Abstraction

 

Abstraction Musicando Distintos Estados Mentales

 

Abstraction es el alias musical de Carlos V. Fresneda, un inquieto creador, en constante ebullición, apasionado de la música electrónica no convencional, que explora distintos planos artísticos. Autor del intrigante y sórdido relato corto Las Luces del Trabant, experiencia cinemático-auditiva que nos adentra en un desconcertante viaje a través de estados mentales como vía de escape de la realidad, al más puro estilo de Lynch (musicado además por el propio Abstraction) .

 

¿Cuándo empezaste a tener inquietudes por la creatividad musical y/o artística?

Siempre las he tenido, pero fue hace unos cinco años cuando me metí más a fondo en la informática musical. Parecía que había un boom, y me empecé a interesar en profundidad, y así fui poco a poco aprendiendo.

¿Recibiste algún tipo de formación a nivel de creación musical?

Contacté con el que es ahora mi productor, Iván Hanon (compositor, productor y guitarrista del grupo San Marino), y fue él quien me fue explicando todo poco a poco, hasta ahora que ya he adquirido unos conocimientos para poder crear por mi cuenta. Ahora quedo con él para ir a su estudio a hacer la mezcla y masterizar, aunque la mezcla final de mis temas la hacemos en el estudio Soiart.

Hablemos de tu proyecto más reciente a nivel literario, Las Luces del Trabant.

Las Luces del Trabant es un viaje emocional, un recorrido por distintos estados mentales. 

¿Cómo se gestó la narración de esta historia de tintes claramente lynchianos?

Fue a raíz de uno de mis dos proyectos musicales, que es de carácter cinemático. Pensé que esta música que hacía necesitaba imágenes. A partir de ahí me planteé la posibilidad de ir más allá, y pensé que la historia necesitaba ser contada. Incluso pensé en hacer un pequeño cortometraje. A partir de esa idea surgió Las Luces del Trabant (eBook), una historia que nació a raíz de cierta música que había creado previamente, le puse la historia a la música, y no al revés.

Las Luces del Trabant / Ilustración y diseño Isa Loureiro

¿Qué historia nos cuenta Las Luces del Trabant?

Básicamente nos cuenta que hay que tener cuidado con lo que piensas porque puede ser peligroso. Si te obsesionas mucho y lo ves todo desde un único punto de vista (no todo es blanco o negro, o sí, pero no siempre, o no constantemente), ten cuidado. Dejarse llevar es una experiencia importante, obviamente la libre interpretación está ahí. La historia de Las Luces del Trabant trata sobre una chica que busca o huye de algo, y que se encuentra a alguien, y emprenden un viaje. Ese viaje les lleva a pasar por diferentes lugares y estados. Esa chica, protagonista al principio, no se sabe si a su compañero de viaje lo ha obligado, lo ha secuestrado o lo ha enamorado. Ahí se plantea un doble juego porque me interesa el desdoblamiento de la personalidad que subyace en algunos. Ella es como un gato que juega con el ratón, ahora voy a por ti, juego contigo, y así todo el rato. El protagonismo de ella va pasando también a su compañero de aventura.

Tras leer la historia completa no me cabe duda en establecer claros paralelismos con el universo críptico de los postulados del cineasta (y también productor de música electrónica) David Lynch. ¿Cuál es su película que más te influyó?

Sin duda Carretera Perdida. Lo que más me interesa en él es cómo explica sus historias, enrevesadas, pero bien contadas. Me parece alucinante lo que hace, cómo lo explica y cómo lo plasma. Sus películas son experiencias para vivirlas, no hace falta tratar de entender a fondo sus historias pues caben múltiples interpretaciones para tratar de entender su significado.

¿Qué otros ingredientes podemos encontrar leyendo Las Luces del Trabant?

Hay mucha maldad, erotismo, morbo... y mucha banda sonora también. Todo eso es algo que de alguna manera me atrae para plasmarlo en la historia.

Hablemos de la banda sonora que, a la postre, conformó la historia del relato.

Son un total de 11 temas míos como Abstraction que representan cada uno algún pasaje de la historia. Unos son como temas ambientales, pero la mayoría tienen una correspondencia con los episodios de Las Luces del Trabant (adoptando incluso los mismos títulos de los episodios). La idea empezó con el estilo cinemático de los primeros temas, pero cambio mucho la forma de trabajar los estilos que me son cercanos, y llegó un punto en el que me dije que ya había tenido suficiente dosis de oscuridad planeadora y densa, y que me apetecía más ritmo, así que en los siguientes temas fui incluyendo más beats, más bpms, acelerando el ritmo, acercándome al electro y a la EBM, y de una cosa a la otra por inquietud, hasta llegar a definir mi estilo claramente como IDM.

¿Cuántos temas llevas producidos bajo tu alias artístico Abstraction?

Cerca de 40 temas, que se pueden escuchar en mis páginas de Soundcloud y Bandcamp, y en mi web.

Abstraction

Siguiendo con tu faceta de creador musical como Abstraction, ¿hay interés por parte de algún sello discográfico en editar tu música?

Actualmente estoy en conversaciones con un nuevo sello de Barcelona especializado en música experimental, ambient, drone, ruidismo… que ha mostrado cierto interés, pero aún no se ha concretado, quizás podríamos hacer algo más adelante.

Cuando empezaste a hacer música, ¿qué herramientas o aparatos utilizabas?

Empecé con un Ableton y una controladora, así fui tocando, probando... y fue cuestión de echarle horas y horas. El proceso creativo es complejo, aunque pueda no parecerlo. Un sonido te lleva a otro, y éste a otro, hasta que empiezas a darle forma a un tema. Y así sucesivamente.

Hablemos de sellos discográficos, ¿cuáles te interesan más actualmente?

Uno de mis sellos de cabecera con el que me identifico más es el sello alemán Raster-Noton (electrónica experimental minimalista), y un gran sello cuya música me ha influenciado es Mute, aunque no se aproxima a la que hago. También Warp. A nivel local el sello Discontinu edita cosas bastante interesantes, es el que más me ha llamado la atención últimamente.

¿Qué artistas musicales te han influenciado más o han sido tus más claros referentes?

Alva Noto, Byetone, Amon Tobin… que además hace un trabajo visual flipante. Y también la música experimental de artistas que exponen, artistas sonoros de ambientación en galerías artísticas.

¿Qué nos puedes contar sobre la que será tu exposición digital Asimétrico? Autodefinida como una experiencia que te sumerge en la conjunción entre imagen y sonido… 

Estoy hablando con algunas galerías de arte para la instalación sonora. La idea es exponer una instalación digital con música como la que se puede escuchar en mi Soundcloud, pero en una vertiente más glitch. La instalación estará enfocada al error digital y a las matemáticas. Todo se rige por los números, en realidad es un orden abstracto. Parece que todo es muy racional porque es lo que nos han enseñado, pero intento darle la vuelta. Lo que pretendo es convertir esa objetividad en subjetividad, y lanzársela al espectador para que él saque su conclusión. Se rige por patrones matemáticos, pero asignándoles un error, distorsionándolos. Intento cargarme el patrón, lo que he hecho viene a ser como deconstruir la música a través de la informática.

Abstraction

Y del error digital al mundo cinemático. ¿Qué otros artistas del ámbito del cine han influido en tu personalidad, aparte del maestro Lynch, claro?

Sin duda David Cronemberg, otro que te traslada a un mundo alucinante. En realidad cada uno tiene sus filias y sus fobias, y me interesa la gente que rasca cosas que en la sociedad están mal vistas, pero que ahí están. Me he leído su novela Consumidos (Anagrama, 2016), es un genio. Otro que también me gusta es Werner Herzog, que casi siempre explora mundos sórdidos.

Volvamos a Las Luces del Trabant...

No es la típica historia de buenos y malos. Apunta más bien a que los malos también pueden ser buenos, y los buenos también pueden ser malos. Y el lector probablemente se identificará con unos y con otros, de hecho podría identificarse con cualquiera de ellos, y en ese aspecto el relato puede enganchar al lector. Además, sin citarlos, incluyo temas de bandas como NIN, The Cult, The Cramps... Creo que he descrito una historia en la que todo es muy visual, que se puede prestar a la realización de un cortometraje, de hecho he estado trabajando en otro proyecto que podría desembocar en un cortometraje. Y es que todo viene porque voy por la calle y flipo mucho. Veo escenas y les pongo música. Puede ser algo muy contemplativo o, por contra, casi obsesivo (que alguien me persigue, o al revés). Digo que “me gustaría ver en el cine una escena como la que he descrito, con esta música, con este grupo… ”.

Toni Rubies (Imposible)