Luis Costa

 

Una Historia de la Fiesta Interminable

El periodista musical y disc-jockey barcelonés Luis Costa (Razzmatazz, Dancetería), autor del libro ¡Bacalao! Historia Oral de la Música de Baile en Valencia, 1980-1985 (Editorial Contra, 2016), nos explica qué fue y qué representó el bacalao de Valencia en la época dorada, por qué aquello lo cambió todo, qué influencia tuvieron las drogas en las noches de fiesta sin fin y nos da pistas de sus inquietudes ligadas a un fenómeno irrepetible que marcó las vidas de varias generaciones, y que sigue dando mucho de que hablar.

 

¿Cómo surge la idea embrionaria de explicar la historia de la ruta de Valencia?

La idea siempre estuvo ahí, es un tema que siempre me ha tenido atrapado y que andaba instalado en mi subconsciente en forma casi de mito. Pero no tomó forma concreta hasta que expuse la propuesta a la Editorial Contra, entre otras posibles temáticas que me rondaban la cabeza. Sabíamos que de ese momento existía muy poca bibliografía al respecto: el breve ensayo de Joan M. Oleaque, el libro de David Sáenz, y poco más. Así que alguien tenía que hacerlo.

¿Qué balance haces de tu experiencia vivida y plasmada en el libro?

Tener la oportunidad de conocer de cerca a todos esos fenómenos, pioneros de la cultura de clubs, ha sido extremadamente enriquecedor. Tengo la sensación de haber abierto una frondosa senda que había permanecido oculta durante demasiados años, habiendo quedado totalmente libre el acceso a su rico paisaje cultural. Un logro que puede que me autootorgue, pero que en todo caso me da una particular satisfacción.

¿Qué personajes que no has entrevistado te hubiera gustado entrevistar?

Me he quedado con las ganas de entrevistar a alguien de los Stone Roses, a Mani o a Ian Brown, cuyo testimonio hubiera sido muy revelador. También a Alejo Alberdi de Derribos Arias. ¡Y a Siouxsie Sioux!, que tocó en varias salas y discotecas, y que los siniestros la adoraban en Valencia. Como sabes, sólo hay una mujer en el libro, Ana Curra, cuya aportación es todo un lujo, pero es una lástima que no hayan más chicas. No porque yo no lo haya procurado, sino porque apenas hubo chicas que fueran protagonistas de la historia.

¿Qué grupos/artistas enumerarías para definir el significado de la palabra BACALAO? Puedes indicarme tus 10 discos de cabecera en ese sentido

El concepto de Bacalao es algo muy amplio y poco definido, al tiempo que muy subjetivo, con varias percepciones sobre lo que viene a significar. Parece haber una notable coincidencia que se manejaba entre los djs de la época, a mediados de los 80, para hablar de la música de importación de calidad que llegaba a las tiendas de discos para djs como Ziz Zac. De hecho, fue en esa tienda donde surgió el concepto y se mentó por primera vez con ese nuevo sentido. Cualquiera de los tops que se incluyen al final del libro, de los djs que participan en el mismo, es ilustrativo de esto. Ellos son los que tienen voz autorizada para hablar de eso, pero vamos, si me lo pides tú, ahí va el mío:

Last Man In Europe – A Certain Bridge

The Sound – I Can’t Scape Myself

A Certain Ratio – Do The Do

Bauhaus – She’s In Party

Sad Lovers And Giants – Things We Never Did

Simple Minds - Theme For Great Cities

B•F•G – Western Sky

Section 25 – Looking From A Hilltop (Megamix)

The Neon Judgement – The Fashion Party

Trisomie 21 – The Last Song

¿Qué influencia tuvieron las drogas de diseño (y otras) en el auge y consolidación de la denominada 'Ruta del Bacalao'?

Tuvieron una gran influencia, qué duda cabe, pero pienso que no fueron decisivas en su desarrollo y explosión. En su primera etapa hubo una sustancia que tuvo especial relevancia, que fue la mescalina. Una enigmática droga que supuestamente habría cocinado un misterioso químico catalán que se nos aparece como una suerte de Heisenberg, inmerso en una trama de Breaking Bad a la catalana. El tipo habría logrado sintetizar la resina del cactus del mescal (de donde se extrae el peyote), lo habría cocinado con una base de MDA, y lo habría puesto en circulación en cápsulas. Las famosas cápsulas verdes, de las que hablan varios de los testimonios del libro, en un explícito capítulo del mismo titulado Mescalina. En él se da buena cuenta de las bondades de dicha sustancia para con la fiesta, siendo una droga que "te abría la oreja" y que "no tenía bajón ninguno", entre otras características de sus efectos. Esa sustancia estuvo muy presente en la escena durante los primeros años 80, y los fiesteros que la consumían lamentaron su abrupta y misteriosa desaparición, siendo sustituida por otras, definitivamente menos populares en aquel primerizo entorno. Con los años, el speed y el éxtasis invadieron las pistas valencianas, aumentando la cantidad en un detrimento progresivo de su calidad, situación que no hizo más que enrarecer y tensionar la escena, hasta convertirla en alienante, agresiva y peligrosa por momentos.

Si tuvieras una máquina del tiempo, ¿en qué discoteca y en qué año te situarías para vivir un fin de semana de fiesta y musicón interminable? ¿Por qué?

¿Sólo una y en un único año en concreto? Vaya putadón. Si la máquina funciona correctamente, seguro que puedes ir y venir tranquilamente, y hasta tener tiempo para cambiarte y tal… Va, pues creo que me iría de cabeza a Spook en 1986, justo un año después de su apertura, que es cuando la cosa empezó a explotar allí, tras un año de travesía del desierto. Me encontraría a un Fran Lenaers en estado de gracia, en plena fase de experimentación: haciendo sus locuras, y sin concesiones, con una selección musical de traca. El problema es que no querría volver.

¿Cuáles son para ti los mejores djs de aquella escena? Explica los motivos sobre tus preferencias.

Esta pregunta no la puedo contestar con algo de sentido, la verdad. No los pude ver en su momento, que hubiera sido lo suyo, lo que podría haberme hecho una idea real y objetiva de lo que me estás preguntando. Pero desgraciadamente no fue así. Fran Lenaers causó un gran impacto en la escena, que dio un salto exponencial a partir de su revolución técnica, y cambió las reglas del juego. Y ya antes lo había hecho Carlos Simó a un nivel de selección. Pero a principios de los noventa coinciden unos cuantos fenómenos, de varias generaciones, que lo parten en varias discotecas. Sin poder haberlos visto a todos enganchado a sus cabinas, ni puedo, ni sé definirme, por más que me pese.

¿Qué ha quedado de todo aquello? ¿Existe algo equiparable a día de hoy?

No lo creo. Hay una escena de clubs muy interesante, pero a nivel de fenómeno y de coyuntura social, política y económica, ésta es otra película completamente diferente, una de terror J. De todo aquello ha quedado la música, cuyo valor cultural es inconmensurable.

¿Ha existido algo similar en algún momento o en algún otro lugar? ¿Qué otras rutas del bacalao podrías decirnos que han existido en algún momento, si es que ha existido algo que se le parezca?

Como lo de Valencia diría que no, si tenemos en cuenta que en un radio de 30 o 40 kilómetros respecto a Valencia ciudad, había como diez o doce discotecas muy potentes, además de lo que ya había en la ciudad, como es el caso de Distrito 10 o Pachá Auditorium (que luego sería Arena Auditorium). Aparte de los after hours y la ingente cantidad de pubs que había por todas partes, con platos y djs pinchando la misma música. Es decir, un clubbing apabullante con una gran cantidad de lugares donde elegir, pudiendo acudir a varios en una misma noche o en un fin de semana. Puede que lo que más se le pueda acercar es la escena new beat belga, donde coincidieron también varias discotecas de gran nivel e impulso para aquella escena, pero estaban bastante lejos las unas de las otras. Lo mismo puede decirse de la escena rave inglesa, donde las fiestas se celebraban al aire libre, de un modo clandestino y que estaban separadas las unas de las otras por cientos de kilómetros, cuando raramente coincidían en un mismo día.

En el libro ya explicas el declive y sus causas, pero... ¿Sería posible que se produjera aquél fenómeno ahora si nunca hubiera llegado a existir? ¿Podría ser lo mismo?

Ya lo decía antes, no lo creo, y sin duda no sería lo mismo. En aquel momento no existía legislación relativa al horario de cierre de las discotecas, ni sobre drogas recreativas, o de diseño que las llamaban entonces. Y justo en ese momento se estaba entrando en un proceso de transición hacia la democracia, con la consecuente euforia por conquistar y disfrutar determinadas libertades antes impensables. Es obvio que nada de esto volverá a coincidir, y que forma parte del momento concreto que vivió el país. Se podría dar algo similar a Berlín, con salas como el Berghain, si fuéramos un país moderno y progresista claro. Pero no es el caso.

¿Qué opinas sobre la escena musical actual (universo clubs) en comparación con todo aquello? ¿Aparte de que el mundo ha cambiado, a qué factores atribuyes las abismales diferencias?

No lo tengo muy claro, porque me cuesta de comprender y aceptar, pero es duro ver en lo que se ha convertido. Nos han vendido la globalización como algo muy moderno y muy guay, de plena tolerancia entre las diferentes culturas y sus sinergias. Una nueva e imaginativa campaña de marketing del capitalismo y sus multinacionales para camuflar y perpetuar el mensaje del sistema. Y en consecuencia, todo el mundo escucha lo mismo, todo suena igual, todo y todos estamos hipercontrolados y vigilados, y no hay margen para la diferencia y la creatividad. Yo me estoy radicalizando por momentos en mis intereses y opciones estéticas. Ya tengo una edad y he podido conocer de cerca "La Evolución de Las Costumbres", que decían La Mode, y todo me parece muy bien, y buen rollo, paz y amor y todo eso, pero a mí no me la cuelan más. Cada vez hay que ser más selectivo y fiel a los gustos de uno mismo, porque al final no va a quedar nada de nuestra propia identidad, nos la habrán arrebatado. Así es como creo que están las cosas.

Segunda edición, ¡Bacalao! es todo un éxito hasta el momento. ¿A qué atribuyes el creciente interés del público en esa particular movida del pasado?

Pues mira, entre otras cosas porque refleja de un modo muy vivo y franco un momento tan diferente al nuestro, mucho más vital, libre y excitante. Este país ha vuelto a sus tonos más grises, y en este libro si alguna cosa hay es mucho color.

¿Qué se te ha quedado en el tintero del libro y te hubiera gustado o te gustaría explicar?

Me hubiera gustado conocer la historia del químico catalán, que me tiene muy intrigado desde que la conocí.

¿Qué planes tienes a nivel de edición de cara al futuro? ¿Habrá ¡Bacalao 2!?

No lo creo, en todo caso sería Bakalao, sin más, y podría explicar bien toda la parte de los noventa. Pero esa parte a mí no me interesa, francamente, porque es una historia más documentada y conocida, al tiempo que su banda sonora no me seduce en absoluto. De ser así, mi libro hubiera sido más largo y se hubiera ido a las 700 u 800 páginas, y yo creo que hubiera perdido la frescura y punch que pueda tener. Hay otros momentos que me parecen mucho más excitantes, pero no los pienso revelar, que luego me los levantan.

Toni Rubies (Imposible)