Badfinger

 

Rockológicas Una manera diferente de conocer la música

Badfinger Con una Pequeña Ayuda de mis Enemigos

Si tuviéramos que enumerar a los grupos con más mala sombra de la historia de la música, en el Top 5 tendríamos a esta banda británica de origen galés cuyo futuro se auguraba de un tono rosa chillón, y acabó siendo más negro que el azabache.

 

Es curioso como pueden influir ciertas decisiones en la vida de las personas. A veces cuando menos lo esperamos cometemos errores que pasan factura, en este caso más bien ingenuidad en estado puro, o embriaguez de juventud, o como queráis llamarlo. Incluso apurando, una mala suerte casi más espeluznante que su propia historia, eso sí, digna de estas rockológicas.

Corría el año 1965 cuando la banda The Iveys, que habían formado dos jóvenes llamados Pete Ham y Mike Gibbins, intentaba hacerse un hueco en el competitivo panorama musical inglés dominado por la omnipresencia de los Beatles. La suerte, o quizá su primer golpe de fatalidad, hizo que consiguieran un contrato en 1967 con la discográfica de los 4 magníficos de Liverpool, Apple Records. Ese mismo año Tom Evans se unió al grupo, que quedo finalmente formado por el propio Evans, el mencionado Pete Ham, el batería Mike Gibbins y el bajista Ron Griffiths.

Totalmente extasiados por el contrato de Apple (fueron el primer grupo que firmó con la discográfica), se pusieron a trabajar duro en lo que sería su primer single, Maybe Tomorrow, una bonita balada que como no podía ser de otra manera a tenor de la ristra de calamidades que les esperaban fue un estrepitoso fracaso.

No obstante, al menos tuvieron la suerte, o el segundo golpe de desgracia según interpretemos, de llamar la atención de nada más y nada menos que Paul McCartney, que por aquel entonces (igual que ahora) no era moco de pavo precisamente. Sir Paul quedo gratamente sorprendido con el grupo, y tuvo la amabilidad de escribirles un tema, Come And Get It. Sin embargo no debía tener mucha confianza en los futuros Badfinger porque Paul convenció a los Beatles para grabar una maqueta del tema y enviarla junto a la partitura, por si las moscas convertían lo que él creía un hit en una basura musical sin gracia alguna. Por supuesto la banda de Pete Ham en vez de sentirse agraviada estaba en una nube maravillosa, y se limitaron a copiar nota a nota la versión de los todopoderosos Beatles. Os dejo una muestra de ambas versiones para que podáis comprobarlo vosotros mismos.

El resultado, como si la vida ya empezara a carcajearse en sus propias y risueñas caras, fue un exitazo total, más de un millón de copias despachadas, llegando a escalar hasta el número 4 de las listas británicas, y logrando un meritorio nº 7 en el Billboard*.

Dado el éxito de la canción, y en homenaje a su valedor principal, cambiaron su nombre artístico por Badfinger, tomando como referencia el título alternativo que los Beatles habían utilizado para With A Little Help From My Friends, que no era otro que Badfinger Boogie. Ron Griffiths cansado de tanto cepillo decidió abandonar la formación, pasando el bajo a Tom Evans. Poco después Joey Molland se unió a la banda, y Badfinger completó su formación original.

El álbum que se preparó, el primero bajo el nombre Badfinger, llevó por título Magic Christian Music, y contenía temas anteriores de The Iveys y parte de la banda sonora de la película The Magic Christian, protagonizada por Peter Sellers y Ringo Starr, y donde también enseñaba algo de carne la por aquel entonces sex symbol Rachel Welch. El lp fue grabado en cuatro estudios distintos, pero principalmente en Abbey Road y Trident Studios.

Tras la grabación de su primer trabajo, Apple les dejó total libertad para trabajar y Badfinger se puso manos a la obra para plasmar el que a la postre sería su mejor trabajo, un excelente disco injustamente olvidado que sacaba a la luz el talento de Pete Ham como principal compositor. Su título, No Dice. Fue publicado en 1970 y producido por Mal Evans (asistente de los Beatles) y el ingeniero de sonido Geoff Emerick.

El álbum contenía el single No Matter What, compuesto íntegramente por Pete Ham, que alcanzó el número 5 en las listas británicas. Por fin el talento del grupo se reconocía a través de un tema propio. Además, entre otras píldoras de puro power pop, en el disco podíamos encontrar la archiconocida Whith Out You, escrita por Evans y el propio Ham. Para muchos, entre los que me incluyo, la mejor versión del tema que posteriormente versionaría Harry Nilsson y destrozaría Mariah Carey.

A pesar de ser un excelente disco, No Dice no tuvo la repercusión que se esperaba, y salvo No Matter What el resto del material pasó sin pena ni gloria.

A partir de entonces los miembros de Badfinger empezaron a relacionarse más estrechamente con el resto de los Beatles. Colaboraron con George Harrison en su 'primer' lp en solitario, el primer triple álbum de la historia que alcanzaría el número 1 en las listas americanas, y fueron invitados por John Lennon para colaborar en el mítico Imagine. Posteriormente colaborarían en el concierto que George Harrison organizó contra el hambre en Bangladesh.

Badfinger a pesar de los resultados de No Dice no se rindieron, y lo volvieron a intentar con el meritorio álbum Straight Up de 1971, que contenía temas como Baby Blue (con Harrison a la guitarra) o Day Affer Day. Pero como los astros ya les habían etiquetado de cenizos, tampoco tuvieron mucha suerte esta vez, y eso que el disco funcionó relativamente bien a nivel comercial. Sin embargo no vieron prácticamente ni un duro, en parte debido a la decadencia del sello Apple que no publicitó el álbum lo suficiente, y en parte gracias al nuevo mánager que habían contratado, un individuo dicharachero y embaucador con conexiones mafiosas y muy pocos escrúpulos llamado Stan Polley, que se estaba quedando con los beneficios a espaldas del grupo.  Por otro lado, y como una retorcida ironía del destino, Harry Nilsson se estaba forrando con el tema Whith Out You del álbum No Dice, regrabado por él en 1972, lo que no tuvo que ser un trago muy agradable para Badfinger.

Se puede hacer uno a la idea de la viabilidad económica del grupo, que no podía ni comprar cuerdas de repuesto para sus guitarras. Una fan americana que estuvo viviendo con ellos durante este período relató que era increíble la austeridad de la banda, cuyos integrantes seguían viviendo en la misma casa y pasando verdaderas dificultades para llegar a fin de mes, lo que era bastante extraño para un grupo que realizaba giras por Norteamérica y se codeaba con los Beatles.

En 1973 sacaron a la luz el álbum Ass, pero para entonces Apple ya estaba en quiebra técnica, y debido a los numerosos pleitos no cobraron sus ganancias hasta muchos años después

 

Stan Polley, que seguía desviando a su bolsillo el dinero del grupo, quería tener el control total de Badfinger, y no le hacía mucha gracia que sus muchachos estuvieran en cierta forma amparados por Lennon, Harrison y McCarney gracias a los problemas de liquidez de Apple. Con su facilidad para manipular a todo bicho viviente, Polley convenció a todos los miembros de la banda para fichar por Warner. Aquello sería el principio del fin de Badfinger, un largo y amargo camino hacia la desesperación.

Stan Polley (izq.) junto a Evans

En 1974 editaron bajo la insistencia y presión de Polley (que quería cobrar el anticipo cuanto antes) su primer trabajo con Warner, el álbum llamado sencillamente Badfinger. Debido a las prisas y a los problemas económicos de la banda fue su peor disco hasta el momento. Para colmo salió al mercado a la vez que el último trabajo realizado para Apple, el álbum Ass. Ambos fueron un rotundo fracaso comercial.

Pete Ham agobiado por las discusiones (sobre todo con la mujer de Molland, denominada la Yoko de Badfinger) y por las deudas de la hipoteca, decidió abandonar la banda. Tenía esposa y un hijo al que mantener y no aguantaba más, por lo que se reunió con sus compañeros y les anunció que dejaba Badfinger. Warner tras conocer la noticia comunicó al grupo su intención de romper el contrato si Ham abandonaba la formación. Así que el bueno de Pete, para no dejar a sus compañeros sin contrato, decidió continuar grabando un disco más. Lo que nadie imaginaba entonces es que esa decisión sería su sentencia de muerte.

Badfinger, en medio de peleas, discusiones, las autolesiones de Ham debido al estrés y superando todo tipo de problemas habidos y por haber, parieron el excelente Wish You Were Here. Era octubre de 1974. El disco obtuvo muy buenas críticas y parecía que iba a funcionar bien comercialmente, además la banda estaba en vena creativa y ya tenía material suficiente para otro álbum, el que posteriormente se conocería como Head First, y que quedó inédito durante un buen puñado de años al ser rechazado por Warner.

En Wish You Were Here, que estaba vendiendo 25.000 copias por semana, podíamos encontrar temas como Dennis, escrita por Pete Ham.

Parecía que iban a salir del pozo, pero no fue así. Su mánager, Stan Polley, se fugó con todo el dinero, anticipo incluido. Desapareció del mapa sin más, dejando a Badfinger en la ruina más absoluta. Y generando un litigio entre Warner y Polley que frenaría en seco las ventas del álbum. La tragedia se mascaba en el ambiente.

Su líder, Pete Ham, no pudo resistir este último golpe. Sin dinero para abogados, con una casa nueva por pagar y con su mujer embarazada de otro niño, el mundo se le vino encima. Para rematar su maltrecho estado mental recibió una llamada desde Estados Unidos que confirmaba que Badfinger no vería un céntimo ya que Polley se había quedado con todos los beneficios, que se estipulaban en más de 100.000 dólares.

Para más escarnio, Stan Polley había suscrito un seguro de vida para Pete Ham, pero claro, como cabroncete que era se había puesto él mismo como beneficiario.

Tras pasar la tarde del 23 de abril emborrachándose a base de whisky con Tom Evans (que tuvo que acompañar a Ham hasta su casa debido a la monumental cogorza), Pete decidió en la madrugada del 24, y tras escribir una nota de despedida, poner fin a su sufrimiento. Bajó al garaje, se introdujo en el pequeño estudio de grabación que tenía habilitado allí, y con una soga que había preparado anteriormente, se ahorcó. La nota encontrada decía lo siguiente:

“Anne te quiero, Blair te quiero. Ya no puedo querer a todo el mundo y confiar en cualquiera. Esto es lo mejor. Pete. Pd.: Stanley Polley es un cabrón desalmado, me lo llevaré conmigo".

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Pete Ham tenía solo 27 años, y su fallecimiento está considerado como la muerte más triste del club de los 27.

El fallecimiento de Ham resquebrajó al grupo, cuyos miembros totalmente hundidos optaron por la decisión más lógica, la separación definitiva.

Años más tarde, concretamente en 1978, Joey Molland y Tom Evans decidieron resucitar Badfinger publicando el álbum Airwaves. La ausencia del principal compositor de la banda se notó. Del nuevo trabajo se extrajo el single Love Is Gonna Come At Last, que sólo pudo alcanzar el puesto 69 del Billboard. En una maniobra valiente, pero insensata, invirtieron lo poco que les quedaba en otro álbum que vio la luz en 1981, Say No More. El fracaso fue estrepitoso y ambos acabaron arruinados por completo.

Tanto Evans como Molland decidieron volver a la carretera para realizar algunas giras con el nombre de Badfinger entre 1982 y 1983, obviamente sin mucha fortuna para variar.

El 19 de noviembre de ese mismo año de 1983, Tom Evans agobiado por las deudas y cansado de soportar un fracaso tras otro, terminó como su amigo Pete, ahorcándose en el jardín de su casa. Acababa así la triste historia de un grupo que llegó a ser bautizado como “los nuevos Beatles”, pero que nunca tuvieron a la diosa fortuna de su lado, y que desafortunadamente nunca fueron reconocidos como se merecían. Tras la muerte de Tom Evans, Badfinger se reconstruyó a modo revival en diversos períodos, sin embargo la esencia del grupo ya había desaparecido con la muerte de Ham en 1974.

Tom Evans

Tom Evans

 

Mike Gibbins falleció el 4 de octubre de 2005 mientras dormía, tenía sólo 56 años de edad.

A Stan Polley el diablo se lo llevó el 20 de junio de 2009.

La popular serie de televisión Breaking Bad, en su último capítulo se despidió con una canción de Badfinger a modo de funesto homenaje, más o menos como el nuestro en estas oscuras Rockológicas, que por hoy llegan a su fin.

Joey Molland: “Nosotros jamás leímos un contrato".

No hace falta que lo jures Joey…

J.E. Luque


*Billboard: Revista estadounidense fundada en 1894 especializada en música que realiza listas sobre las canciones y álbumes más populares del momento. Es mundialmente reconocida en el panorama musical