 una maqueta mía (como Prozack) llega a la final del concurso de maquetas de la revista Rock De Lux. Justo a mediados de los 90 se puso muy de moda en España, todo lo relacionado con el techno, la música electrónica y el dance.  Hubo una eclosión.  Las revistas musicales, los sellos discográficos, los incipientes festivales, las salas de conciertos... todo el mundo tenía el ojo puesto en todo aquello que englobaba el dance.  Inmediatamente después fiché con Elefant Records, el famoso sello independiente de pop, que se atrevía a crear un subsello de baile y electrónica.  De repente me convertí en una de las sensaciones del momento. Despegaba así una prometedora carrera musical que duraría unos 8 ó 9 años, y que bajo diferentes proyectos relacionados con la electrónica (Prozack, Gauss, Discodé... ) dejó unos 8 discos.

En 1995 vivía encerrado en un caserío en la montaña de Galicia, en un escenario idílico de bosques frondosos y aldeas de granito. Tenía un precioso estudio con una gran chimenea, donde experimentaba a placer todas las noches. Allí fueron compuestos la mayoría de discos que publiqué.

Hacia el año 2000, tras una fuerte depresión, me replanteo la vida y decido alejarme del techno y su mundo oscuro y peligroso. En ese año se publicó, ya sin ganas ni por parte mía ni por parte de Elefant, mi último disco como Prozack, llamado Dispersión, el más experimental y el más bonito a mi parecer.  Pasó sin pena ni gloria. 

Luego monté un proyecto de punk tecno pop -junto a la genial Alexandra Cabral-, sin más pretensión que la de divertirme, un rollo muy distinto, llamado Grado 33, que duró aproximadamente año y medio, dejando disco publicado con Autoreverse, el pequeño sello de Aldo Linares y Elena Cabrera. 

Tras esto, abandono la música a nivel público. A nivel privado, durante todos estos años no he parado en ningún momento de componer y hacer cosas. Tengo piezas como para completar unos 10 álbumes.

¿Y actualmente?

Vivo de mi negocio, al que me dedico por entero.  Pero en los ratos libres me encierro en mi estudio a componer y seguir experimentando, igual que hace 20 años. Como ya he comentado, he dejado de publicar discos, pero mi actividad musical nunca ha cesado, ni cesará. Tengo un montón de canciones compuestas y producidas, en una línea de pop electrónico, con voces y textos. A mediados de los 2000 realicé una serie de piezas muy interesantes basadas exclusivamente en las posibilidades del loop. Incluso ahora estoy esbozando también un nuevo proyecto más puramente electrónico. Durante los 2000 perdí muchísimo el interés por la electrónica, pero se está activando de nuevo de manera irrefrenable. De nuevo estoy en plena fiebre por los sintetizadores. Mi deseo es publicar estos trabajos, pero me gustaría dar con la fórmula adecuada, pero me da tanta pereza el tema de sellos y todo eso. Lo que me gusta es experimentar y componer,  lo otro, la otra parte de la música (tratar con sellos, gestionar, actuaciones, etc.) no me gusta nada.

¿Qué planes de futuro tienes?

 No hago planes de futuro, me dejo llevar.

¿Cómo ves tu pasado?

Veo luces y más sombras. Prefiero no mirar atrás, lo veo inútil. 

¿Qué escuchabas en 1995?

Por supuesto devoraba toda la electrónica del momento:  The Orb, FSOL, Atom Heart, Cabaret Voltaire (90s), Sandoz, LFO, Biosphere, Aphex Twin... Industrial:  SPK, Mecánica Popular, Cabaret Voltaire (80s), Chris And Cosey... Experimentales como Roedelius, Cluster, Asmus Tietchens... Minimal y Detroit techno:  UR, Carl Craig, Robert Hood, Armani, Beltram... Todo el acid: Armando, Phuture, Hardfloor, Plastikman... Maravillosos grupos de dance pop del momento, como Beloved, Shamen, The Grid... Y aunque en claro retroceso, aún seguía vivo el rollo de mi adolescencia:  New Order, Joy División, Cure, Cocteau Twins (de los que fui fan enfermizo), todo 4AD, Slowdive, Décima Víctima...

¿Y ahora?

Rock progresivo, space rock, krautrock, experimental/industrial, y mucha electrónica (clásica y de ahora). He dejado algo de lado el pop, me ha cansado. 

¿Cuál fue tu primer disco de electrónica que escuchaste/compraste?

El primer disco de música electrónica que compré fue Baku: 1922 en vinilo, de los madrileños Mecánica Popular, que me dejó profundamente impresionado e impactado, algo que me ha marcado para siempre. Es una fascinante joya, por supuesto infravalorada en España. Creo que se puede rastrear cierta influencia suya en algunos discos míos (Prozack). Cuando pinchaba por ahí, casi siempre ponía su increíble pieza La Edad Del Bronce, cima del industrial (¡y del techno!) español y europeo. Hoy me sigue fascinando de igual manera.

¿Y el último?

The Album Formerly Known As...  de Carl Craig.

¿Prefieres live o sesion?

Depende qué live, depende qué sesión.

¿Músico o dj?

Lo mismo, depende qué músico, depende qué dj. Pero no entiendo por qué se les compara. Son dos cosas completamente diferentes.

¿Qué concierto/sesión destacas en estos últimos 19 años?

Brian Eno, en el Coliseum de Oporto, primavera de 2001. Estrictamente electrónico me impactaron mucho Psychic Warriors Ov Gaia, en uno de los primeros Sónar  (creo que 2ª edición), con su implacable hipnosis rítmica... brutal. Pero con enorme diferencia el concierto más emocionante e importante de mi vida fue el de Cocteau Twins en la madrileña sala Pachá. Mágico, imborrable. Pero de esto hace más de 19 años...

¿Un grupo?

Me resulta difícil destacar un nombre. De los últimos 19 años... Drexciya, por ejemplo.

¿Un dj?

Quiero destacar a Cocó Ciëlo, brillante artista y gran amigo que se fue en 2008. Sus sesiones como dj iban más allá que donde llegaban la mayoría, siempre por el lado menos obvio, lejos de clichés y convencionalismos. Tenía clase, estilo. Sus sesiones eran una excitante mezcla de ruido, experimentación, cierto pop, y mucho techno oscuro y reverberante... Una de las personas más increíbles y extraordinarias que he conocido, y que tuve el placer de tratar. Con su inseparable Mario, juntos hicimos un maravilloso proyecto/disco de electrónica abstracta y ensoñadora llamado Radio, único en su género en España. De las contadas personas con las que podía compartir ciertas cosas. Una pérdida enorme.

¿Un disco?

Radio de Radio (1999). Proyecto común mío, con Mario y Cocó de Silvania.

¿Un club/sala de conciertos?

Indudablemente, por mi parte tengo que destacar el Vademecwm de Vigo. El Vade, como le llamábamos sus fieles, fue durante la segunda mitad de los años 90 el centro de toda esta historia en Galicia, y uno de los espacios más originales e interesantes a nivel nacional.  El Vademecwm cada fin de semana era una verdadera fiesta, con el dj Víktor Flores (gran amigo) a los platos.  Mucho ‘chicagueo’, el irresistible techno house del vecino Portugal, el primer mínimal, disco music... y mucha diversión y petardeo, que al fin y al cabo es lo que cuenta en un club de copas, pienso yo. Allí tuvieron lugar todas las presentaciones de mis discos y mis proyectos en Vigo. Yo mismo pinchaba, durante un tiempo con cierta regularidad, en el Ruralita, que era un área más restringida y coqueta.  Ponía lo que me daba la gana, desde Suicide o Desechables... a Plastikman o Green Velvet.  La gente disfrutaba.

Fuera de Galicia me gustaba mucho el SOMA, en Madrid, con aquellas catacumbas... De todos modos he de confesar que siempre me hizo cierta gracia ese concepto de cultura de club, jamás me lo he tomado en serio. En cualquier ciudad, cualquier antro de lo más insospechado me puede interesar tanto o más que el más in de los clubes.

¿Un sello discográfico?

Ninguno en particular.

¿Tu tienda de discos?

Discos Rotor, y su catálogo.  Fue mi principal fuente durante los años 90. Ahora mis tiendas son Play Store e iTunes.

¿Tu estilo musical?

No me encasillo, pero me fascina el espíritu libre del krautrock.   

¿Qué opinas del dance?

Me resulta difícil opinar sobre un concepto tan amplio y abstracto.  Si concretamos a techno, escucho bastante techno actual  (Perc, Shifted, Rrose...), y me gusta, pero mi sensación desde hace unos años es un poco de callejón sin salida. En cualquier caso (el dance) es un interesante vehículo para crear y expresar.

¿Vinilo, cd o mp3?

El vinilo es una cosa muy bonita y romántica, como reliquia del siglo pasado que es. En cuanto al cd, no es muy bonito, y termina estropeándose siempre. No me gusta. Me quedo con el archivo, almacenado en la nube, mejor.  Sin duda lo más práctico. Verdaderamente estoy encantado con los formatos intangibles. Hace muchos años imaginaba un futuro con una especie de hilo musical universal, que contuviese toda la totalidad de la música, y al que uno tuviese acceso fácil e inmediato. Pues bien, se ha cumplido. Es fantástico.

¿Qué medios musicales leías/lees?

Internet es mi nueva fuente de conocimiento.

¿Te interesa la literatura que ha generado la música electrónica?

Soy consumidor habitual de literatura musical, pero específicamente electrónica, la desconozco. En cualquier caso, sí me interesa.

¿Vas a algún festival?

Hace muchos años que no voy a ninguno. Desde los tiempos de mis actuaciones. Me dan mucha pereza.

¿Qué opinas de la escena electrónica nacional del 95?

Era todo muy cutre. Todo esto del techno y la electrónica era aún muy incipiente en España, y la gente estaba bastante confundida. Era evidente que muchos se subían al carro, pero ni les gustaba, ni entendían nada de nada. La mayoría de los locales y festivales en los que actuabas eran espantosos, y en muchas ocasiones había problemas hasta para cobrar tu actuación. Por parte de la crítica no estaban bien vistas las propuestas claramente enfocadas a la pista de baile. Se hablaba peyorativamente del “4 x 4”, que si la "dictadura del bombo", etc. Ciertamente habría preferido cien mil veces comenzar y desarrollar mi carrera musical en estos tiempos, en los que las cosas están más desarrolladas. Sin duda. Durante la segunda mitad de los 90 éramos cuatro, casi siempre nos encontrábamos en los mismos lugares.  Recuerdo con cariño a Madelman, siempre divertido, a HD Substance, que sigue en activo actualmente (con el que también hice una bonita colaboración en clave acid/disko), a los chicos de Feel Action en Barcelona, que no llegaron a sacar disco, pero que hacían cosas muy interesantes, a Frogmen, a Resonic, que no lo he tratado, pero sacó un disco muy bueno (también infravalorado), a Álex Martín, que también tenía muchos proyectos... Y por supuesto Silvania, que eran con los que más me relacioné, y con los que llegué a desarrollar gran amistad. ¿Novéntame otra vez?  No, gracias.

¿Y de la de 2014?

He escuchado cosas, pero no la conozco debidamente, por lo tanto prefiero no opinar. Pero puedo suponer que infinitamente mejor.

¿Qué opinas de la 'crisis' de la industria musical y su incierto futuro?

En absoluto hablaría de crisis. Estamos en una transformación constante hacia el futuro. En mi opinión ningún tiempo pasado fue mejor, apuesto decididamente por el futuro. Internet está suponiendo una verdadera revolución, que está destruyendo de manera vertiginosa viejos esquemas, haciendo saltar por los aires viejas estructuras que estaban cómodamente anquilosadas. Toca moverse y espabilar. Es maravilloso. No, no me dan ninguna pena todos los lloriqueos de la tradicional industria y el establishment musical, o similares.

¿Qué destacarías en el mundo de la música en estos últimos 19 años?

La revolución digital. Positivamente.

¿Qué triunfará musicalmente este año?

No tengo ni idea. La verdad, no me preocupa.

¿El futuro de la música está en la electrónica, o en otro estilo?

Las posibilidades de la música electrónica son infinitas, ahí está un inmenso campo para investigar e innovar. Esto ha comenzado hace nada. A corto o medio plazo seguirá siendo una opción más. Y a muy largo plazo espero que la criónica y la nanotecnología molecular avancen de forma extraordinaria, y podamos verlo. 

¿Un músico vale más que 100 djs, o viceversa?

Contestado previamente.

¿El futuro ya estuvo aquí o seguimos en la edad media?

Lo triste de España es que parece vivir instalada en la nostalgia de los años de la Transición y la Movida. El día que enterremos de una vez por todas, y para siempre, todos esos fantasmas del pasado, comenzaremos a vislumbrar un pedacito de futuro.

Prozack

Electromotriz

Electromotriz

Tan Lejos

Tan Lejos

Gauss (Prozack)

Estructuras Primarias

Estructuras Primarias

Radio (Silvania + Prozack)

El Aire Está Vivo

El Aire Está Vivo

Grado 33

Ideology

Ideology

Dispersión

Dispersión

Discodé (HD Substance + Prozack))

The Night, The Stars And You

The Night, The Stars And You

    

Radio

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